jueves, 13 de mayo de 2010

Competencia por el 1er beso




Titulo: Competencia por el 1er beso
Autora: Carla_anyo
Parejas: YunJaeMin y YooSu
Género: Lemon
Estado: Proceso






C. por el 1er beso cap 1
Todo comenzó en una tarde común y corriente como cualquier otra, regresábamos como de costumbre a nuestro departamento, luego de un ajetreado día de estudio en la universidad de Corea. Todo parecía normal, por un lado Yoochun o Micky como lo apodamos, recostado en su cama, Junsu llamando a casa para Hablar con su hermano, Changmin revisando las alacenas de la cocina en busca de algún bocadillo, Yunho se comportaba como el padre de todos, siempre al pendiente de las acciones de los demás y por ultimo yo, Kim Jae Joong sentado tranquilamente en la sala escuchando música

Si Yunho era como un padre, entonces yo era la madre muy a mi pesar, ya que me encargaba de las comidas diarias de todos, del aseo del lugar y como siempre, a la hora de la cena era quien la preparaba.

Luego de un rato de ocio, estábamos todos sentados a la mesa disfrutando de una variedad de platos, claro, variedad de platos que su “madre” estuvo 2 horas preparando.

“Vaya!, Lo vuelvo a decir, cocinas mejor que una mujer” Comenta Junsu.

“Gracias, supongo que eso fue un cumplido” contesto al mismo tiempo que le Hago una mueca sacando la lengua.

Todo siguió su curso, Hasta que surgió el tema de las novias y como ya era habitual Micky presumiendo de su experiencia.

“No es broma, creo Haber besado a mas de cien chicas”

“ya no exageres” Junsu le contesta notoriamente molesto por el comentario.

“Pues…mas de cien chicas genial, cuidado y pescas alguna enfermedad” interrumpo mirando con una sonrisa de lado a aquel mujeriego.

“¡¿Qué?! , acaso todo este tiempo he vivido con un mujeriego y… ¿ni siquiera lo noté?” Exclamo Changmin el mas pequeño, fingiendo inocencia.

“Vamos Chang, acaso ¿nunca has besado a una chica?” interroga yunho.

“Hyung, por supuesto que si, pero ese no es el punto”.

percibo la mirada del mas pequeño, Hace ya tiempo que lo venia notando extraño cada vez que estaba cerca de yunho, me pregunto, será que a changmin ¿le gusta Yunho?, para mi estaba mas que claro que si, así que para molestarlo y jugar un poco con el añado:

“ y… dime changmin ¿aun recuerdas tu primer beso?” al decir esto recuerdo aquella vez en la que jugando y por molestar a Min, lo besé arrebatándole así su preciado primer beso.

Los ojos de Minnie se abrieron por completo Ante mi pregunta, un leve rubor apareció en sus mejillas al recordar aquel momento.

“Ya no molestes y no te sientas tan orgulloso de Haber robado su primer beso” Sale Yunho a la defensa del menor.

Changmin sonríe triunfante al oír las palabras de su hyung, en forma de reclamo Hago un puchero al mismo tiempo que me cruzo de brazos
“¿Qué eres el novio para defenderlo tanto?” es lo que sale casi por instinto de mis labios.

“No, obvio no. Pero tu eres ya mayor como para que siempre lo molestes”

“Pues yo no le veo nada de malo a besar a un chico, yo besé a uno por una apuesta una vez” añade Junsu, terminando su cena.

“Claro que no, yo he besado a unos cuantos” confiesa Micky sin vergüenza alguna.

Luego de oír tal confesión todos lo quedamos viendo, en especial Junsu un tanto molesto…eso es otra de las cosas que he notado últimamente, siempre que Micky comenta algo tan desatinado como eso, o no duerme en el depa, Xiah reacciona un tanto extraño.

“¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?”, responde Yoochun con una media sonrisa en su rostro.

“Vaya, parece q todos aquí hemos besado a alguien del mismo sexo… ¿Qué Hay de ti yunho?”, interviene Junsu.

“ ¿Yo?... pues claro que no” Aclara Yunho un tanto cortante, para luego levantarse de la mesa y llevar sus platos Hasta la cocina.


“Si no lo conociera tan bien… juraría que esta mintiendo” susurro para mi.

“Pues…se me acaba de ocurrir una idea” aporta Micky a la conversación con una expresión un tanto malvada.

“¡ay no!… aquí vamos de nuevo… otra de tus brillantes ideas” Junsu ya estaba Harto de las ocurrencias de su amigo.

“¿Qué les parece…. una competencia para ver quien roba el primer beso con un chico de yunho?” propone Micky, con una sonrisa de lado.

“Estas completamente ¡loco!, no cuentes conmigo” Junsu ya había sobrepasado su límite de tolerancia.

“¿Qué dices Minnie? ¿Te unes o te sales? como esta niña llorona de Junsu”

el mas pequeño guardó silencio unos instantes para luego unirse a la idea, claro, lo usaría como excusa para acercarse a aquel hyung que le quitaba el sueño por las noches…. Al pensar esto una carcajada irónica sale por mi boca, no se porque, pero el hecho de pensar que a Min le gusta Yunho me irrita un poco.

“pues tan solo faltas tu Jae Joong, ¿Qué dices?”

En ese momento no puedo evitar el sonreír, le dirijo una mirada a yunho, mi amigo desde la secundaria, quien no tenía ni la mas mínima idea de los planes que se gestaban en ese mismo instante, luego de unos segundos no puedo evitar el morder mi labio, por mi mente paso aquella imagen, yo besando a mi mejor amigo, recorriendo su piel con mis manos, adentrándome en su boca, entrelazando nuestras lenguas en una lucha sin fin, al darme cuenta de lo que me imaginaba me asusté por un momento, “¿Qué demonios estoy imaginando?” es lo que pienso al mismo tiempo que vuelvo a sonreír esta vez siendo observado por mis amigos que se encontraban un tanto desconcertados con mi actitud.

“Claro, no puedo quedar fuera, cuenten conmigo” es lo que contesto, no se porque acepte algo tan descabellado, pero la idea de sentir sus labios, saborear su lengua dentro de mi boca era algo que quería intentar desesperadamente.

Yunho estaba aun en la cocina, de espalda a nosotros, clavé mi mirada en el sin separarla ni un segundo.

“estos se traen algo entre manos… el ambiente me da mala espina” susurra yunho alejado del resto sin ser oido por los demas.

Así comenzó la batalla por el supuesto “primer beso” de Jung yunho.

“¿realmente formarás parte de esta locura Minnie?” Junsu estaba realmente preocupado por la situación.

“Es tan solo una apuesta y no me gusta perder” sonríe el mas pequeño escondiendo tras esa fachada sus verdaderas intenciones.

“bueno el juego comienza, suerte muchachos la cosa queda entre ustedes dos” Micky comienza a levantarse de la mesa.

“¿escapando Yoochun?, fue tu idea después de todo” un risa irónica aparece en mi rostro.

“Mis intereses están en otro lado… con respecto a eso hoy salgo y no llego Hasta mañana” comento Yoochun retirando sus platos y entrando a su cuarto.

Aquí vamos de nuevo, en cuanto Micky entro a su cuarto, la expresión de Junsu cambio completamente, estaba como perdido en pensamientos.

“Bueno, tengo cosas que Hacer vuelvo al rato” luego de decir esas palabras Junsu se levantó agarró su chaqueta y salio del departamento como alma que lleva el diablo.

“Eso nos deja el camino libre Hyung” Chang diciendo lo ultimo en un notorio tono de ironía, el cual me hace seguirle el juego.

“Lo que quieras Minnie te estaré observando, no acoses demasiado a mi Yunho” ¿mi Yunho?, ¿desde cuando es mío?...ya no se lo que me pasa.

Al oír esto Changmin se levanta de inmediato dejándome atrás, se acerca Hasta donde se encontraba Yunho lavando los platos, se gana a su lado. Como desearía saber de que tanto hablan.

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desde el otro lado se encontraban Yunho y Changmin terminando de lavar los utensilios del resto, siendo observados por un intrigado Jae joong.

Min al notar la constante mirada de aquel pelinegro, decide tomar la iniciativa.

“Hyung, ¿que te parece si vemos una película en mi cuarto?”

“Claro, con tal que no sea una de tus famosas PELICULAS” bromea Yunho.

“Es Crepúsculo, según se no tiene mucho de porno” contesta el mas pequeño con una notoria sonrisa en el rostro.

“Pequeño sinvergüenza, ni siquiera te apenas al reconocer q ves películas porno” al decir esto sujeta al menor por el cuello, atrayéndolo Hacia el.

“Vamos, me muero por verla” responde Minnie sujetando a Yunho del brazo halándolo hasta su cuarto.

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“¿Qué es esto?, ¿desde cuando acá esos dos tienen tanto contacto físico?” comento al darme cuenta de que me encuentro solo en el comedor.
“Después de todo esto es un juego y Min lo único que Hace es tratar de ganar la apuesta o ¿es que pretende algo mas?” pensamientos como ese inundan mi cabeza, hasta que decido distraerme encendiendo el televisor de la sala.

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“¿Qué es esto?, ¿desde cuando acá esos dos tienen tanto contacto físico?” comento al darme cuenta de que me encuentro solo en el comedor.
“Después de todo esto es un juego y Min lo único que Hace es tratar de ganar la apuesta o ¿es que pretende algo mas?” pensamientos como ese inundan mi cabeza, hasta que decido distraerme encendiendo el televisor de la sala.

“¡Por Dios! Justo hoy no hay nada decente que ver en la T.V.” exclamo, mientras cambio de canales a una velocidad que ni yo creía posible. ¿A quien engaño?, ni aunque estuvieran dando un reportaje sobre mí me parecería interesante… no puedo dejar de pensar que tanto hacen en ese endemoniado cuarto… ¿y porque los dos solos?, ¿Acaso estoy pintado?, ese Min de seguro trabaja rápido, no me puedo quedar atrás.

Dejo el control remoto a un lado, no tengo ánimos de seguir tratando de encontrar algo que ver, tengo que pensar la manera de interrumpirlos, tengo que planear el ¿Cómo Demonios me voy a acercar a Yunho y besarlo?... no puedo llegar frente a el y decirle : “Ey tu!! amigo de años, te tengo unas ganas ¿te puedo besar?”, en el mejor de los casos no se me acerca nunca mas en la vida, es eso o me parte a golpes.

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Dentro del cuarto se encontraban Min y Yunho sentados sobre la cama viendo crepúsculo, el más pequeño interrumpió:

“Pues se nota que Edward le tiene unas ganas a Bella” comenta riendo pícaramente.

Yunho desordenando el cabello de Min “Calla y ve la película”.

El menor pone cara de berrinche por como es tratado “Hyung, ya no soy tan pequeño ¿sabes?, tengo 20 años”

El moreno voltea a mirarlo intrigado “y yo tengo 22, sigues siendo menor” ahora regalándole una sonrisa retadora.

Changmin no se queda atrás, pone la película en pausa y se voltea con seriedad a ver a su mayor.

“Hyung” dice en un tono de voz suave casi sarcástico a la vez que se acerca cada vez mas al moreno “¿Quieres que te pruebe que no soy tan pequeño e inocente como todos piensan?” quedando frente a frente mientras una de sus manos se posa en la cintura de Yunho.

“ok… ¿de cuanto fue la apuesta?” contesta el no tan sorprendido Hyung.

“¿Qué te Hace pensar que..?” se detuvo a pensar en silencio “aun no ponemos el precio” contesta el menor al saberse descubierto por Yunho.

“y ¿Cuál es la apuesta?, ¿ver quien me liga primero?” suelta entre carcajadas el moreno.

“ Diablos! ¿Cómo lo notaste?” replica Min levantándose de su cama.

“Fácil” se detienen unos segundos para luego añadir “a ti quien te gusta es Kim Jae Joong”.

Al oír tal acusación el pequeño volteó rápidamente Hacia Yunho con una cara de sorpresa completamente sonrojado “ ¿C..Como lo n..notaste” tartamudea nervioso.

“Hay que ser ciego o estúpido para no notarlo” responde el mayor con ironía.

El menor comenta para si mismo en voz baja “Hyung ¿acaso no has notado que me muero por ti y por Jae Joong a la vez?”

“¿Dijiste algo?” inquirió Yunho al percibir algo de aquel susurro.

El mas pequeño se lo pensó unos segundos luego replicó “No.. nada, tienes razón me gusta Jae, eres muy observador ¿sabias?”
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“Ahhhh!, ¿que tanto Hacen esos dos?” exclamo una vez mas, parado frente al refrigerador en busca de algo para comer, a ver si con eso me distraigo. Alguien pasa rápidamente por mi lado, Micky en otra de sus salidas nocturnas.
“Ey! Yoochun, ¿te llevas preservativos?” trato de bromear alejando mi mente de esos dos.

“Ja, ja muy gracioso…ya sabes llego hasta mañana” contesta levantando una de sus manos en señal de despedida mientras cierra la puerta tras de si.

“Genial los tres solos” lo digo en tono burlón. Mientras busco entre las alacenas algo para comer…Dios ya me parezco a Min. Encuentro la escusa perfecta para irrumpir en la habitación. Agarro a toda prisa un paquete de palomitas (popcorn) y lo meto al microondas, al sonar el timbre indicando que están listas, no me detengo ni un segundo a pensar y tomo el envoltorio con mis manos.

“Ahhhhhhhhhhh! ¡QUEMAAA!” grito con todas mis fuerzas al sentir el dolor intenso de las quemaduras en mis manos, si tan solo prestara mas atención a mis acciones, no me encontraría en este instante con las manos metidas bajo el chorro de agua que corre desde el grifo del lavaplatos de la cocina, pero una simple quemada no me va a detener, llevo esas palomitas (popcorn) al cuarto o me dejo de llamar Kim Jae Joong!.

Dicho y hecho, disimulo mis heridas usando los guantes de cocina, llevo las palomitas (popcorn) en un recipiente, si bien parecía idiota con aquellos guantes era un precio que debía pagar. Me paro frente a al puerta y la golpeo con el pie.

Desde dentro se oye “¿Quién?”, reconozco la voz de Yunho.

Junto mis fuerzas y contesto “El vecino…..Yo idiotas…Jae”.

“Estamos ocupados regresa luego” esta vez era Changmin.

“Chicos les traigo palomitas (popcorn)” a sabiendas de que ni siquiera Min resistiría esta tentativa.

En menos de cinco segundos el mismo Chang era quien me dejaba pasar al cuarto, entré con una sonrisa en el rostro, Yunho se encontraba recostado en la cama, me siento a su lado y dejo el pote de palomitas sobre la misma.
Al poco rato Min se sentó al otro lado de Yunho, mirándonos con recelo, mas bien observándonos…Hasta estudiando nuestros movimientos. Así pasó el resto del tiempo de duración de la película…creo que se llamaba crepus…algo, ni siquiera le presté atención, estaba mas pendiente de los roces frecuentes entre esos dos. Yunho le abrazaba repetidas veces Min se dejaba consentir, me pregunto.. ¿Se Habrán besado ya?.

Al terminar la película y darme cuenta de que sobraba, me levanté casi a regañadientes y salí sin emitir palabra. Me metí al baño del pasillo a reflexionar el porque…. Acaso eso que sentía eran ¿celos?, Acaso ¿me gustaba Yunho?. .“No pienses idioteces Jae Joong” me dije a mi mismo mientras me apoyaba en el lavamanos humedeciendo mi rostro con un poco de agua para despejar mi mente , las quemaduras en mis manos ya no duelen. De la nada oigo una voz “¿Qué te pasó, porque te saliste así del cuarto?”, levanté mi rostro, fijé mi mirada en el espejo y me encontré con el reflejo de Yunho que estaba a mis espaldas, mirándome con una mezcla de intriga y molestia.

“No me pasó nada” Contesto del todo cortante para luego susurrar “ni que te importara” emito la mas sarcástica de mis sonrisas.

Siento como la mano de Yunho sujeta mi brazo con fuerza, para voltearme y dejarme de espaldas apoyado al lavamanos, se acerca a mi, amenazante me aprisiona aun mas utilizando su cuerpo, atrapándome entre él y aquel lavamanos…”¿Qué le sucede?... ¿que significa esto?” son preguntas que aparecen en mi mente, pero no puedo articular palabra alguna, el tan solo sentir sus caderas contra las mías logra estragos en mi cuerpo, comienzo a sentir un calor inexplicable que se acumula en mi zona baja..¡Dios! no esta haciendo nada y yo ya me encuentro en este estado.

Pongo mis manos sobre su pecho tratando de alejarlo, por fin logro emitir unas palabras “No juegues conmigo y salte del baño esta ocupado o ¿no lo notas?”, me hace caso omiso.

“Dime Jae Joong, ¿desde cuando acá apuestas?” dice esto en un tono de sarcasmo evidente, mientras acerca su rostro peligrosamente cada vez más al mío.

Mis mejillas toman un color carmín mientras desvío la mirada “No se de que hablas” giro mi rostro, esperando que no esté hablando de la estúpida apuesta de robar su primer beso con un chico.

Sujeta mi rostro con una de sus manos, lo gira con delicadeza mientras besa la comisura de mis labios “Sabes muy bien de lo que hablo, ¿quieres un beso?, lo tendrás…lamento confesarte que esta no será mi primera vez besando a un hombre”, luego de tal declaración sonríe divertido al ver la expresión de asombro que se dibuja en mi rostro.

“No bromees, soy tu amigo de hace años, si lo que dices fuera cierto lo sabría, tenlo por seguro” contesto confiado en mis palabras.

Yunho sonríe, mi confianza parece hacerle gracia, contempla mi rostro por unos segundos, para luego atacar mis labios de una forma desmedida. Se adentra en mi boca, su lengua ¡por dios su lengua!, recorre cada rincón . Al principio no reaccioné estaba sorprendido, luego quise saborear aquel beso, Nuestras lenguas se entrelazaron, nos devorábamos el uno al otro.

Sentí su mano por debajo de mi camisa recorriendo mi pecho, hasta detenerse en una de mis tetillas jalando mi piercing, lo que me hizo soltar un gemido de dolor y placer a la vez.

Se distancia unos centímetros, recuperamos el aliento, Yunho comienza a morder mis labios con desesperación.

“Lo siento Jae, pero creo que esto será algo mas que tan solo un beso” susurra a mi oído. No logro comprender como unas simples palabras me pueden excitar aún mas.

Su mano comienza a descender Hasta detenerse en mis pantalones, los desabrocha rápidamente despojándome de ellos, al contemplar mi miembro erecto bajo mi boxer una sonrisa de placer se dibuja en su rostro mientras lame sus labios, el verlo de esta forma me excita aún mas… Me pregunto “¿esteré Haciendo lo correcto?, es mi amigo no debería tener este tipo de sentimientos hacia él” pero todo razonamiento desaparece cuando siento su mano bajo mis boxers aprisionando mi miembro, trato disimular mis gemidos pero ya no es posible, estoy repleto de placer uno que jamás sentí antes y todo esto por esa bendita apuesta.


















C. por el 1er beso cap 2
Su mano comienza a descender Hasta detenerse en mis pantalones, los desabrocha rápidamente despojándome de ellos, al contemplar mi miembro erecto bajo mi boxer una sonrisa de placer se dibuja en su rostro mientras lame sus labios, el verlo de esta forma me excita aún mas… Me pregunto “¿esteré Haciendo lo correcto?, es mi amigo no debería tener este tipo de sentimientos hacia él” pero todo razonamiento desaparece cuando siento su mano bajo mis boxers aprisionando mi miembro, trato disimular mis gemidos pero ya no es posible, estoy repleto de placer uno que jamás sentí antes y todo esto por esa bendita apuesta.

Su mano se mueve por toda la extensión de mi masculinidad, acariciándola por completo, inútilmente muerdo mi labio en un intento de retener mis gemidos.

“¡Jae Joong Hyung! ¿Qué pasa, te sientes bien?” nos interrumpe una voz, mientras del otro lado Changmin golpea la puerta del baño.

“¡Diablos!” oigo la frustración en la voz de Yunho.

Comienza a separarse lentamente de mí dándome la espalda, para apoyarse sobre la pared. Es en ese instante en el que reacciono y me doy cuenta de lo que estábamos haciendo, y lo que hubiésemos concretado si Minnie no nos hubiese interrumpido “estábamos apunto de ¿hacer el amor?” me cuestioné en pensamientos para luego concluir que seguramente para él no sería mas que sexo desenfrenado, pero ¿Qué estaba pensando?, en vez de cuestionarme eso debería reflexionar en el hecho de que ambos somos chicos y este tipo de conductas no eran correctas ¿o si?. Al darme cuenta de aquello y de la condición en la que me encontraba, excitado erecto, me giro rápidamente apoyando mis manos a cada lado del lavamanos, también dándole la espalda.

“¡Responde! ¿te encuentras bien?... diablos, romperé esta puerta a patadas” concluyó Min, en su voz se notaba un dejo de preocupación.

No sabia que decir, “¿Se habría dado cuenta de todo lo que sucedió entre Yunho y yo?.... Acaso ¿oyó mis gemidos?”, al pasar estas ideas por mi mente, me invadió la vergüenza me puse aún mas rojo de lo que ya me encontraba, en el mejor de los casos, si no lo había notado… ¿Cómo le explicaríamos al salir que nos encontrábamos los dos en el baño?.. “Dios!” exclamé en voz alta pero no lo suficiente para que se oyera desde fuera, a la vez que golpeaba mi cabeza contra el espejo. Al parecer Yunho si me oyó porque instantáneamente se posicionó tras de mi apoyando sus caderas contra mi trasero dejándome sentir su miembro erecto, “ahhhh Yunho” fue lo que se escapó de mis labios, al instante pasa sus brazos abrazándome por la cintura, apoyando su rostro sobre mi hombro, su respiración aún agitada se estrellaba contra mi cuello, subió por este hasta encontrarse con mi oído y susurrar:

“Dile que estas bien” con voz ronca, lo que hizo que mi evidente erección doliera aun mas, para luego proseguir: “Le dije que me iba a comprar, cree que no estoy en el departamento” al terminar esas palabras una de sus manos baja nuevamente recorriendo el camino hasta mi masculinidad, antes de que pudiera llegar a su destino lo detuve susurrando:

“No… para Yunho, esto no está bien” lo dije débilmente para luego gritar “¡Min no te preocupes estoy bien, salgo enseguida!”, al salir aquellas palabras de mi boca aun mirando al espejo noto el enojo de Yunho, me suelta bruscamente y se apoya en la pared observándome.

“Hyung sentí sonidos extraños ¿te duele el estómago?” pregunta un preocupado Changmin desde fuera.

Para ser sinceros no es precisamente el estómago la parte del cuerpo que en estos instantes duele como el demonio, siento que en cualquier momento exploto.

“Es…Estoy bien no te preocu…” estaba a punto de terminar aquella frase cuando, al enfocar mi mirada nuevamente en el espejo, quedo sin palabras, sorprendido ante lo que veía, Yunho comenzaba a bajar sus pantalones y su ropa interior dejando completamente a la vista su erección, me dirige la mas seductora y lujuriosa de las miradas, invitándome a caer en la tentación o a torturarme aún mas, observándolo sin poder hacer nada, mi maldita conciencia me lo impide.

Nuevamente me distrae el sonido de la puerta “¿seguro estas bien?” Min estaba actuando muy sobre protector.

“¿No le vas a responder a Minnie?” murmura Yunho al mismo tiempo que comienza a masturbarse, cierra los ojos por completo, apoyándose contra la pared, recorriendo una y otra vez la totalidad de su miembro, Su rostro expresa un placer indescriptible, sus movimientos son cada vez mas rápidos.

Anonadado sin poder quitarle la mirada de encima a través del espejo, comienzo a sentir más presión en mi zona baja “ahhh Dios! Como desearía ser yo quien disfrutara de el placer de atender tu erección Yunho”, pensamientos como este iban y venían, hasta que por fin logré contestar:

“No te preocupes es un simple dolor de estómago”.

“Esta bien… estaré en mi cuarto por si te sientes mal” contestó Changmin.

Siento culpa al mentirle de esta forma…pero ¿que mas le podía responder?, acaso podría decirle: ~¡Estoy de maravilla! erecto viendo como mi mejor amigo se masturba a mis espaldas ~… era obvio que no… menos si lo que pensaba era correcto, el hecho de que le gustase Yunho.

Aquel amigo disfrutaba de lo que Hacia a mis espaldas, con sus ojos aun cerrados, gemía suavemente, desvié mi mirada en un intento inútil de calmarme, pero todo empeoró cuan oí salir de sus labios:

“Jae Joongiee… mi Boo ~~~ mmm…así” entre gemidos.

Vuelvo dirigir mis ojos al espejo encontrándomelo en la misma situación pero esta vez masajeando con mucha más fuerza y rapidez su miembro, pequeñas gotas de líquido pre seminal corrían desde la punta humedeciendo su mano.


Me sujeto con más fuerza al lavamanos, tanto así que mis nudillos palidecen, acercando mi mano Hacia mi zona baja, a la vez que no le quito los ojos de encima a aquel amigo de años, sus gemidos logran sensaciones inesperadas. Un calor casi sobrenatural inunda mi cuerpo, casi no puedo respirar, me falta el aire, sujeto mi miembro, pensaba masturbarme ahí mismo frente a él, rendirme… sucumbir ante sus tentaciones, pero una voz dentro de mi me Hace reaccionar “Está jugando contigo, probando tu reacciones, sal de ahí demuéstrale que no eres tan fácil de controlar” detengo mi mano, me giro quedando de frente a Yunho, logro ver como lamia sus labios.

“¿quieres que te ayude?” dice sin dejar de atender su zona baja, mirando fijamente mi abultada entrepierna, esbozando una amplia sonrisa.

Eso confirmó mis sospechas.. solo jugaba conmigo, en cosa de segundos Yunho se vino, su semen se derramo entre sus manos, un poco cayó sobre mi, me detuve a verlo mas ahora con rabia.

“Bueno…. Ahora tenemos que prestarle atención a tu entrepierna” comenta con voz ronca mientras se acerca mas a mi.

Lo detengo poniendo una mano sobre su pecho “No es necesario… por favor sal” dije en el tono mas serio que pude tratando de que mi voz no se quebrara por mi evidente excitación.

“vamos Boo, sabes muy bien que lo deseas” dijo acercándose a mi sujetándome por las caderas.

Su seguridad me enfureció, siempre era lo mismo, desde que nos conocimos a los 16 años era él quien me manipulaba, siempre terminaba siguiéndolo en sus andanzas, era el amigo incondicional, el que lo apoyaba, con quien se divertía manipulando en ocasiones, ya era suficiente… En esto no iba a ceder, si bien lo deseaba, sensación nueva para mi… no me entregaría tan fácil, por fin conocería al verdadero Kim Jae Joong.

Lo aparté esta vez con mas fuerza “Dije que no” impongo con voz firme “esta vez no seré tu peón”.

Observo como en el rostro de Yunho se dibuja la mas hipócrita de las sonrisas, para luego responder con toda calma:

“Como tu quieras Jae Joong” al terminar la oración me suelta con brusquedad, sube sus pantalones para salir con toda rapidez.

Al verme solo en el baño respiro aliviado, hasta recordar que tengo un pequeño…no tan pequeño problema.

“Ahh!, detesto que me suceda esto” exclamo al ver mi incipiente masculinidad, no me quedó otra que moverme con cautela hasta entrar a la ducha, abriendo de lleno la llave del agua fría, al sentir el agua caer sobre mi me relajé, a ver si ayudaba a bajar mi temperatura corporal, porque de mi erección no me quedaba otra…tendría que encargarme yo mismo.

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Junsu se encontraba sentado en el bar de aquella discoteca, por si solo, su comportamiento era en sí extraño, no era aquel muchacho entusiasta y alegre que solía ser… estaba distraído mirando su copa, si bien le desagradaban aquellos lugares, en las últimas semanas los había frecuentado casi todas las noches, tratando de escapar de sus pensamientos, mas bien de su realidad. Al terminar el trago que bebía pidió su reemplazo de inmediato, whisky, mientras mas bebía menos pensaba, menos recordaba lo sucedido semanas atrás y de los sentimientos desconocidos que aquel incidente le hizo descubrir.

FLASH BACK 3 SEMANAS ATRÁS:

“ahh ¡por fin terminamos el bendito trabajo!” exclamé una vez salí de aquella aula, seguido por mi amigo y compañero de clase Yoochun.

“Si Junsu…lo que digas, ¿vamos por algo de comer?” contesta mientras acelera el paso dejándome tras de sí.

Comienzo a caminar mas aprisa hasta alcanzarlo “¿Por qué la prisa?” cuestiono alzando una ceja.

Yoochun sin voltear a verme responde:

“En dos horas tengo una cita, pero primero te llevo a comer algo, gracias a ti de seguro paso esta materia” al oírlo decir esto me doy cuanta que fuí utilizado nuevamente, claro, ¿que más podía esperar? siempre era igual.

“Pues, si querías aprobar con 100 deberías haber elegido ser compañero de trabajo de Min” ese Changmin era dos años menor que el resto pero iba avanzado en la universidad, compartía nuestras mismas clases.

“¿Qué? ¿Crees que tan solo lo hice por eso?, eres mi amigo y me siento a gusto cuando te tengo cerca” replicó Micky pasando su brazo por mi hombro.

Así caminamos unas cuadras hasta llegar a aquel restaurante que solíamos frecuentar al salir de la universidad, tenia un nombre extraño “Bolero”, pero era acogedor y de ambiente cálido muy diferentes a los lugares que prefería Yoochun, él era más de un ambiente fiestero, discotecas, música ensordecedora a todo volumen, pistas de baile, mujeres. Las veces que fui arrastrado a seguirlo a esos lugares era una total frustración para mí. Me encanta la música eso es seguro, pero prefiero que deleite mis oídos no que me los reviente, me encanta bailar pero no que se me peguen 20 tipas a la vez, realmente detesto cuando me obliga a acompañarlo, supongo que debe ser lo mismo para él, justo ahora estar sentado ordenando comida… ha de ser….. aburrido.

“¡Ey! ¿Qué vas a pedir?” su voz interrumpe mis pensamientos.


“Ehh… lo que tú pidas, da igual” contesto un tanto aturdido, me dejo llevar fácilmente por pensamientos vagos, vivo más en un mundo de sueños que en la realidad.

Yoochun hace una mueca en muestra de total desapruebo pero termina ordenando por los dos.

Nuevamente una larga espera sin nada que decir hasta que lleguen con nuestra comida, algo extraño sucedía, ese silencio no era normal entre nosotros, mas bien siempre era bullicio y peleas infantiles, cuando sucede esto quiere decir que esta por surgir un tema incómodo.

“y bien dime… ¿ya tienes novia?” interrumpe el silencio apoyando los codos sobre la mesa dejando recargar el rostro sobre sus manos.

“¿A que viene la pregunta?, sabes que no me interesa” contesto un tanto molesto por la interrogativa, él sabe muy bien que luego de romper con mi novia de la adolescencia perdí el interés en ese tema.

“Ya…. Pero van 2 años desde que rompiste con Hyo Rin…ya es hora que te recuperes ¿no crees?” siento un dejo de ironía y sarcasmo en sus palabras lo que hace que me comience a hervir la sangre.

“¿Qué mas da?, no te importa, es lo mismo que te dijera que dejes de acostarte con cuanta mujer se te cruza… no es de mi incumbencia así que no me meto” afirmo dejándole ver mi punto de vista.

“Toda la razón amigo” admite mientras ríe para luego añadir “¿Qué te parece si hacemos una apuesta?” concluye con una de sus sonrisas malvadas, las cuales conozco de memoria, cada vez que su rostro refleja una de esas sonrisas significa que nada bueno se avecina.

“Tú y tus apuestas, ¿Qué te hace creer que te voy a seguir el juego?” contesto seguro de mi postura.

“Pues veamos… si tu ganas nunca mas me meto en tu vida amorosa” esboza otra de sus sonrisas.

“¿y si pierdo?” cuestiono con cautela, se que en esto hay gato encerrado.

“Fácil si pierdes te impondré una penitencia, eso es todo, ¿simple no crees?”

Demasiado simple, pero es una oferta tentadora, por fin me dejaría en paz y no me obligaría a acompañarlo a discotecas, con la imposición de encontrarme una chica.

“¿De que se trata la apuesta?” pregunto sin aceptar del todo la idea.

“Pues… que justo ahora en este preciso lugar y momento consigas besar a cualquier chica que te indique” Su sonrisa aun más amplia. Como disfruta el torturarme, pero esta vez no pienso retroceder, esta oportunidad es única, no la dejaré pasar.

“esta bien, acepto” estiro mi mano para cerrar el trato.

“Como digas Señor Junsu” estrecha mi mano para seguir “¿ves a esa chica de allá? Esa es tu presa” termina señalando a una cuantas mesas de distancia, la mas hermosa de las chicas del lugar, de cabellos oscuros hasta la cintura y tez blanca, parecía muñeca de porcelana, me invadieron los miedos ¿Qué tal si me rechazaba, si pensaba que era un loco maniático?, pero que mas da, seguramente no la vería nunca mas en la vida y he de admitirlo es la mejor oportunidad que tengo para que me deje en paz con respecto al tema de las novias.

“Hecho” respondo al mismo tiempo que me levanto de la silla en dirección a aquella chica, me detengo frente a ella haciendo ademán de mis oxidados encantos, para que al momento de intentar besarla me tire un baso de agua fría en el rostro…vaya negativa, con un simple no, me hubiese bastado.

Desde esta distancia alcanzo a percibir la risa burlona de Micky, cuanto lo detesto a veces, sin volver a la mesa me dirijo enfurecido al baño, al secar mi rostro siento su voz a mis espaldas.

“Bravo…¡vaya show el que montaron!” exclama mientras aplaude.

“Ya basta, dime de una vez que castigo me impones” respondo con un puchero en el rostro.

Sin decir nada se acerca más y más a mi, su rostro es tan serio que comienzo a retroceder temiendo que me golpeé como penitencia, hasta que se me acaba el espacio y quedo contra la pared.

Micky apoya sus brazos sobre la misma aprisionándome entre ellos, dejándome atrapado, sin escapatoria, acercando su rostro al mío hasta el punto de sentir su aliento contra mis labios.

“Deja de jugar Micky” le digo en tono burlón, poniendo una de mis caras mas tiernas, a la vez que trato de empujarlo con mis manos sobre su pecho.

“No estoy jugando…simplemente impongo tu castigo” dirige su boca hacia la mía, lentamente, mi asombro no es menor, ¿Qué cree que esta haciendo?, ¿a que juega?, somos chicos, amigos de años, esta vez se esta pasando de la raya.

Lo empujo con mas fuerza, desviando mi rostro “¡Ya basta!, dime enserio cual es mi castigo de una vez por todas” exclamo al mismo tiempo que siento un calor en mis mejillas, pero ¿Por qué?, nunca antes me había sentido así ante la presencia de Yoochun ¿Por qué ahora sentía todo tipo de cosas?, tal vez por que nunca antes habíamos estado así de cerca, su cuerpo rozando contra el mío, sus labios tan cerca de mi rostro… ¿pero que estoy pensando?, no soy un quinceañero adolescente como para reaccionar así y menos con un chico.

“Este es” dice Micky en forma de gruñido, sujetando mi rostro suavemente con una de sus manos, dejándolo de frente al suyo. No logro descifrar que es lo que piensa en esos instantes, su rostro se encuentra sin ninguna expresión, hasta que en él aparece una de aquellas sonrisas maliciosas.

Sus labios comienzan a rozar mi mejilla izquierda bajando hasta la comisura de mis labios, se detiene un instante, en el cual me relajo.

“Ya sabia que estabas jodiendo” digo en voz alta luego de soltar una carcajada.

En ese momento mis ojos se abren por completo, al sentir como mi labio inferior es aprisionado entre sus dientes, sin ejercer fuerza alguna sin dañarme, al instante pierdo todo sentido común, tenso como una tabla.

Todo empeora cuando aquél ratón al ver mi reacción, decide ir más allá, colocando una de sus manos en mis caderas atrayéndolas hacia las suyas, mientras su otra mano se posiciona en mi nuca logrando de esta manera que nuestros labios se unan de una vez en un beso salvaje de su parte. Al sentir el roce de su lengua jugueteando, haciendo de las suyas, pierdo lo que me quedaba de coherencia, cierro mis ojos y me entrego a aquel beso, sin pensar, sin entrar en juicios, no ahora…eso vendrá luego. Mis brazos que se encontraban tratando de apartarlo, súbitamente se deslizaron por inercia hasta rodear su cuello, mi lengua que hace segundos atrás se encontraba inmóvil, ahora se entrelazaba y jugueteaba a la par con la suya.

Minutos mas tarde y por la evidente falta de aire, nos separamos, él se me quedó viendo unos segundos, estudiando mi rostro emocionado, sorprendido y sonrojado. Reinaba el silencio, no me atrevía a hablar pues no sabía que decir.

“Fin de la apuesta” susurra Micky a mis oídos “No te preocupes, aunque no gané, ya no me meteré mas en tu vida amorosa” aclaró mientras se alejaba y salía del baño.

Me encuentro atónito, “¿fin de la apuesta?, claro otra vez fui utilizado”, al pensar esto una sonrisa se dibujó en mi rostro, rozo mis labios con las yemas de mis dedos, recordando aquel beso que ocurrió hace un instante, miles de preguntas atacan mi mente a la vez, ¿Por qué lo hizo, para molestarme o le gusto?, ¿Por qué no lo golpeé alejándolo de mi?, ¿me gusta?, ¿soy gay?. Demasiadas al mismo tiempo, me siento confundido.

Luego de 5 minutos enjuago mi rostro con agua, tengo la esperanza de que aquel carmín intenso en mis mejillas desaparezca, dudo en si salir a su encuentro o quedarme por siempre a vivir en aquel baño. Como era de esperarse salgo, me dirijo a la mesa para encontrar sobre ella el dinero de la cuenta, sin rastros de Yoochun por ningún lado, eso me enfurece.

“¡genial! otra emoción para el día, ¡como si no fuese suficiente!” exclamo, luego dándome cuenta que soy observado por varios ojos curiosos, recojo mi abrigo y me dirijo a la salida “¿A dónde se habrá ido, porque me dejó solo sin explicar nada?” murmuro para mi mismo mientras acelero el paso y camino entre la gente por las calles de Seúl.

Seguí así sin rumbo alguno, hasta que oí su voz a la distancia, levanto la mirada y me lo encuentro en frente a 10 metros, besando a una chica. Una tristeza inexplicable inunda mi pecho, ¿Por qué?... no lo sé, siempre lo veo con chicas, es cosa de todos los días, pero ahora en especial se siente como una puñalada en el corazón… lo único que quiero es alejarme lo mas posible de este lugar, de él, de todo. Me doy media vuelta y comienzo a caminar rápidamente en dirección contraria, sin entender porqué lágrimas comienzan a brotar de mis ojos.

Al día siguiente actué con total normalidad, como si lo sucedido en aquél baño no hubiese sido más que un sueño, una pesadilla, una alucinación. Mis maneras, expresiones, bromas y sonrisas son las mismas, no quiero que el note mi confusión, no le daré el placer.

FIN DEL FLASH BACK

“Hola guapo, ¿esta ocupado este lugar?” le pregunta una hermosa chica a Junsu, quien a pesar del alcohol se encontraba completamente absorto en recuerdos de aquel beso, una voz femenina lo trae de vuelta a la realidad.

“No está ocupado” contesta cortante, sin mostrar interés, a pesar de todo seguía sin la intención de conseguir novia, realmente no le interesaba.

“¡vaya me encanta esta canción!” exclama la chica con total emoción al mismo tiempo que sujeta al delfín de la mano y lo conduce hasta la pista de baile.

“Genial, otra loca más, ni siquiera me conoce y ya se me lanza” piensa Junsu, pero le sigue el juego, la verdad tenía ganas de bailar, talvez así lograría despejar su mente.

La canción era movida, de esta forma haría despliegue de sus dotes como bailarín, sus movimientos definidos con gracia, al verlo varios dejaron de intentar ponérsele a la par, la chica que lo sacó a bailar estaba fascinada, bailaba muy pegada a el dándole la espalda, Junsu sujetándola de la cadera rozando sus cuerpos.

Todo el mundo viéndolos, era mas bien un espectáculo, nadie podía quitar su mirada de aquel ser tan esplendido.

Desde el otro lado de la pisa, venia haciendo aparición un cliente frecuente Park Yoochun, saludando a algunos amigos y amigas, se detiene bruscamente al seguir las miradas de la mayoría y encontrarse con su amigo bailando de una forma tan sensual, así como nunca se lo imaginó.

Comenzó a estudiar con detenimiento el frenesí de sus caderas, sus movimientos tan perfectos y sus expresiones de placer, dignas de ser retratadas (si …admitámoslo estos niños son muy bellos -¬-).

“¿lo conoces?” cuestionó un chico que se encontraba a un lado de Micky.

Una sonrisa hizo presencia en su rostro “Creo que no muy bien” respondió sin quitar la mirada de aquel ángel. Siguió inmóvil estudiando a su amigo a la distancia.


Al terminar la canción Junsu se separa bruscamente de su pareja de baile, volviendo a su lugar original, el bar. No se percató de que todas las miradas se posaban en él, seguía distraído, sentándose nuevamente en aquel puesto, ordenando otra ronda de tragos, hasta que una mano se posó en su hombro, giró su cabeza un tanto sorprendido para saber de quien se trataba.

Su expresión cambio completamente, de aquella distraída y con rasgos de tristeza a una alegre y sorprendida, sus ojos brillaban de la emoción.

“¡Eunhyuk!” exclama el delfín levantándose bruscamente de su asiento, abalanzándose sobre el chico que se encontraba a sus espaldas.

“Vale también te extrañé Junsu ahh” contesta el muchacho correspondiendo el eufórico abrazo de su amigo “he de admitir que tu baile sigue igual o mejor que antes”.

“¡cuanto tiempo sin verte!, ¿Cuándo regresaste de los estados unidos? ¿Por qué no me llamaste?” interrogaba Junsu cambiando su expresión a una de regaño, que en él se veía demasiado tierna.

“regrese hace dos días, traté de contactarte pero creo que te mudaste… y tu número ya no es el mismo… jamás pensé en encontrarte en un lugar como este… los detestas ¿Qué haces aquí?” le pregunta un tanto sorprendido, ahora sujetando al delfín de la cintura, sin alejarlo, manteniéndolo cerca como siempre lo ha deseado en secreto.

Así siguió su conversación, los dos exaltados por su casual encuentro, eran amigos de la infancia, no se veían hace 4 años, desde que salieron de la escuela, tenían mucho que contar y se tomarían su tiempo.

A pocos metros de distancia se encontraba Yoochun rodeado de chicas ansiosas por su atención, pero él tan solo tenía ojos para una persona esa noche, ahora su rostro reflejaba molestia ante la evidente cercanía de esos dos, aquel chico se le acercaba mucho a su amigo “¿Quién es y quien se cree para tratarlo con tanta confianza” estas ideas se cruzaban por su mente, su enojo era irracional, sentía como la sangre le hervía cada vez que ese tipo lo tocaba innecesariamente, las ganas de acercarse y golpearlo crecían mediante pasaba el tiempo, apretaba su puño con todas sus fuerzas tratando de contenerse, después de todo no tenía porque sentirse así, no era mas que su amigo, no tenia derecho alguno a celarlo. Luego de lograr calmarse, decidió acercárseles, por lo menos de esa forma podría enterarse de quien se trataba.

“¡Ey Junsu! ¿Qué haces por aquí?” exclama el ratón acercándose a Junsu, aparentando indiferencia.

Al verlo el rostro del delfín cambio drásticamente por un segundo, para luego volver a poner la sonrisa de siempre, pero esta vez fingida, Eunhyuk notó esto de inmediato y no logró contener una irónica carcajada.

“Seguir tu consejo, después de todo creo que si necesito despejarme mas a menudo, y buscarme una novia” respondió Junsu con toda naturalidad, mientras por dentro lo único que deseaba era salir corriendo de ese lugar, aún no lograba estar cerca de Micky sin sentirse extraño, confundido, atraído.

“o novio” interviene Eunhyuk con la mirada traviesa, comentario que no le vino en gracia a Yoochun, quien le dirigió una mirada de odio al instante.

“Tu y tus bromas Eun, Yoochun te presento a mi amigo de la infancia Eunhyuk” contesta Junsu, sin siquiera sospechar que no se trataba de una broma.

“Un placer” responde un sarcástico Yoochun, dirigiéndole una mirada asesina al aludido.

“Lo mismo digo….bueno Junsu ¿ya nos vamos?” Eunhyuk se mostraba del todo entusiasta, no dejaría pasar esta oportunidad que se le presentaba.

“Claro, Tenemos mucho de que hablar” contesta Junsu levantándose de su asiento, a la vez que su amigo.

“Se puede saber ¿adonde vas?” interroga Micky en un tonó de voz bastante autoritario.

“Esta noche me la paso en el depa de Eun, tenemos que ponernos al día, nos vemos mañana…supongo” al terminar la frase, se da media vuelta y la sonrisa que se dibujaba en su rostro segundos atrás desaparece bruscamente, mientras avanza hacia la salida seguido de Eunhyuk.

Micky quedó inmóvil, viendo como Junsu desaparecía entre la gente, una sonrisa maliciosa se apodero de su rostro inexpresivo, acto seguido salio de aquel lugar para emprender regreso a su departamento, en el trayecto no dejó de pensar en ¿Qué harían esos dos toda la noche? ¿Serian tan solo amigos?, porque para él era evidente que ese tal Eunhyuk se moría por Junsu.

A la mañana siguiente el silencio reinaba en el departamento, estaban todos en la mesa como era costumbre para desayunar, todos menos Junsu que aún no regresaba, el ambiente era tenso, Yunho y Jae se evitaban hasta con la mirada, Chang no entendía lo que sucedía, pero estaba siempre al pendiente de sus dos hyungs, tratando de descifrar quien le atraía mas y por último Yoochun mantenía la vista fija en el reloj que indicaba las 10 de la mañana.

Luego de desayunar, todos se apresuraron a salir, cada uno con rumbo diferente, menos Micky quien se encontraba impaciente recostado en su habitación, con la mirada fija en el techo, mil pensamientos e imágenes de cómo se la habría pasado Junsu con su amigo la noche anterior se pasaban por su mente, hasta que sintió como se abría la puerta y su mente quedó en blanco.

Junsu se dirigía hacia su cuarto con la esperanza de que no hubiese nadie en casa, no tenía ánimos de encontrarse a Yoochun, no por ahora, es mas se había propuesto evitarlo a toda costa a partir de hoy.

Pasaba tranquilo por el pasillo, pensando que se encontraba completamente solo, cuando al pasar frente al cuarto de Micky siente como una mano se posa sobre su muñeca halándolo con brusquedad, en menos de 5 segundos se encuentra dentro del cuarto del ratón, el cual lo sujetaba por ambas muñecas, dirigiéndole una mirada acusadora.

“¿Disfrutaste tu noche?” interroga con sarcasmo, mientras lo acorrala contra la pared, aun aprisionando las muñecas del delfín por sobre su cabeza.

“¿de que hablas? Suéltame me lastimas” Junsu no entendía el porque de su enojo, pero aquella cercanía hizo que sus mejillas adoptaran un rojo incandescente, desvía su rostro tratando de ocultar lo evidente.

“No te soltaré, no hasta que entiendas que me perteneces” Micky acerco su rostro al de Junsu con la mirada fija en sus labios, los cuales atacó al instante, apoderándose de ellos, lamiéndolos mordisqueándolos, disfrutando de su sabor y textura.

Junsu se encontraba del todo sorprendido, casi un mes había transcurrido de aquel beso, y aún así no lograba sacárselo de la cabeza, nuevamente todo tipo de emociones se apoderaban de él, haciéndole imposible el resistirse, no podía hacerlo, lo deseaba con locura, quería sentir a su amigo de otra forma, con pasión.

Yoochun libera una de las muñecas del delfin, para dirigir su mano a la camisa de este, que le impedía disfrutar de aquel delicioso cuerpo, y comienza a desabrocharla con desesperación, sin dejar de recorrer cada rincón de su boca. De un jalón termina por desabrochar aquella camisa, para recorrer el pecho bien formado de Junsu con sus manos.

Al sentir las caricias de Yoochun, el delfín no logra contener sus gemidos de placer que son ahogados en aquel lujurioso beso, que es interrumpido para darle a paso al tan escaso oxigeno. Sus respiraciones agitadas chocaban una contra la otra, los brazos de Junsu se encontraban ahora rodeando el cuello de Micky, sus miradas intensas fijas en los ojos del otro, interrogándose.

La boca de Chunnie se dirige ahora al cuello de su amigo, lamiéndolo, succionando, dejando su marca para que nadie mas se atreviera a tocarlo, era solo suyo. Mientras su otra mano se dirigía al pantalón de Junsu, comenzando a desabrocharlo.

Con cada succión que sentía en su cuello, no podía evitar emitir gemidos de placer, entre tantas emociones logra formular una pregunta:

“¿Por qué…haces esto….?” sus palabras entrecortadas, debido a su excitación.

“te deseo, te deseo como a nadie… quiero poseerte, que seas mío, estar dentro de ti, que grites mi nombre” responde un exaltado Yoochun mientras termina de bajar los pantalones del delfin.

Eso era lo único que necesitaba oír, que su amigo lo deseaba tanto como él, la verdad no tenía idea de cómo acabaría todo esto, pero en ese momento no importaba nada.

Junsu comienza a quitar la camisa de Yoochun, también hambriento por su piel, quería recorrer cada centímetro de ella, ante esta iniciativa el ratón esboza una sonrisa, sujetando a su amigo por las caderas atrayéndolo a el, girándose, guiándolo hasta la cama.

Junsu cae sobre la misma, lo sigue Micky posicionándose a horcajadas sobre él, ahora el delfin se encontraba quitándole el pantalón, tarea que logró con éxito.

Micky ahora comenzaba a escabullir su mano por debajo del boxer de su amigo, sujetando su miembro erecto, mientras besaba sus labios.

“¡Ahhhhhhh chunniee! ~~~” Exclama entre gemidos, al sentir aquella mano masajeando su masculinidad.

Yoochun comenzó a decender por la piel de Junsu, delineando con su lengua cada músculo de aquel abdomen tan bien formado, hasta encontrarse con aquel manjar duro y erecto, termina de despojar al delfín de sus boxers, para dirigirle una mirada traviesa, avisándole de sus intenciones.

Junsu lo mira sorprendido, su cara se tiñe de un rojo aún mas intenso, decide cerrar sus ojos, gesto que el ratón tomó como una invitación. Recorre con su lengua el miembro de su amigo, dibujando círculos con la misma, Junsu no logra contener los gemidos aunque lo intenta mordiendo su labio. Luego de lamerlo en su totalidad, sopla en la punta de aquella delicia de carne, para darle aún mas placer a su delfín quien se encuentra del todo excitado. Se entretiene un momento al observar las expresiones tan lujuriosas que logra en su amigo, para luego devorar en su totalidad el miembro de Junsu, introduciéndolo en su boca, succionando, moviéndose de arriba abajo. Al sentir esto el delfin se encuentra en el cielo, levantando sus caderas para reclamar aún más atención en esa zona.

Luego de un rato atendiendo la masculinidad del delfín se detiene explicando:

“quiero que nos vengamos juntos” para luego separar por completo las piernas de Junsu y posicionarse entre ellas, quedando nuevamente frente a su rostro. Mete sus dedos en la boca de Junsu humedeciéndolos, para luego dirigirlos a la entrada de este, introduciendo dos a la vez, lo cual logra que Junsu suelte un grito de dolor.

“¿es tu primera vez?” cuestiona sorprendido, “¿pero…. Yo creía que tu y Eunhyuk…” no alcanzó a terminar, los dedos de Junsu se posaron sobre su labio, para explicarle:

“Eun no es mas que un amigo, esta es mi primera vez, así que trata de ser gentil” una gran y sincera sonrisa se apodero de su rostro.

“es bueno saberlo” contesta Micky, mientras comienza a dar movimiento a sus dedos.

“ahh… el… ¿saber que?” Junsu se encontraba nuevamente con los ojos cerrados, soportando el dolor que poco a poco tomaba forma de placer.

“Que eres y serás solamente mío” aclara Micky con sinceridad, mientras introducía un tercer dedo, moviéndolos a la par. Luego de unos segundos, los retira para posicionar ahora su miembro erecto frente a la entrada de su amigo, esperando la aprobación de este.

Junsu sujeta el rostro de Micky con las dos manos, acercándolo a el, depositando en sus labios un suave y tierno beso, abriendo mas sus piernas, con las que rodeó la cadera del ratón, invitándolo así a adentrarse en él.

Yoochun lo penetra con sumo cuidado, tratando de no dañarlo, a medio camino se detiene a examinar el rostro de su compañero, que expresa un poco de dolor, Junsu impaciente lo termina de introducir dentro de sí, atrayéndolo hacia él con sus piernas.

“Chunnie ahhh~~~” gime su nombre en un tono inocente, seductor e irresistible.

Yoochun se vuelve a apoderar de aquellos labios, para comenzar a mover sus caderas con desesperación, dando estocadas suaves en un principio.

“Junsu ahhh…eres deliciosamente estrecho” afirma dando cada vez estocadas mas profundas y rápidas, al mismo tiempo que comienza a masturbar el miembro de Junsu. Sus arremetidas toman un ritmo glorioso, los dos se sumergen en el más profundo de los placeres, gimiendo sus nombres, entregándose por completo.
















C. por el 1er beso cap 3
Comienzo a recuperar poco a poco la conciencia, abriendo lentamente mis ojos sin poder ver claramente, están nublados, aún no logro despertar por completo, debo de haberme quedado dormido luego de llegar al departamento esta mañana, lo cierto es que no dormí en toda la noche recuperando el tiempo perdido con Eunhyuk, contándonos experiencias de vida, anécdotas, resumiendo en pocas horas esos 4 años sin vernos. Claro aquella es la única explicación para tan maravilloso sueño que experimenté, si tan solo….no fuera un sueño, si tan solo Yoochun notara que desde aquel día no hago mas que pensar en él las 24 horas, soy un idiota bastó nada mas que un beso, una caricia para enamorarme completamente y sin remedio de él, quien seguramente solo lo hizo con ademán de molestarme sin intenciones de algo más. Comienzo a estirarme en aquella cama amplia y tan distinta a la mía.

-Que cómoda, ni siquiera se parece al colchón de piedra en el que duermo- murmuro mientras me volteo en busca del reloj de mi veladora -Espera… esta… no…es….mi…¡Camaaaaaaa!- grito en un tono tan alto que hasta lastima mis oídos, mis ojos se abren de par en par, me siento rápidamente estudiando la habitación en la que me encuentro, murallas blancas, televisor de plasma, equipo de música, todo me parecía familiar, pero me negaba a creer lo que en mi mente se gestaba.

-Esta… es la habitación de…Micky- susurro entrecortadamente sorprendido por mi descubrimiento, reconociendo el lugar en el que tantas veces pasé el rato con mi amigo, leyendo revistas, escuchando música, viendo algún programa de televisión, estudiando o simplemente durmiendo, pero esta vez era diferente. Mi cuerpo yacía en su cama, estaba completamente desnudo cubierto tan solo por una sábana, mi cabeza da vueltas “¿Será posible que no haya sido un sueño” me cuestiono una y otra vez, aun confundido, perdido en conjeturas, me siento a la orilla de la cama, en un intento por levantarme, para encontrarme con nuestras ropas esparcidas a través del cuarto….entonces comienzo a recordar en detalle aquellos momentos. Recuerdo con claridad sus palabras, en un tono sensual un ensordecedor susurro “eres deliciosamente estrecho” palabras que me estremecieron de pies a cabeza, recuerdo el timbre de su voz, sus deliciosos y excitantes gemidos, la textura de su piel tan tersa y suave como la seda frotándose contra la mía, sus manos recorriendo mi cuerpo en su totalidad, atrayéndome a él en busca de mas contacto, el bai ven de sus caderas azotándome poseyéndome, su imponente miembro penetrándome una y otra vez haciéndome gozar, gemir y disfrutar de un placer que me era desconocido, pero al cual me hice adicto….adicto a Park Yoochun.

-Es definitivo, si sucedió, no fue uno más de mis sueños, esta mañana….Yo ¡hice el amor con Micky!- exclamo mientras siento el arder de mis mejillas, aún me quema la piel, en cada lugar que el tocó… que besó, me es difícil sacar aquellas imágenes de lo sucedido de mi cabeza, ya que cada centímetro de este cuarto me lo recuerda no puedo dejar de pensar en él, lo amo, me duele el admitirlo pero lo amo con locura. Pero es un amor no correspondido y lo sé, lo tengo más que claro, me lo confirma su ausencia, estoy solo en este cuarto…. no está a mi lado, seguramente para él no fui más que otra de sus aventuras, una más de sus conquistas, un simple acoston, o lo que más me atemoriza un…. error.

Pero a pesar de todo me siento feliz, aunque las lagrimas no dejan de correr por mis mejillas y la tristeza me inunde… soy feliz, porque al menos por una vez me vio de otra forma, aunque fuera un juego… soy y siempre seré suyo.

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Día de Jae Joong:

-¡Ahhhhh!- exclamo con evidente dolor, mientras dirijo una de mis manos hacia mi frente, ¿Cómo es posible que no haya visto ese poste de la luz frente a mi?, ¿acaso soy ciego?...no claro que no, pero lo idiota y despistado me sobra, Supongo que esa es y será la historia de vida de un patoso como yo… Kim Jae Joong.

Desde esta mañana, en la que prácticamente salí arrancando, no he logrado otra cosa que no sea atentar contra mi integridad física, es un milagro el que siga vivo, para empezar al salir del departamento a toda prisa y al tratar de evitar a Yunho quien utilizaba el ascensor decidí bajar por las escaleras de emergencia, pero claro casi ruedo escalones abajo, de no ser por el conserje que me sujetó justo en el momento de tropezar, estaría muerto o al menos con varios huesos rotos, tomé rumbo hacia la biblioteca para terminar un trabajo de química avanzada, al llegar y buscar un libro casi termino mi existencia siendo aplastado por uno de los estantes… ¿Cómo se me vino encima? Ni me lo pregunten, creo que el mundo esta atentando en mi contra. Salí ileso de aquel incidente para luego salvarme de ser arrollado por un carro, acto seguido me ví perseguido por un perro callejero, huyendo de él a toda velocidad, para luego terminar dándome de frente con un poste, en conclusión y para no alargar mas el asunto…este no es mi día.

-¡Por Dios! ¿Donde tengo la cabeza?- murmuro para mis oídos, retomando mi camino entre las calles de Seúl, sabiendo de ante mano la mas que obvia respuesta, mi mente y todos mis pensamientos están repletos, muy a mi pesar, de una persona… Jung YunHo, si de ese idiota a quien justo ahora desprecio con todas mi ganas, por manipularme, utilizarme, reírse de mi, pero en especial por hacerme perder la cabeza de esta forma.

Anoche fue un total martirio, luego de masturbarme en aquella ducha fría, fui asechado por un preocupado Minnie, quien me perseguía a todas partes con medicina para el estómago. A Yunho por suerte no le volví a ver la cara, supongo que se encerró en su habitación o algo por el estilo, cosa muy extraña en él, siempre está muy al pendiente de todo lo que hacemos, cuidando de nosotros como un padre, pero ¡verga!… después de lo sucedido no espero que nuestro trato sea el mismo, ni tampoco nuestra amistad, lo cual en gran parte me entristece.

Ya no me quedan excusas para rehuir el regreso a casa, terminé con mi investigación, aquel bendito trabajo de química, se supone que lo debería llevar a cabo con mi compañero de clase, pero como adivinarán era la persona a la que quería tener lo más lejos posible. Puse en riesgo mi vida de mil maneras sin ser conciente, y recorrí la gran parte del centro de la ciudad, sin siquiera notar que ya era de noche.

“supongo que realmente es hora de volver a casa” comienzo a pensar no por más de algunos segundos, al darme cuenta que me encuentro frente a una de mis tiendas de música favoritas, ¿Cómo llegue hasta allí? Culpemos a la inercia o al caminar despistado del zombie en el que me he convertido. Me emociona el poder entrar a relajarme unos instantes, la musica es una de mis grandes pasiones. Empujo la puerta de aquella tienda y me apresuro a entrar, rápidamente me dirijo a la sección de rock, me acerco a uno de los audífonos que cuelgan de una de las murallas para ponerlos sobre mis oídos, cierro mis ojos y me pierdo entre esos melodiosos acordes de guitarra eléctrica, el sonido de la batería, el bajo y por último la voz del vocalista.

-¡Vaya! Like suicide de Seether- exclama una voz tras de mi, que se hace apenas audible a través de los audífonos y la música que llena mis oídos, ante tal interrupción decido girarme para ver quien se atrevía a intrometerse entre mi pequeño momento feliz y yo.

-Hyung jamás lo pensé de ti, siempre te ví como el tipo de chico que seguramente adoraba a los Backstreet boys o a las Spice girls- comenta Changmin claramente con ironía mientras esboza una amplia sonrisa.

Un tanto sorprendido por encontrármelo tan de improvisto, retiro los audífonos de mis oídos con torpeza, para dirigir mi mirada hacia aquellos intensos ojos que se posaban en mí de manera traviesa.

-¿Bromista?, no me hace gracia, además me gusta todo tipo de música- contesto en un tono de reproche.

-Ya lo creo, dime hyung ¿Qué haces tan tarde en la calle?- me pregunta Minnie mientras comienza a caminar entre los estantes de CD´s, al parecer buscaba uno en especial.

-¿Tan tarde?- dirijo mi mirada al reloj mural de la tienda, para comprobar que la hora se me había pasado volando, daban las 10:40 de la noche, ¿Qué había hecho en todo el día?, a penas recordando vagas imágenes de mis actividades.

-Si…tarde, supuse que estarías aquí por eso te vine a buscar- comenta Minnie sin desviar la mirada de un CD que sostenía entre sus manos, estudiándolo con detenimiento.

-¿te preocupas por mi Minnie?- comento en un tono burlón, acortando nuestra distancia, quedando a su lado mirándolo a la cara mientras el sigue con la vista fija en el CD.

-Mmm… pues claro que si, eres como un hermano mayor, pensé que talvez algún pervertido te confundiera y pensara que eras chica, como suele suceder, así que… aquí me tienes- Se voltea hacia mí con una amplia sonrisa en el rostro, disfrutando del notorio enfado que se dibuja en mi rostro gracias a su innecesario comentario.

- ¡Bahh!, eso fue tan solo una vez, y me las arreglé solo – Contesto, para seguir su ejemplo y empezar a buscar entre los estantes, algún Disco que pudiera llamar mi atención.

- Claro Hyung, la única vez que te has dado cuenta, pero créeme han sido muchas-

¿Qué habrá querido decir con eso?, tan solo lo noté una vez… ¿hubo mas de una?.

- ¡Chicos!, lo siento pero tengo que cerrar – nos alerta el encargado de la tienda, poniéndose su abrigo y enseñándonos un juego de llaves.

Sin premeditación suspiro, no quiero irme, no quiero regresar aun a casa, no quiero encontrarme con… YunHo, temo que si lo vuelvo a ver o a tener cerca no podré controlarme. Por lo menos no por ahora siendo tan reciente nuestro extraño encuentro, aun siento el sabor de sus labios, el calor de su cuerpo contra el mío, su mirada traviesa a través del espejo. Por inercia una de mis manos toca mi labio, al recordar los suyos.

- Vamos, ya están cerrando – Min me despierta de aquel delicioso trance.

Solo atiné a asentir con la cabeza, un tanto aturdido comienzo a caminar pero a mitad de camino hacia la salida me tropiezo sin razón aparente, mi torpeza no tiene límite. Por suerte Minnie se encuentraa a mi lado, logra sujetarme por la cintura antes de estrellar mi humanidad contra el piso.

- ¿Te sucede algo?, ¿te sientes enfermo? – me cuestiona el menor con un tono de preocupación mientras arquea una de sus cejas y toca mi frente con su mano.

- No Minnie, ya sabes soy un patoso – contesto y comienzo a reír a carcajadas, evidentemente falsas, para distraer a aquel astuto muchacho.

- mm…. Como sea aquí hay algo raro, estas mas patoso de lo “normal”… ¿volvemos al depa?- al parecer el pequeño tiene un sexto sentido, algunas veces creo que lee mis pensamientos.

Salimos de la tienda y caminamos por las calles casi vacías, después de todo ya era tarde.

Dudo unos segundos, no se si responder con sinceridad o volver de una vez por todas a nuestro “hogar”.

- Aun no… no quiero regresar- mi voz sonó mas nostálgica de lo que hubiese deseado.

- entonces… ¿Qué hacemos?- Min me miraba fijamente, como tratando de adivinar mi respuesta.

- No se Min, no se… ir a algún lugar en donde me pueda distraer- entrecierro mis ojos, tratando de buscar paz interior pero es inútil, cada vez que cierro mis ojos veo su imagen, así que los vuelvo a abrir abruptamente, esto parece preocupar aun mas a mi acompañante.

-¿Te parece si vamos a un antro? – La idea de Changmin no me pareció del todo descabellada, tal vez entre tanto bullicio y música podría distraerme y alejar aquellos pensamientos de mi mente, por lo menos por un momento.


- m… ok, pero no conozco muchos- es cierto, antes solía ir con frecuencia acompañado de los chicos … pero este ultimo año nos concentramos mas en nuestros estudios… por lo menos algunos de nosotros.

-¡ay Hyung!- me responde Min mientras rodea mis hombros con uno de sus brazos. – No te preocupes, para eso estoy yo-.

Un aire de superioridad lo rodea, es como si en este instante tratara de protegerme, de guiarme, como si él fuera mayor que yo y de cierto modo, el sentir su abrazo me reconforta, una seguridad inexplicable me inunda, me gusta estar a su lado, siempre ha sido así, aunque a veces puede ser un verdadero mocoso insoportable otras puede llegar a ser la mejor de las compañías.

-Ok Minnie- alzo mi brazo para desordenar su cabello, por dios! Que niño tan alto debe estar cerca del metro noventa. –Vamos a alguna de tus discotecas- esbozo una sonrisa, no del todo forzada, su presencia ha logrado levantar mi ánimo.

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Lo que Jae Joong no intuye, es que para Changmin el estar a su lado significa mucho mas que una manera de pasar el rato, mas bien para Minnie significaba el mundo entero, poder compartir de esa forma con su Hyung. Si bien sus sentimientos son confusos y se debaten en dos direcciones, siempre que esta cerca de Jae su corazón se acelera tanto que teme que el otro le pueda oír o percibir de alguna forma, su respiración es mas rápida ante el nerviosismo de tenerlo cerca y el tan solo tocarlo o abrazarlo significa un brote de sensaciones en todo su cuerpo, esto sucede desde hace mucho desde aquel primer beso que le fue robado.

Podrán adivinar que el tenerlo tan cerca, el rodear los hombros de Jae con su brazo, es casi el paraíso y a la vez el infierno. Tantos sentimientos mezclados, y preguntas sin responder azotaron su mente, “¿Me gusta mas jae?”...su respuesta mental fue inmediata es obvio que si, por YunHo es mas bien una atracción diferente… física, por agradecimiento y cariño, aun así atracción al fin y al cabo, pero por Jae…. Era ¿amor?. Al cuestionarse esto último su rostro se tornó de un matiz carmesí. Ya se encontraban en la entrada de aquella discoteca.
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- ¿este es el lugar?...creo que he venido antes- entramos y pude reconocerla por completo, solíamos visitar aquella disco a menudo Micky, YunHo y yo.

- ¡¿QUE?!, habla mas fuerte casi ni te oigo- tan solo pude ver los labios de min al moverse, de su voz nada, ya que la música electrónica y el vibrar de los parlantes impedían que se oyera otra cosa.

- nada nada – le respondo agitando mi cabeza en negativa, lo sujeto de la mano y lo encamino hacia la pista de baile.

Nos encontrábamos en medio de la pista, mirándonos las caras como idiotas sin movernos, sin reaccionar y sin saber que hacer. Hasta que decido tomar la iniciativa y empiezo a hacer el ridículo a propósito para alivianar la atmosfera, bailo con total torpeza una coreografía que me enseñaron en la escuela primaria, realmente infantil creo que el nombre de la canción era algo como Balloons, al verme Min no puede evitar el reírse como loco incluso llevando las manos a su estomago.

- Ahh jajajajajaja ¡para! ¡para!, tanto reír duele, ¿Dónde demonios aprendiste un baile como ese?, ni siquiera va con la música- Changmin se calma de a poco, secando las lágrimas que derrama al reír como histérico.

- En la escuela primaria, ¿Qué a ti no te la enseñaron?- contesto un tanto apenado, pero alegre de que aquella extraña tensión se haya disipado, aunque eso no quita el ridículo que acabo de hacer frente a toda la gente, Comienzo a notar que algunas miradas están fijas en mi, algunos riendo otros extrañados por mi comportamiento.

- ¡BALLOONS!, Si claro que si ahora recuerdo, me la enseñaron en tercer grado - Sin siquiera importarle el resto de las personas que nos rodeaban Changmin comenzó a bailar la coreografía ~ que no tenia nada que ver con la música tecno del antro ~ a la vez que me incitaba a repetirla junto a él, dándome ligeros jalones en el brazo. Primero dudé, pero a los pocos segundos me vi atraído por esos ojos inocentes y esa sonrisa casi infantil que me deslumbró, sin siquiera pensarlo otra vez comencé a bailar, ya era oficial los dos estábamos haciendo el ridículo pero no nos importaba, por lo menos no a mi, la estaba pasando demasiado bien, riendo sinceramente disfrutando cada segundo a su lado, realmente es un amigo valioso. Si es cierto que en ocasiones me porto con el como un malcriado, y nos peleamos como niños aun siendo yo 2 años mayor, es en momentos como estos cuando realmente mas lo necesito y él aunque no lo admita siempre esta aquí, justo aquí a mi lado sin pedir nada a cambio siempre sabe en que momentos acudir en mi ayuda, ya sea por que sabe que algo me sucede o solo lo intuya.

Luego de un momento bailando como niños pequeños, metidos en nuestro mundo de dos habitantes, me detuve por mera curiosidad a observar a las personas que nos fijaban la mirada minutos atrás con caras de desagrado, burla y asombro…pero el asombrado ahora era yo, aquellas personas estaban bailando nuestra coreografía, Claro algunos aun seguían escépticos ante la idea pero la gran mayoría se nos unió. En ese instante no pude evitar soltar carcajadas en voz alta interrumpiendo nuestro baile, Changmin se me quedo viendo por unos segundos, yo cubriéndome la boca con la mano como es costumbre, podría haber jurado que vi satisfacción en sus ojos, satisfacción al verme por fin disfrutar de forma honesta y sincera.

-¿te burlas de mi?, no que feo si tu estas bailando igual- me reprocha, quedando completamente inmóvil frente a mi, alza una de sus manos para sujetar la mía.

-¿sucede algo?- pregunto un poco intrigado por su actuar.

-No, tan solo que es hora de que bailemos enserio ¿no crees?- con una sonrisa en el rostro comienza a bailar de una forma audaz, movimientos limpios perfectos, nunca lo había visto de esta forma se ve tan…tan genial.

Estoy impresionado, “¿Cómo es que el pequeño Minnie puede verse tan sensual?” rápidamente agito mi cabeza de lado a lado tratando de olvidar aquel fugaz pensamiento. Me quedo contemplándolo, verlo así me transmite paz interior poco a poco se dibuja una sonrisa que ni yo puedo controlar en mi rostro y sin notarlo me encuentro bailando junto a él, es un ser que irradia tanta luz con su cara angelical, que hace que olvides todos tus problemas.

Así perdimos el rastro del tiempo, tan solo seguimos bailando hasta ya mas no poder, hasta casi perder el aliento pero siempre riendo como locos por cualquier cosa. Al ya casi no poder permanecer en pie nos acercamos al bar del lugar, apoyándonos sobre el mostrador exhaustos.

-wow… yo creo que es suficiente por hoy, ¿quieres tomar algo Hyung?- Minnie propone entrecortadamente debido al cansancio y a la falta de aliento, su frente y el cabello que cae sobre esta están empapados de sudor.

- Ahhh Minnie yo creo que ya es tiempo de irnos…a todo esto ¿que hora es? – realmente había perdido la noción del tiempo.

-Pues…- comenta Changmin mientras fija la mirada en su reloj. - ¡Vaya!, ¿realmente es tan tarde?.. Son las 5 de la madrugada- actúa sorprendido.

- Imposible...- respondo un tanto incrédulo sujetando la muñeca de Min fijándome en su reloj. – ¡Las 5 a.m.!, nos tenemos que ir, dentro de un par de horas tenemos clases- sujeto al menor por la muñeca y lo saco a toda prisa de aquel antro.

Una vez afuera nos tranquilizamos, de todas formas ya era demasiado tarde, caminamos tranquilamente a través de las calles vacías. Era una noche extraña, la suave brisa soplaba contra nosotros, era refrescante y fría. Caminábamos uno al lado del otro, aun así todo era silencioso, tan perfecto, tan pacífico…hasta que Minnie decidió romper aquel silencio.

-Hyung… Sabes ya puedes dejar de preocuparte por la apuesta- su mirada se encuentraa fija en el piso, observando nuestros pasos, en ningún momento sus ojos se encontraron con los míos, parece apenado.

- Ohh, “La Apuesta”- Casi lo había olvidado, pero al instante todas las imágenes de la noche anterior volvieron a aparecer en mi cabeza, ahora con más intensidad que antes. Aprieto mis puños, estoy molesto conmigo mismo por dejar que me afecte tanto.

- Si… “La Apuesta”, de todas formas ya gané- al oírlo detuve mis pasos al instante, es como si mis pies estuviesen clavados a la acera, pude imaginar como se dilataban mis pupilas. Al parecer Min no notó mi reacción porque sigue avanzando unos cuantos pasos, hasta que al mirar a su lado no encuentra más que un espacio vacío, se vuelve hacia mi, frente a frente observándome un tanto inquieto, tal vez preocupado, estaba a punto de seguir hablando, pero lo interrumpí.
- ¿Ganaste?... ¿quieres decir que ya besaste a YunHo?- Trato de que mi voz suene lo mas despreocupada posible y así lo logré, no quería evidenciar mis sentimientos en ese momento ya que ni siquiera yo los comprendo a totalidad, me siento inquieto, nervioso y un tanto enojado aunque no se bien la razón.

- Ehh…. de eso se trataba la apuesta ¿no?... pues si lo besé- su ironía no me llega en lo absoluto, lo único que resuena en mi mente una y otra vez Haciendo eco de sus palabras es “lo besé”. Puedo sentir como mi rostro se tensa, esbozando una sonrisa fingida.

-¡Vaya!, pues que bueno así le ponemos fin a esta ridiculez – mi voz suena sarcástica sin intención, es mejor dejarlo todo así, no vale la pena el informarle que yo también le había besado… y algo mas que eso. “¿Se habrá comportado con Min igual que conmigo?” pienso mientras sigo inmóvil con la mirada perdida, una sensación de ardor inunda mi cuerpo esparciéndose hacia mi corazón y mi cabeza “¿celos?” resuena la voz de mi conciencia. Pero luego de unos segundos me invade otro sentimiento… Miro directamente a los ojos a Minnie, él se encontraba aun en frente estudiando mis reacciones.

-¿Cuándo lo besaste?- palabras que salieron de mi boca sin premeditación.

- ¿Tiene alguna importancia?, de todas formas ya lo hice- contesta cortante mientras espera, mas bien estudia mi conducta.

- No.. tan solo contesta- lo miro fijamente, mas que celos ahora siento preocupación , “¿Habrá lastimado de alguna forma a Minnie?” pienso una y otra vez.

- Pues ayer, después de que vimos la película y regresó de comprar, se veía confundido así que aproveché y lo besé- se ve tan cómodo hablando al respecto, como si no hubiese sido gran cosa, me hizo sospechar, tal vez oculta algo. Retomamos el paso muy lento, hasta que reúno el valor para preguntar lo que me carcome por dentro.

-¿Te…te hizo algo mas? – tartamudeo, y le dirijo la mirada esperando su respuesta.

- ¿a que te refieres con eso?- se detiene y se gira en mi dirección, al ver como mis ojos rehúyen a los suyos añade: - No se exactamente que quieres decir, pero fue solo un beso… yo se lo robé, a decir verdad reaccionó sorprendido, se notaba que su mente estaba en otro lugar - . Luego comienza a caminar a paso lento esperando que me una a él.

No puedo articular mas palabras, tan solo lo sigo siempre unos pasos detrás. Mi mente vuelve nuevamente a aquellos pensamientos que logré “olvidar” por unas horas, Yunho y más Yunho. “si fue capaz de tocarme de esa forma, ¿podría…. Hacerle lo mismo a Minnie?” mi mente y corazón se debaten entre varias emociones, pero dos de ellas son dominantes: preocupación y aunque me cueste admitirlo celos. Preocupación por Minnie ya que no quería ver que también jugara con él, que lo lastimara, que lo usara para luego botarlo como juguete roto, ya que se que Min guarda algún tipo de sentimientos hacia Yunnie. Y celos… no se como explicarlo… pero su toque, sus besos repartidos entre mi boca y cuello, el arder de su cuerpo, solo con recordar todo eso un calor emana desde mi interior y el tan solo imaginar que Yunho pueda hacer lo mismo con cualquier otra persona me enfurece al mismo tiempo que me provoca repulsión.

Sin darme cuenta, nos encontramos frente a nuestro edificio. ¿Cómo llegamos? No lo sé, es obvio que caminando, pero la distancia entre aquel antro y el depa es mucha y a mi parecer no había caminado mas de un par de cuadras, no me siento cansado ni agotado, tal vez se deba a que mi cuerpo y mente no estan en sintonía.

- ¡A cambiarnos!- exclama Changmin observando su reloj. – Ya son las 8, tenemos clases en una hora, creo que no dormiremos-

- Ya no dormimos por hoy Minnie, ¡Diablos! hoy la primera clase es química, tenemos que entregar el trabajo, ¡apúrate!- Lo sujeto de la mano y lo halo con fuerza, no tendremos tiempo ni de bañarnos…creo que este tampoco es mi día.

Nos dirigimos con rapidez al interior del edificio, casi chocamos con varias personas, Minnie pidiendo disculpas, mientras yo lo halo aún con más fuerza, la facultad no queda muy lejos, pero estamos cortos de tiempo… Lo único bueno de todo esto es que de seguro ya no hay nadie, todos deben haberse ido ya… todos compartimos las mismas clases, así que no debo preocuparme por evitar a Yunho, por lo menos por ahora no… de seguro en clases lo tendré cerca talvez demasiado.

Heme aquí otra vez hundido en mis pensamientos tanto que ni siquiera noté cuando ya estábamos frente a la puerta de nuestro depa.

-Vaya hyung es un verdadero milagro que no hayas tropezado en todo el camino- comenta Minnie con una sonrisa burlona.

Abriendo la puerta contesto:

-Pues cuando estoy corriendo se me quita lo patoso- le devuelvo la misma sonrisa.

Como lo esperaba no hay nadie, todos han de estar ya en la facultad.

-Bueno, me doy un regaderazo y nos vamos – le explico y sigo mi camino hacia el baño.

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~Desde aquí sigo yo ¿vale?~

Nuestro querido amigo Jae olvidaba casi por completo su cualidad…. Si… la torpeza, mientras se encaminaba al baño no notó que un extremo de la alfombra de la sala se encontraba doblada y como ya han de suponerlo le hizo una esperada visita al suelo, esta vez Changmin no alcanzó a reaccionar a tiempo, pero se acercó de inmediato al mayor.

- Ya veo… esa teoría de correr parece cierta- luego de tan acertado comentario Min comenzó a reír a carcajadas.

A Jae, quien aún se encontraba con la cara hundida en el piso, no le hizo ninguna gracia la risa de su amigo, se enderezó como pudo, dándole la espalda y a duras penas se mantuvo de pie, el golpe en realidad fue fuerte.

- Ríe todo lo que quieras niño- lo último lo dijo con énfasis. – Pero eso no quita que vamos a llegar tarde, apresúrate tú también-

Changmin sujetó a Jae por el brazo impidiendo que este avanzara, lo giró y sujetó su rostro con la yema de los dedos pasando su pulgar por la comisura de su labio superior.

- Jae Joong ¡un día de estos te matas! ¡MIRA!- Comentó el mas pequeño enseñándole su pulgar bañado en sangre.

Jae notó que su nariz comenzaba a sangrar, pero eso no era exactamente lo que lo desconcertó y dejó boquiabierto…con el roce de Minnie no pudo evitar sonrojarse, en realidad no sabía porque pero el rostro de Min y su toque en esos momentos le recordaron varias escenas similares a esta, pero en cuales los protagonistas eran Yunho y él, que durante su largo periodo de amistad era quien lo protegía y se preocupaba en esos momentos de torpeza extrema. Sus mejillas se tornaron de un rojo intenso al recordar aquello, nunca antes lo había visto con esos ojos, siempre pensó en Yunho como un amigo pero eso ahora estaba cambiando, todas esas veces en que Yunnie lo sujetó con fuerza contra si para evitar que cayera o las ocasiones en que se encontraban demasiado cerca el uno de otro se avivaron en su memoria, cosas que jamás había notado se evidenciaron. Luego de un momento de distracción, una voz interrumpió su epifanía.

- Jae… ¡Jae!- Lo llamaba Min, sujetando con una mano el rostro sonrojado del mayor. - ¿Te encuentras bien?- en aquella frase se notaron rastros de la preocupación que lo embargaba.

Aquella voz trajo de vuelta a Jae de sus pensamientos, fijó sus ojos en el hermoso rostro y aquellos ojos que lo miraba con preocupación, si bien no era la persona en quien no podía dejar de pensar, aquel sonrojo en cierta parte se debía a Minnie, a ese muchacho que de cierta forma siempre estaba cerca, no pudo evitar el contemplarlo notando en él rasgos que nunca antes percibió, ojos profundos y sinceros, pómulos bien formados, una nariz en armonía casi perfecta, labios carnosos y uno que otro mechón que caía sobre su frente.

- Adorable…- susurró Jae, mientras levantaba una de sus manos guiándola hasta posarla sobre la de Min que se encontraba en su mejilla.

Al sentir su roce tan repentinamente, las mejillas de Chang se encendieron poblándolas de matiz rojizo, nuevamente su corazón latía a mil por hora y todas aquellas sensaciones reaparecieron.

-Hyung…. Yo….- se detuvo mientras pensaba con cuidado sus palabras… ¿sería aquel el momento indicado para confesar sus sentimientos que aun no tenía del todo claros?, la verdad no le importaba, en ese instante lo único que deseaba era sostenerlo en sus brazos rodeando aquella estrecha cintura, apegarlo a él, besarlo…amarlo, pero el mayor interrumpió sus intenciones:

- ¡verga!- exclama Jae fijando su vista en el reloj mural que decoraba la pared de la sala. – Ya no llegamos… - Dejando caer la mano de Min se dirigió como alma que lleva el diablo hacia el baño cerrando de portazo.

El menor se quedó unos segundos petrificado, para luego esbozar otra de sus típicas sonrisas.

- Es cierto….si corres no eres un completo desastre -. Acto seguido se dirigió a su cuarto en busca de ropa limpia.


Estar dentro de aquel baño era peor que tortura, al lavarse los dientes, apoyarse en el lavamanos y mirar por el espejo podía ver en forma de ilusión a Yunho apoyado contra la pared masturbándose así que apuró su tarea con los ojos bien cerrados, cepillando con tal fuerza que al terminar se dio cuenta de que le sangraban las encías.

-¡genial! .. mas sangre lo que me faltaba- se metió a la ducha con apuro, en menos de 3 minutos se encontraba fuera de ese baño endemoniado.

-No se como diablos voy a entrar a este baño todos los días desde ahora – gruñó por lo bajos mientras salía en dirección a su cuarto, con una toalla rodeando sus caderas.

Al salir se encontró de frente con el mas pequeño que lucía una tenida completamente diferente a la de el día anterior, unos jeans desgastados y una camisa negra evidentemente mal abrochada … Jae se le quedó viendo, al cabo de unos segundos se le acercó colocando sus manos en el cuello de la camisa de Minnie, sonriendo de manera descuidada.

- ¡Por dios! ¿Qué ni siquiera te puedes vestir apropiadamente – se burla del menor, sin notar que este se encuentra perplejo ante su actuar.

-yo… yo… puedo hacerlo solo – Contesta Changmin retrocediendo unos pasos tratando de soltarse del agarre de su amigo, quien reaccionó de la forma contraria acercándose aun mas.

- Quédate quieto – ordenó Jae mientras comenzaba a desabrochar la camisa negra para arreglarla.

Min desvío la mirada y giró su rostro tratando de ocultar su evidente sonrojo, una vez mas su corazón se descarrilaba parecía que en cualquier momento se salía de su pecho y caía al suelo.

Al minuto su Hyung terminó de arreglarle la camisa y se metió a su cuarto dejando al menor como estatua en el pasillo… al rato oyó una voz que lo desconcertó.

- Min … ¿aun ahí parado? – Jae ya se encontraba completamente vestido y esperando en la puerta de salida interrogándolo con la mirada.

Changmin sacudió su cabeza de lado a lado, tratando de entender como es que el tiempo siguió avanzando sin él notarlo, desde luego ¿que importaba el tiempo cuando se trataba de estar cerca de Kim Jae Joong?. Se volteo tomó su bolso y corrió hasta la puerta saliendo por esta dejando atrás a su amigo.

- ¡Apúrate que no llegamos! – le grita el menor ya llegando al ascensor.

- ¡Ey mocoso!, no te vayas sin mi – exclama Jae cerrando la puerta y corriendo hacia Min.

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Heme aquí frente a la de la sala de estudios de química, alzando mi mano para tomar la perilla de la puerta y entrar de una vez… pero a medio camino me detengo por instinto… no puedo avanzar mas allá, el solo pensar que de el otro lado ocupando el mismo puesto de siempre se encuentra Yunho me estremece, peor aun sabiendo que el lugar vacío a su lado es el mío.

- ¿Le tienes fobia a las manillas de una puerta? y ¿desde cuando? – La voz de Changmin me tomó desprevenido tanto que pego un salto del susto.

- ¿Yo?... no seas graciosito, obvio no – lo miro de reojo, sentido por su burla, aun así sin atreverme a abrir la puerta.

- Si sabes que no tenemos todo el día para esperar… apenas llegamos a tiempo – me contesta Min, mirándome fijamente otra vez tratando de entender mi comportamiento.

Estaba a punto de responderle cuando siento que pierdo el equilibrio, como si alguien me hubiese empujado hacia adelante, choqco de lleno contra el pecho de Minnie, quien gracias a sus reflejos logra sujetarme y no perder el equilibrio a la vez.

- Entras o te quitas de la puerta – habla uno de mis compañeros de clase Kim Heechul, sin detenerse sigue su camino entrando a la sala.

- ¿Estas bien?...ese idiota no tiene derecho – Min estaba a punto de seguir a Heechul en tono de pelea, pero logro detenerlo.

-No te preocupes tiene razón…entremos de una vez – me decido y entro con firmeza a la sala, ya todos están en sus respectivos puestos esperando la llegada del profesor. Chang se va por su lado mientras trato de ubicar entre los demás a Junsu y Micky para sentarme junto a ellos pero no los encuentro por ningún lado. Desde la distancia diviso mi asiento y al lado Yunho sentado como si nada leyendo un libro. Aprieto mis manos formando dos puños y avanzo hasta quedar junto a él quien apoya las piernas sobre mi asiento, sin ni siquiera notar mi presencia sigue leyendo y cambiando de hoja.

“Ahh ¿ahora me va a ignorar él a mí?” pienso mientras entrecierro mis ojos dándole una mirada de rencor, pongo una mano sobre el respaldo de mi silla y tiro de ella con fuerza, tratando de que se asuste y pierda el equilibrio…pero no, segundos antes quita las piernas y se gira apoyando sus brazos sobre el mesón ignorándome por completo siguiendo con su lectura. “Si así lo quieres”, me siento normalmente, evitando el contacto de cualquier tipo con su persona, dejo mi morral sobre la mesa colocando sobre la misma el trabajo de química, cruzo mis brazos sobre mi pecho y miro hacia el otro lado con cara de berrinche ~ lo se una actitud infantil ~. A los cinco minutos entra el profesor y comienza la clase. Yunho cierra su libro bruscamente, haciendo que lo mire. él fija la mirada en el pizarrón apoyando sus codos en la mesa dejando reposar su rostro sobre las palmas de sus manos.

- Bien chicos el plazo se venció entreguen sus trabajos… déjenlos en mi mesa antes de salir de la clase – Manifiesta el profesor y para ser honestos es lo único que oí de toda la clase, luego mi mente se concentro en tratar de ignorar a mi compañero de asiento y a evadir los pensamientos que éste evocaba en mi.

Despierto de mi trance luego de oír una carcajada que pude identificar como la voz de Yunho, por reflejo me volteo hacia él quedando a escasos centímetros de distancia de su rostro, quien se encuentra apoyado con una mano en el respaldo de mi silla y con la otra en el mesón, su cara inclinada hacia la mía, me toma por sorpresa.

- ¿Qu… que quieres?- me asombra el poder hablar cuando mi corazón esta latiendo a mil por hora casi lo siento en la garganta… su cercanía logra que me hierva la sangre me arden las mejillas supongo que estoy como tomate… por unos segundos olvido todo el rencor que siento hacia él, pero vuelve una vez que lo oigo hablar.

- Dime… Tu y Minnie se la pasaron de maravilla anoche ¿no? – sonríe y acerca aun mas su rostro al mío rozando mi mejilla izquierda con sus labios dejando aun mas rojo el camino que estos marcan, olas de calor comienzan a recorrer mi cuerpo, apenas puedo mantener mi respiración, cierro mis ojos tratando de calmarme y pensar “¿Qué diablos? que estoy haciendo, debería golpearlo , alejarlo de mi y dejarle bien claro que no soy el juguete de nadie” pero una vez mas mi mente y mi cuerpo no están en sintonía, coloco una de mis manos contra su pecho tratando de apartarlo, parece funcionar se aleja unos centímetros sentándose frente a mi en su silla.


-¿Y bien?…. Estoy esperando una respuesta - comenta mientras me interroga con la mirada.

- No… tengo porque responderte nada – en ese momento recuerdo que seguramente medio mundo ~ en realidad los 50 alumnos de la clase ~ debió presenciar tal escena. - ¿Qué crees que Haces y frente a todos? – lo regaño en un tono acusador escondiendo mi mirada.

- ¿Frente a todos?... Kim Jae Joong – pronunciando marcadamente mi nombre completo, para luego sujetar mi mano - ¿En que mundo vives?...la clase terminó Hace 10 minutos.. estamos completamente..solos –

Al terminar la oración hala de mi mano obligándome a avanzar hacia el cayendo sobre su regazo con mis piernas una a cada lado de este, rodeándolo.

-¿So..Solos?- restándole importancia a mi nueva posición levanto la mirada recorriendo la sala, que ahora se encuentra completamente vacía.- Pero ¿Cómo?...- me detengo al sentir los labios de Yunho nuevamente en mi rostro, esta vez besando mi mandíbula.

-Realmente eres despistado- baja por mi cuello depositando pequeños besos los cuales logran que me estremezca de pies a cabeza, mordiendo mi labio para acallar los gemidos que luchan por escapar de mi garganta. – No evadas mi pregunta ¿Por qué no volviste al departamento ayer en la noche?-.

Realmente no entiendo lo que sucede… ¿Por qué le importa lo que haga?, es cierto su actitud paternal lo lleva muchas veces a controlarnos, pero nunca hasta este punto. Al no recibir mi respuesta inmediata muerde mi cuello con brusquedad para luego lamerlo, logrando que los gemidos que ahogaba hasta ahora se hicieran presentes e inundaran aquella solitaria sala.

- No.. no es de tu… incumbencia- apenas logro aclararle este punto tan importante ya que mi respiración se torna irregular y se me hace difícil hablar, siento como una de sus manos se dirige a mi entrepierna, mientras la otra sube por mi espalda hasta quedar en mi nuca.
“¿Por qué?.. ¿Por qué no soy capaz de pararme y alejarlo? ¿Por qué sus manos, su mirada, su toque, sus labios…todo su ser logra que me quede en este estado? …sin poder rechazarlo por completo, sin poder moverme a mi voluntad, dejando que haga lo que quiera conmigo…tengo que detenerlo o será muy tarde, ya no habrá vuelta atrás” es inútil pensar si tu cuerpo no te obedece, ágilmente logra bajar la cremallera de mi pantalón, aleja su rostro y fija su mirada en mis ojos.

-Si me incumbe y no sabes cuanto- esboza una sonrisa de ganador, introduciendo su mano bajo mi pantalón y ropa interior rápidamente para atrapar en su mano mi miembro erecto.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh!- grito ante la presencia de su mano en mi zona baja, la cual comienza a mover suavemente recorriendo toda mi extensión, logrando que arquee mi espalda y cuello hacia atrás, acercando mis caderas en busca de un mayor contacto. La mano que mantenía en mi nuca me obliga a enderezar el cuello y me atrae hacia él, dejando mi frente contra la suya mirándome y gozando con mi expresión avergonzada, mi agitación, excitación y evidente sonrojo mientras se entretiene masturbándome. Sin darme cuenta mis caderas comienzan a seguir el ritmo de su mano pidiendo más atención, otro tipo de atención.

-¿Quieres más?... tan solo tienes que pedirlo- su voz tan tranquila como siempre es obvio que solo yo estoy siendo afectado por la situación.

Comienza a mover su mano con más rapidez, mis caderas siguen aquel compás, hasta sentir un bulto debajo de mí, el miembro de Yunho, él se encontraba igual de excitado que yo.

-No sabes… cuanto te odio por esto- Al oír mi respuesta sonríe y con su mano en mi nuca me atrae hasta sus labios para besarme con furia, mis labios le dieron paso hasta mi boca situación que aprovecha recorriendo cada rincón de esta con su lengua, comienzo a devolverle el beso con la misma intensidad, peleando por apoderarme de su boca sin querer quedarme atrás, pude sentir por un instante su sorpresa o tal vez sea tan solo mi imaginación. Lo que en realidad quise decir era “Te odio por esto, por hacerme sentir de esta forma”, pero no encontré el valor para hacerlo, ahora ya no importa… nada importa, esta vez me dejaré llevar por lo que quiero por lo que deseo y no por mi conciencia, por esta vez…solo por esta vez.

Repentinamente su mano abandona mi zona baja, se para de su asiento haciendo por ende que yo le siga y quedemos los dos de pie, sin dejar de besarme comienza a bajar por completo mis pantalones y boxers logrando quitármelos, se gira sujetándome por las caderas dejándome contra el mesón, sus manos suben desabrochando mi camisa, el calor me inunda por completo, es imposible sobrevivir a tantas emociones con cada caricia pero al mismo tiempo deseo mas y mas, levanto mis manos comenzando a desabotonar la suya con mas desesperación de la deseada. Él logra despojarme de toda mi ropa antes de lo esperado, en mi pecho se nota parte de mi excitación ya que este sube y baja rápidamente, me cuesta respirar sus besos me quitan el aliento lo necesito, lo necesito dentro de mi, es mas que una atracción física, lo amo siempre lo he amado me tomó todos estos años el notarlo, desde un principio… siempre lo amé. Una vez que lo despojo de su camisa, me dirijo a su pantalón, notando su evidente erección, esbozo una sonrisa simulando la suya, él retrocede… aleja mis manos eso me deja un tanto sorprendido. Se aleja y se apoya en el mesón de atrás, desabrochando por si mismo su pantalón, quitándoselo para luego bajar por completo su boxer, dejándome disfrutar de aquella vista excitante, su cuerpo definido, sus músculos bien formados, su palpitante hombría, y esa sonrisa tan característica. Sujeta mi mano mientras se sienta nuevamente en aquella silla… su actuar me desconcierta, él parece notarlo.

-No te voy a obligar a nada, si quieres seguir…- una amplia sonrisa se dibuja en su rostro mientras le da palmadas a su muslo sin soltar mi mano -..Ven y siéntate conmigo-.

Siento que voy a explotar en cualquier momento, puedo oír un pitido en mi cabeza, doy unos pasos inseguros hacia él pero las piernas me tiemblan, es imposible que me sonroje más, estoy tan avergonzado, pero lo deseo… deseo sentirlo dentro de mi. Las palabras no son necesarias termino de acortar nuestras distancias aun estando de pie con una pierna a cada lado igual que en la anterior posición, dándole a entender que no voy a huir que quiero que lleguemos al final, parece entender el mensaje, su mano sube por mi pierna, mi piel arde en cada lugar que el roza tiene control total sobre mi cuerpo porque yo se lo permito. Introduce uno de sus dedos en mi entrada, logro ahogar un grito de dolor… Luego un segundo y tercer dedo.

-Ahhhhh Yunnie – Mis gemidos ahora no son de dolor si no de placer al sentir como sus dedos se mueven dentro de mi.

- Ya estas listo Mi Boo ~ ~ - susurra, quitando sus dedos, halando mi mano sentándome suavemente sobre él, su miembro erecto queda en posición para penetrarme por completo, sus manos sujetan mis caderas atrayéndome lentamente hacia el para poder entrar en mi sin lastimarme. Termino acortando nuestras distancias sentándome bruscamente y logrando que me penetre de una vez.

- Ahhhhhh Joongiee ~ ~ - Yunho suelta un gemido, pronunciando mi nombre sensualmente.

- Ahhhhhhhh Yunnie…quiero mas – entre mis gemidos de dolor y placer, ni siquiera se como puedo decir cosas tan vergonzosas, sentir su miembro dentro de mi logra que desee mas y mas, “ni siquiera se distinguir si estoy soñando o es realidad, parece todo muy irreal” pero se que todo esto.. su roce, la suavidad y el calor de su piel son reales.

Sus labios encuentran a los míos con ansias, mis caderas se mueven en busca de más contacto, de arriba abajo, en forma de saltos. Sus caderas siguen el ritmo envistiendo el uno contra el otro con potencia… duele, duele tanto que no logro retener las lagrimas, pero no importa… el dolor físico no se compara al gozo de mi corazón… Lo amo…cuanto me gustaría si quiera soñar con que el sienta lo mismo por mi.
















C. por el 1er beso cap 4
Lo amo…cuanto me gustaría si quiera soñar con que el sienta lo mismo por mi.

Pero soy realista, es obvio que lo que el busca es tan solo el placer aunque aun no logro entender su actitud, ¿Por qué tan de repente? Si nunca antes había manifestado gusto alguno por el mismo sexo, no que yo notara y menos por mí, por lo menos no de esta manera.

- Ahh mi sexy Boo ~ ~ eres delicioso- susurra a mi oído mientras lame mi mandíbula dibujando un camino hacia mi boca.

Aun no entiendo como es que unas simples palabras logran que el calor que invade mi cuerpo aumente mil veces, estoy en un estado febril pero por su culpa… ¡por su bendita culpa!.

- Te ….- detuve mis palabras al instante... ya que lo que seguía era innecesario, es mejor que guarde ese tipo de sentimientos en lo profundo de mi corazón y que queden ahí escondidos bajo llave por siempre, de esa manera no me lastimarán, eso espero. También es innecesario que él lo sepa, de todas formas no creo que le importe. – Te... quiero mas dentro de mi ~ ~- dentro de mí es lo que sustituye al “te amo” que grita mi voz interna una y otra vez.. “diablos deja de recordármelo a cada segundo” pienso regañando a aquella voz.

Yunho coloca sus manos en mis caderas y las atrae fuertemente hacia si, cumpliendo mis deseos, penetrándome por completo. Puedo sentir como todos los nervios de mi cuerpo reaccionan ante su invasión, quiero que este momento perdure, que este placer no se acabe nunca, quiero que me sostenga en sus brazos por siempre… “Deseo… Deseo que me ame”.

Rodeo su cuello firmemente con mis brazos, lo acerco más a mí y devoro por completo su boca, aquella deliciosa boca y exquisita lengua que se enreda a la mía y lucha por ganar la batalla por apoderarnos el uno del otro.

Cuando ya pensaba que no podía sentir mas placer en la vida, siento como su mano se posa en mi masculinidad, que se encuentra erecta y duele. Rompe nuestro voraz beso unos segundos y aleja su rostro mirándome fijamente sin dejar de acercar mis caderas a las suyas con fuerza.

- No me quiero venir solo Jae – acerca su rostro a mi pecho mordiendo suavemente mi tetilla.

- Ahhhh ~~… te gusta verme así ¿no?- por un segundo casi olvido respirar al sentir como sus dedos juguetean con la punta de mi miembro, para luego tocarlo por completo...comienza a mover su mano con rapidez, logrando que mi gemidos sean mas agudos y constantes… apenas puedo respirar, apoyo mi cabeza en su hombro escondiendo mi rostro sonrojado, no quiero que me vea así.

Las estocadas son cada vez mas rápidas, somos uno, él esta por completo dentro de mi, lo puedo sentir… su aroma, su calidez es todo mío por lo menos aquí y ahora es todo mío.

Nuestras bocas se encuentran por una última vez, nuestras lenguas desesperadas se entrelazan en armonía, el climax se aproxima y una sensación extraña se hace presente… me duele, no es físico, me duele saber que luego… luego de esto, ya nada volverá a ser igual, talvez no sea capaz de seguir a su lado, siendo tan solo un amigo con derechos… tal vez mi egoísmo sea gigantesco y desee cada vez más, Desee el ser correspondido. “¿deberé actuar como si nada hubiese pasado?, ¿será mejor olvidar? ¿Me tendré que mudar?”.

- Ya no aguanto... más ahhhh – Logro decir, ya que el intenso beso me lo impide, mientras su mano se mueve frenéticamente haciéndome gozar de una forma que jamás soñé.

- Ahhhh ya casi Mi Jae... ya casi – gime Yunnie dando una ultima estocada en la cual nos conectamos por completo, puedo sentir como se viene dentro de mi, su semilla esparcida en mi interior. Segundos después mi semen se encuentra regado entre su pecho y estomago, un poco llega a su barbilla.

Me desplomo por competo sobre el, mis brazos caen a los lados, apoyo mi cabeza en su hombro, cerrando mis ojos notando como nuestras respiraciones se tranquilizan, como nuestro calor disminuye pero no desaparece… ojala todo terminará en este momento tan perfecto. Es ahí cuando caigo en cuenta de sus palabras “¿Mi Jae?.. que ¿Qué quiso decir con eso?” toda aquella calma parcial que obtuve segundos atrás se desvanece por completo, mi corazón vuelve a latir a mil por hora.

Una de sus manos se apoya sobre mi espalda mientras la otra se posiciona en mi hombro empujándome hacia atrás, dejando mi rostro de frente al suyo.

- ¿muy cansado?...eres delicioso Kim Jae Joong – susurra mientras con un dedo limpia el resto de semen... mi semen que se encuentra en su barbilla para después llevárselo a la boca, cosa que me hizo sonrojar aún más.

- No… para nada- respondo anonadado sin saber como actuar, retomando mi postura erguida. – Es mas, creo que el receso acabó hace rato jaja, deberíamos apresurarnos a la siguiente clase - ¿Pero que demonios?, eso es lo último que quiero decir en este momento, ¿Qué fregados me importa la clase? Cuando tengo a Yunho conmigo.

Este solo sonríe, sujetando mi barbilla besando suavemente mis labios, acaricia mi cadera.

-Como quieras Boo… Solo tienes que… pararte, a no ser ¿Qué quieras que nos quedemos aquí todo el día?- contesta aún sonriente con una mirada juguetona.

- No…yo…- Desvío mi mirada hacia su pecho notando que se encuentra empapado de semen. – Yunho creo que tienes que limpiarte eso - . Ya es oficial, además de torpe y patoso soy un idiota… ¿Por qué diablos abro la boca si solo digo estupideces?.

Sus carcajadas deben oírse a metros de distancia, esto me enfurece… se que lo que dije es estúpido pero ¿tenía que reírse así? ¡Y en mi cara!. Me levanto rápidamente, sin tomar en cuenta nuestro estado, al hacerlo tan deprisa suelto un grito de dolor.

Él se levanta de inmediato, creo que su mirada cambia de burlona a preocupada, pero una vez más talvez es tan solo el fruto de mi imaginación y mis deseos.

- ¿Te dañaste?, ¿te duele?- me interroga mientras sujeta mi rostro entre sus manos.

- Duele como ¡el carajo! – respondo haciendo una mueca evidenciando mi malestar.

- Jajajaja, sigues siendo el mismo de siempre hasta en estas situaciones- comenta mientras me vuelve a besar. – Ya vístete para que lleguemos a tu “ohh tan preciada clase de aritmética”- comienza a recoger sus ropas y colocar su pantalón.

- Así que esto es todo… aquí termina - susurro mientras sigo sus acciones, subiendo mi pantalon y abrochando mi camisa.

-¿Dijiste algo?- se voltea dejándome ver su pecho descubierto.

- No…nada, ehh con respecto a eso… lo siento – le señalo mientras apunto el semen que se encuentra esparcido en su pecho.

- No te preocupes, no es nada- me responde con amabilidad, sonriendo mientras se acerca y me besa en la mejilla. – Voy al baño – me susurra y pasa de largo, siento como la puerta tras de mi se abre mientras la persona que amo se aleja y enancha nuestra distancia cada vez más.

En estos momentos, lo único que quiero es huir, no quiero enfrentarlo cuando regrese, no quiero oírlo decir que todo se acabo o que nada mas me quiere para pasar el rato… solo sexo nada de sentimientos involucrados… puedo imaginármelo diciendo como espera que sigamos siendo amigos, con hipocresía, mientras disfruta del momento, pero no le daré en el gusto. Es impresionante lo rápido que se rompe un corazón, el mío se encuentra dividido en millones de pedazos, no puedo contener por mas tiempo las lágrimas que bañan mis mejillas, tengo que terminar con esto aquí y ahora, para no salir más lastimado de lo que ya estoy y también aunque suene ridículo para no hacerle pasar por la molestia de cortarme y de destrozar mis ilusiones.

Aprieto mis puños con fuerza, tomando mi morral comienzo a dar pasos rápidos y extensos, decidido a salir de aquella sala y correr lo más lejos posible… lo más lejos posible de Jung Yunho.

No se adonde voy, ni siquiera puedo ver con claridad el camino que sigo, sé que me encuentro fuera del edificio de la universidad, tal vez en el jardín del campus…no importa solo quiero alejarme.



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~Regresemos un día… a aquel solitario despertar de el bellísimo delfín Junsu ¿les parece?.~

Pero a pesar de todo me siento feliz, aunque las lagrimas no dejan de correr por mis mejillas y la tristeza me inunde… soy feliz, porque al menos por una vez me vio de otra forma, aunque fuera un juego… soy y siempre seré suyo.

Me levanto desganado de aquella cama en la que pasé la mejor noche de mi vida, nada se le podrá igualar, porque jamás amaré y desearé a alguien tanto como lo hago con Micky, de eso estoy completamente seguro. Me agacho en busca de mis ropas, recojo también sus prendas una a una impregnadas de aquel aroma tan característico de él, ese perfume que usa desde que lo conocí.

Dejo sus prendas sobra la cama mientras me coloco el pantalón y comienzo a caminar hacia la salida, una inútil esperanza se apodera de mi, “tal vez, esté en la sala o en el baño” soñar no cuesta nada. Al salir del cuarto me dirijo al baño… como lo esperaba está vacío, también la sala.

- Soy un idiota - murmuro solo en aquel departamento, no se porque lo hago si nadie me escuchará.

No importa, nada importa… estoy decidido, pase lo que pase, decida lo que él decida estará bien conmigo, lo aceptaré. Si lo que el desea es solo pasar el rato y sexo casual, con tal de estar a su lado de que esté conmigo unas horas de esa forma no me importa. Si lo que quiere es que sigamos siendo amigos nada mas también lo aceptaré porque de esa forma seguiremos juntos de alguna manera, pero lo que no podría soportar es que me ignore, que se aleje por completo, que no me dirija la palabra, que se sienta extraño a mi alrededor… y eso parece ser lo que sucede ahora. Tengo que ser fuerte hacerle creer que no significó tanto para mi, que no es tan importante.. para que así no se sienta culpable por dañarme, Yoochun puede ser muchas cosas pero siempre se ha preocupado por mi bienestar, no debo mostrarle este lado débil.

Acerco mi mano a mis mejillas y seco aquellas lágrimas que caen por su cuenta, sin mi permiso… No puedo dejar que me vea así. Voy en busca de mi abrigo, tengo que salir y calmarme antes de que llegue, si es que llega. Estoy a punto de salir cuando comienza a sonar el maldito teléfono, “no tengo tiempo que dejen el mensaje” pienso mientras giro la manilla de la puerta.

Piiip ~suena la contestadora~:

- ¿Aló?... ahh Junsu que lástima que no estas…serás despistado dejaste tu celular en mi depa… ¿te lo voy a dejar o nos juntamos?... bueno eso es todo que estés bien bye.. - Es la voz de Eunhyuk… me detengo al instante y me acerco al teléfono, en estos momentos lo necesito. Necesito desahogarme tener su apoyo como cuando éramos unos niños, talvez eso ayude a que me calme. Tomo el auricular y marco su número, cada repicado es una larga espera, hasta que por fin oigo su voz.

- ¡Junsu!, pero ¿te haces el que no estas en casa para no hablar conmigo?...pero que feo – comenta con un tono irónico mientras se escucha una carcajada de su parte.

- Yo…yo no..- tomo aire por un segundo, no quiero evidenciar mi estado, no quiero que se quebrante mi voz. – No es eso… Necesito que nos veamos ¿puedes ahora?-.

- … Te siento un poco extraño, ¿te pasa algo?... ¿es…estas llorando?- Como siempre Eunhyuk logra descubrir lo que me empeño en ocultar.

- Solo necesito hablar con alguien – Ya no soy capaz de retener el llanto ni de controlar mi voz, comienzo a sollozar.

- Me preocupas, por supuesto nos vemos de inmediato..dime donde - es un buen amigo, siempre lo ha sido.

No puedo pensar con claridad así que nuestro punto de encuentro es el primero que viene a mi cabeza, aquel que me trae tantos recuerdos.

- Bo..Bolero ¿conoces ese lugar? – Contesto mientras seco mis lágrimas.

- Claro, esta cerca de mi nueva facultad, salgo de inmediato… vente con cuidado – Se nota la prisa y su preocupación, tan solo espero que no me juzgue, “¿Será lo correcto el decirle que me gusta un chico” me pregunto ya saliendo del edificio, encaminando mis pasos hacia el restaurante en el que todo empezó.

Miro mi reloj y noto que ya es de noche 10 pm, ni siquiera se cuanto tiempo dormí luego de mi encuentro con Micky… de seguro ese lugar me traiga recuerdos pero que mas da, lo que me importa es reunirme con Eunhyuk… “Diablos y pensar que mañana tendré que entrar a clases y sentarme a su lado” tengo que dejar todo afuera ahora, no puedo comportarme de esta forma frente a Yoochun, “es mejor faltar mañana…así me tranquilizo”.

Camino sin prestarle atención a mí alrededor, siquiera me detengo en las esquinas, obedeciendo a los semáforos. Luego de un rato de caminar, siento como una mano se posa en mi hombro.

- ¡Al fin llegas!, te tardaste, me tienes todo preocupado – Su tono de voz tan animado, logra que sienta cierto alivio, es bueno habérmelo encontrado anoche…de no ser por él no se que haría en estos momentos. Levanto la mirada y me doy cuenta de que me encuentro frente al letrero “Bolero”, no se como pero llegué, las lágrimas se secan en mi rostro y ya estoy mas calmado.

- Disculpa, llegué lo más rápido que pude – me escuso con un intento de sonrisa.

- Kim Junsu… te conozco a ti te pasa algo raro..no me digas que ¿mal de amores? – lo dice en broma, pero da justo en el blanco y lo nota al ver como una mueca se dibuja en mi rostro.

- Yo… es un poco más complicado que eso - trato de esconder mi tristeza, pero a sus ojos es imposible.

- Tenemos toda la noche para que me lo cuentes… mañana ¡universidad al carajo!, nos merecemos un día para los dos – tan alocado y despreocupado como siempre, los años no pasan por el.

- Jaja, claro después de todo es lo mejor ¿Dónde vamos?...preferiría si no entráramos aquí- señalando el restaurante.

- Pues al parque que está aquí cerca…es solitario y podremos hablar tranquilos – me toma de la mano y me guía hasta nuestro destino a un par de cuadras… sin si quiera preguntar el porque de mi rechazo a aquel lugar.

Tiene toda la razón ese parque esta deshabitado casi por completo, la tranquilidad nos inunda, por lo menos a mi, nos recostamos en el pasto de espaldas admirando el cielo nocturno, disfrutando de las pocas estrellas que se dejan ver por causa de las luces de la ciudad.

- Ya dime… ¿Quién es la mujer que te tiene en este estado? – Eunhyuk se voltea quedando de costado observándome.

¿Mujer?... que equivocado esta mi amigo, ¿si fuera una mujer seria todo mas fácil?, no lo se… tampoco sé como explicarle la verdad, mi verdad… no es que me gusten los hombres, me gusta uno… amo a uno… solo a uno, pero temo a la reacción de Eun, no se si le resultará extraño o repulsivo, talvez ya no quiera estar cerca de mi, pero no puedo callar necesito sacar esto de mi pecho y quien mejor que mi amigo de la infancia para confiarle mi mas grande secreto.

- Eun… yo… estoy enamorado – logro decir fijando mi mirada en una estrella en particular cuyo brillo es mas fuerte que el resto, mi acompañante no dice palabra alguna esperando a que siga con mi relato. – Pero es diferente… estoy enamorado de otro hombre - al pronunciar lo último volteo mi rostro para ver con claridad que expresión es la que me dará. Me sorprendo al ver que no es una mirada de desapruebo o desprecio mucho menos de repulsión, conserva la expresión de siempre poniendo atención a cada una de mis palabras, sin juzgar solo escuchando atentamente.

- ¿no te parece raro? – le pregunto un tanto intrigado por la forma en la que se toma mi confesión.

- ¿Qué?... ¿Qué estés enamorado?... obvio no es raro – me responde con total serenidad.

- estas jugando conmigo ¿verdad?...es obvio que me refiero a que me gusta un hombre – su actitud me comienza a irritar es como si se estuviese burlando.

- No… por supuesto que no juego contigo… ¿Qué tiene que sea un hombre?.. Junsu el amor es amor no se define por el sexo del ser amado si no por la persona en sí – Al escucharlo noto que de cierta forma si ha cambiado, lo siento maduro…confiable y acertado, sus palabras logran tranquilizarme, pero eso es tan solo parte del problema.

- Claro es fácil decirlo cuando no te ha pasado – mi voz suena cortante.

- ¿Quién te dijo que no?... bueno pero sospecho q eso no es todo – me detengo a pensar en sus palabras “¿acaso también ha pasado por esto, también le gustó un hombre?”.

- No… no es todo, lo peor es que estoy seguro de que para él no soy mas que un error o talvez una forma de pasar el rato, pero no quiero albergar esperanzas de que sienta lo mismo por mi… eso seria Desear demasiado…- me inunda nuevamente la desesperación.

- Vaya Junsu… ¿él te lo dijo? ¿te dijo claramente no te amo, te quiero usar a mi antojo? – me interroga Eunhyuk mientras examina mi rostro con la mirada.

- No… pero lo noto por sus actos, hoy luego de hacer el amor…- me detengo al notar las palabras que usé para describir lo ocurrido, además de sonrojarme por mi confesión tan descuidada. – Bueno…luego de eso, desperté y el no estaba en el depa -.

Siento como la mirada de Eunhyuk se fija en mí, talvez hablé de mas. Seguimos unos minutos en completo silencio hasta que noto su mano rozando mi mejilla delicadamente.

- No sabes todo lo que me duele el que sufras así, por ese chico Micky… No se si te ame o no, pero el hecho de que te ponga en este estado, deprimido cabizbajo… este no es mi Junsu – al oír el apodo de Yoochun salir de su boca, me levanto de inmediato de aquel césped mirándolo confundido.

- P…pero ¿Cómo?...yo no te dije – mi asombro es grande.

- Vamos Junsu, te conozco y anoche lo noté de inmediato…también note que estabas incómodo y eso me preocupó más – al terminar se levanta y comienza a caminar, lo sigo unos pasos atrás impresionado por sus conjeturas. - ¡vaya como vuela el tiempo!... Las 3, ya es tarde ¿te quedas en mi depa ya sabes esta mas cerca que el tuyo - me da una de sus dulces y típicas sonrisas.

No se que responder, quiero volver al depa y ver a Yoochun, pero a la vez quiero escapar ya que estoy seguro de la charla que me espera si decido regresar, una que podría terminar con todo…pero por otro lado tampoco quiero regresar y comprobar con mis propios ojos que no está, que no ha regresado.

- Esta bien, en tu depa por hoy pero mañana si vamos a la universidad que tengo que entregar un trabajo de química… espera ¡el trabajo!, ni siquiera esta impreso, lo tengo en mi computadora – golpeo mi frente con la mano, “¿Cómo puedo ser tan despistado?... ni que fuera Jae”.

- Vale niño aplicado – juguetea desordenando mi cabello. – Mañana a primera hora pasamos por tu depa y lo imprimes…ahora vamos que me congelo – vuelve a sujetarme de la mano, corriendo con el me siento tranquilo, por lo menos esta noche…mañana será otro día.


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~Veamos que diablos pasó con Yoochun~

Lo cierto es que a los minutos después de que Junsu saliera a su encuentro con Eunhyuk, nuestro ratón regresó al departamento cargado de bolsas de compras. Entró con sumo cuidado, tratando de no hacer ruido para no despertar al delfín, quería dejarlo dormir y descansar lo que fuese necesario, era una suerte que nadie mas se encontrara en casa. Comenzó a desempacar sus compras, era la comida favorita del delfín de aquel restaurante que frecuentaban… tuvo que salir a su búsqueda ya que no realizaban entregas a domicilio y deseaba ver el rostro iluminado de su amigo el que ponía siempre al probar esta exquisitez.

Al vaciar el contenido de los recipientes en platos, su mente vagaba en recuerdos de aquella mañana, de lo ocurrido con Junsu y de todos los sentimientos nuevos que iba descubriendo a cada segundo, sentimientos que nunca había experimentado y de los que estaba asustado e inseguro, “¿Qué pasa si Junsu se arrepiente y me aborrece por lo que le llevé a hacer?... ¿habré actuado mal?” pensaba el ratón mientras recordaba algunos momentos.

Recordaba como luego de lo sucedido, Junsu se apoyó en su pecho y lo abrazó como si se fuera a escapar… Su rostro y aquella sonrisa que se dibujaba en el, pero que también denotaba cierta inquietud… recordó como sus dedos jugueteaban con el cabello castaño del delfín, como sus labios besaban aquella frente y aquellos labios mientras Junsu dormía. Yoochun no pudo hacer lo mismo sus ojos no se podían cerrar admirando tanta belleza, no quería cerrarlos, no quería perderse ni un segundo de esa situación maravillosa… así permaneció toda la tarde, protegiéndolo en sus brazos, hasta que se oscureció y decidió darle una sorpresa, dejó una nota escrita en el velador de su recamara por si su amigo despertaba antes, la cual decía: “Mi delfín regreso en un instante, mucho tiempo lejos de ti me matará, espérame”. Para luego salir con dirección a Bolero.

Su mente volvió a la actualidad cuando sintió el sonido del microondas, la comida ya estaba caliente y lista para Junsu, montó todo en una bandeja donde colocó un pequeño delfín de vidrio que compró camino a casa. Se dirigió hasta su cuarto y al notar que la luz estaba apagada abrió la puerta con total cautela e ingresó de la misma forma, dejó la bandeja sobre su escritorio y se acercó a la cama, no podía distinguir con claridad debido a la oscuridad así que pese a todo decidió encender la luz. Al hacerlo notó que el delfín no se encontraba ahí, donde lo había dejado dormido minutos antes...se desconcertó por un segundo, pero luego pensó que se habría ido a su cuarto, por lo que fue a buscarlo, pero tampoco lo encontró luego dedujo que se encontraba en el baño…tocó la puerta pero no había nadie…terminó buscándolo por todo el departamento, hasta que la cruda realidad lo golpeó.
“No está…se fue… ¿acaso me odia?” pensaba Micky mientras se sentaba en el sillón de la sala completamente desconcertado, “De seguro me odia por lo ocurrido, talvez se dio cuenta de que no quería hacerlo y se escapó” Sus manos cubrieron su rostro, mientras apoyaba su espalda en el respaldo. Se mantuvo en la misma posición por casi una hora imaginando cada escenario posible, “talvez Junsu salio a tomar aire…quizás no me quiere cerca y se mudará” pensaba de todo mientras el sonido del segundero de aquel reloj mural hacía eco en su mente…cada segundo era una tortura.

Podía jurar que su corazón se detuvo al oír como alguien trataba de abrir la puerta luchando con el cerrojo maltrecho de la misma. Se levantó de inmediato del asiento, se paró frente a la puerta y la abrió de inmediato, se abalanzó sobre la persona del otro lado de la puerta abrazándola con aprensión.

- Jamás me vuelvas a dejas así me oíste, no sabes todo lo que me preocupé - regaña mientras lo atrae mas hacia él.

- Ehh, lo juro nunca pensé que me tuvieses tanto cariño, mas bien en algunos momentos llegué a pensar que me querías matar o algo – aquella voz no era la del Delfín, levanta la mirada para encontrarse con un extrañado Yunho en la entrada, mirándolo con sorpresa con una ceja levantada.

Lo libera de su abrazo en cuanto se da cuenta de su confusión, se da media vuelta y vuelve a sentarse completamente desilusionado… y ahora mas preocupado que antes ya que se estaba haciendo tarde.

- No bromees, no me podría importar menos si llegas o no – le responde un irritado ratón.

- Ya decía yo que aquí había gato encerrado… y si no soy yo ¿a quien esperas? – pregunta mientras una sonrisa picara se apoderaba de sus labios.

- ¿otro de tus interrogatorios?...lo siento padre adoptivo, no estoy de ánimos – el ratón no estaba para bromas.

- Vaya vaya, alguien anda en sus días- bromea mientras se dirige a la cocina. – Dime ¿Qué preparó Jae hoy?- comenzaba a abrir el refrigerador.

- Pues nada…Mamá nos abandonó por el día, no ha regresado desde la mañana - Micky intenta distraerse encendiendo la televisión.

Las acciones de Yunho de detuvieron al instante cierra la puerta del refrigerador, y se voltea mirando a Yoochun.

- ¿No ha vuelto desde la mañana?- se notaba lo extrañado que estaba…Jae nunca salía por tanto tiempo, menos sin preparar algo de comida antes para el resto en especial para el glotón de Minnie. – Supongo que Changmin esta que mata a alguien, ese no puede vivir sin la comida de su mamá Jae -.

- Pues quien sabe - contesta cambiando de canales. – Ese tampoco ha vuelto desde la mañana… quien quita y andan juntos-.

- ¿Tu crees?... es mejor a estas horas que anden juntos – termina de sacar un vaso de leche de la nevera, por un segundo su rostro demostró un cierto dejo de enojo. - Buenas noches Yoochun… ¿quieres que te abrace?- sigue bromeando mientras se dirige a su cuarto.

- Vete a abrazar a la vecina – exclama Yoochun sonriendo levemente, aquellas discusiones un tanto en broma siempre le levantan el ánimo, pero no son lo suficiente para aliviar su pesar en este día.

Más de cien veces pensó en marcarle a Junsu, pero se detenía al preguntarse que le diría si respondía su llamada, tan solo quería asegurarse de que estuviera bien, sostuvo el teléfono entre sus manos por un buen rato, La T.v. seguía prendida pero no le prestaba mayor atención. Estaba tan preocupado por lo que pudiese hacer… siguió en la sala esperando a que el delfín regresara, así pasaron las horas hasta que por mero cansancio se durmió.

Al lograr conciliar el sueño lo único que le esperaba eran sueños, mas bien pesadillas todas giraban en torno a Junsu, su preocupación era tal que ni siquiera podía engañar a su subconsciente. El fuerte sonido de un portazo lo trajo de vuelta al mundo real, abriendo sus ojos bruscamente por la impresión, lo primero que ve es el reloj mural que indica las 7:30 a.m. Se levanta apresurado y se dirige a la habitación del delfín para encontrarla completamente vacía y sin ningún indicio de que este hubiese llegado en el transcurso de la madrugada a ocupar la cama.

“Ya es suficiente, si no viene lo iré a buscar” determina el ratón mientras se pone su abrigo y sale del departamento, camina a toda prisa hacia el elevador… demasiado lento y su urgencia es demasiada, toma las escaleras de emergencia, y llega a la planta baja saliendo del edificio saca su celular y le marca a Junsu… pero al cruzar la puerta principal y levantar su mirada hacia el frente queda completamente paralizado, enseguida termina la llamada, dejando el celular aun pegado a su oído. No podía moverse en lo absoluto, quería creer que lo que estaba viendo en ese instante no era más que otra de sus pesadillas y que en cualquier minuto recobraría la conciencia… Se quedó observando por unos segundos que le parecieron una eternidad… Su delfín estaba a pocos metros de distancia, siendo abrazado y besado por otro hombre, aquel muchacho de la otra noche. No podía entender, no quería entender, una ira comenzó a invadirlo.

-Ya veo, así que después de todo esto es lo que quieres…..que así sea – murmura, su rostro esta perplejo, no expresa ningún sentimiento en especial, toma un rumbo desconocido…lo único seguro es que su destino es un lugar lejano, después de todo no quiere montar una escena, no quiere dañar a Junsu y si se quedaba mas tiempo es lo que lograría… lo mejor en ese momento era desaparecer.


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~ Regresemos con Junsu y lo que sucedió aquella noche que pasó en casa de Eunhyuk ~

Llegamos a su departamento, estoy tan agotado que lo único que quiero es tirarme en cualquier lugar aunque sea su sofá, deseo cerrar los ojos y no pensar en el, pero eso es imposible, cada centímetro de mi ser lo recuerda estoy impregnado con su aroma, con su toque, sus besos… todo es muy reciente.

- ¡Ey!, tierra llamando a Junsu – mi amigo hace señas frente a mi cara, tratando de sacarme de aquel trance permanente en el que me encuentro.

- Ohh lo siento yo… tan solo me quiero recostar.. ¿me pasas tu sillón? -

- Obvio no, te duermes en mi cuarto… como cuando éramos niños – sujeta mi mano, siempre ha sido así desde pequeños él me arrastra a todas partes.

- No creo que sea… lo mejor, no quiero molestar – Me siento apenado, soy toda una carga para el, siempre me termina consolando me siento egoísta.

- ¡Bahh!, no seas ridículo vamos – no puedo oponerme terminamos recostados en su cama.

Trato de cerrar mis ojos, pero al Hacerlo puedo ver claramente su imagen por lo que fijo mi mirada en el techo, creo que Eunhyuk cayó rendido en cuanto se acostó, ya que se volteó y no emitió palabra alguna. Talvez así sea mejor necesito tranquilidad.
Los minutos pasan lentamente, ahora mi atención se centra en el reloj despertador que se encuentra en la veladora este da las 4:45 a.m., dentro de unas horas tendré que regresar al departamento por el trabajo de química, ya estoy preparado para lo que sea, prefiero encontrármelo y actuar naturalmente, a llegar y comprobar que no regresó que le atormenta mi presencia.

Las dos horas siguientes son un total martirio, la ansiedad cobra vida dentro de mi, quiero verlo… no se como mi miedo se transformó en deseos de tenerlo cerca, pero quiero verlo. Sentí mucho alivio al notar que daban las 6:50 a.m. ya que significaba que era hora de regresar a su encuentro… “sea lo que sea ya estoy listo” mi determinación es fuerte.

-Buenos días ¿Cómo dormiste? – Eunhyuk bosteza mientras comienza a caminar hacia el baño.

- Bien gracias – tengo que mentir para no preocuparlo. – Ya me tengo que ir, tengo que imprimir el trabajo – me levanto de la cama y me dirijo al otro baño.

En 10 minutos nos alistamos y ya estamos fuera de su edificio, tomamos un taxi ya que mi departamento queda un tanto lejos del suyo, mi semblante es diferente lo puedo notar, un poco de aquella alegría que sentía la mañana anterior regresan al saber que dentro de poco posiblemente le veré. Son las 7:30 y estamos frente a mi edificio, me bajo con prisa también lo hace mi amigo, me encamino hacia la entrada, pero una mano me detiene, me volteo rápidamente para notar que Eunhyuk me sostiene del brazo con la mirada plantada en el suelo, me desconcierta un poco su actitud, sin embargo me giro y espero ya que parece que me quiere decir algo muy importante, y luego de todo lo que ha hecho por mi lo mínimo que puedo hacer por él es escucharlo con atención.

- Eunhyuk ¿te pasa algo?- lo interrogo mientras sujeto su otra mano y la estrecho. – Eun ¿me oyes? – su comportamiento es de lo mas extraño esta como ido, como si su cuerpo estuviese allí parado, pero su mente se encontrase en otro lugar.

- Yo… Yo… talvez este no sea el mejor momento ni el lugar indicado pero, luego de todo lo sucedido y de todo lo que me has dicho creo que llegó la hora de sincerarme Junsu, de sacar esto de una vez por todas de mi pecho – al terminar levanta el rostro, mirándome de una forma extraña, diferente como si estuviese a punto de revelar una verdad oculta por años.

- Dime, ¿tienes algún problema?, ¿necesitas ayuda? – mi preocupación es sincera, pero al verlo sonreír no se que pensar.

- No se si me puedas ayudar con esto, es algo con lo que he luchado por años…Yo… también estoy enamorado – me confiesa mientras un tono rojizo aparece en sus mejillas.

- que sorpresa, la chica que te guste será muy afortunada de tenerte a su lado, eres muy valioso – cada palabra es cierta, la chica que ocupe su corazón será realmente feliz, porque Eun es una gran persona y un gran amigo.

- Yo…la verdad es que le amo desde pequeños, lo fui notando con el tiempo, pero a medida que crecíamos lo confirmé – sus ojos volvían a evadir a los míos.

- ¡vaya!, entonces la conozco ¿es Hyo rin? Tu compañera de laboratorio en la secundaria – me siento emocionado al saber que mi amigo pueda ser feliz.

- No Junsu – una sonrisa un tanto melancólica se forma en sus labios. – Esta persona…la verdad es que nunca le confesé mis sentimientos, por miedo a perderlo para siempre, a que me odiara y le diera asco, por eso permanecí siendo su amigo hasta que cada uno tomó su rumbo luego de salir de la escuela -.

-¿pero que dices? ¿es un chico?... pero tu único amigo…- en ese instante me golpea la realidad, Eunhyuk pasaba por mi mismo sufrimiento, tan solo que el lo soportó por años sin decir nada. Dejando el egoísmo de lado, dejando sus sentimientos de lado para el bien de su ser amado y el culpable de sus sufrimiento…soy yo, “¿Cómo no lo noté antes?, ¿acaso soy ciego?”, no se como responder solo guardo silencio.

-Lo se lo se, no tienes que decirlo, es muy tarde…tu corazón esta ocupado, tan solo tenía que decirlo, aún no me daré por vencido, quiero al menos tener la oportunidad de…- sin terminar aquella frase sus brazos rodean mi cuello sorpresivamente, se inclina hacía mi y une sus labios a los míos.

Estoy sorprendido, me está besando mi mejor amigo, no puedo rechazarlo, pero tampoco puedo responder, ya que esos no son los labios que deseo… así que me quedo inmóvil esperando a que me suelte.

A lo lejos logro distinguir la figura de alguien, que nos esta viendo… “No puede ser… No puede ser él, No por favor que no sea Yoochun”, demasiado tarde, logro reconocerlo y veo como se aleja rápidamente. Necesito soltarme, salir del agarre de Eunhyuk e ir a su encuentro, lo último que quiero en estos momentos es que piense mal de mí. Aunque lo más seguro es que ni siquiera le importe necesito explicarle, dejarle en claro que no siento nada por Eunhyuk.

Alejo a mi amigo de la infancia, lo observo con sentimiento de culpa, aunque no se porque la siento. Y comienzo a correr en la dirección en la que vi desaparecer a Yoochun. Me duele dejarlo atrás de esa forma, pero es lo único que puedo hacer, para mí tan solo existe una persona a la que amo de esa forma y en estos momentos voy tras él.

Corro a toda prisa, a las pocas cuadras comienzo a ver la figura de Yoochun quien camina a paso apresurado, sin detenerse, sin mirar atrás…talvez no nos vio o no le importa…como sea tengo que explicarle, comienzo a gritar su nombre para que se detenga.

-¡Yoochun! ¡Yoochun!.... ¡Por un carajo Micky detente! – al tercer llamado se detiene bruscamente, yo hago lo mismo unos pasos atrás recuperando mi aliento… acorto nuestras distancias y apoyo mi mano en su hombro para que se voltee para que me mire a los ojos, pero no lo hace trato de voltearlo con un poco de fuerza pero es como si sus pies estuviesen clavados a la acera.

- Dime rápido ¿Qué quieres? Que estoy ocupado – su voz tranquila pero a la vez cortante, al oírle pierdo la confianza y la tranquilidad que logré construir, no se que decirle “¿Explicarle que y porque? Si nunca me ha dicho que somos algo” pienso mientras las palabras luchan por salir de mi boca.

- Yo… quería… no se si viste pero no es lo que…- trato de explicarme lo mejor posible pero me detiene su carcajada irónica, se voltea y me mira de la misma forma, como si disfrutara viéndome así, logrando que baje mi mirada escapando de la suya.

Sujeta mi mentón y levanta mi rostro, aún así le rehúyo con los ojos, porque con tan solo sentir su mano sobre mi piel, comienzo a experimentar todos aquellas emociones que descubrí con él, un calor se apodera de mi denotándose sobre mis mejillas, mis manos desearían abrazarle, mi boca quisiera apoderarse de la suya en ese mismo momento y lugar, pero no puedo es por eso que evito el mirarle directamente.

- ¿Qué te pasa?... No me digas…tratas de explicarme lo que acabo de ver, tu escenita con ese chico del antro – aun sujetando mi rostro, las comisuras de sus labios esbozan una sonrisa.

“Si lo vio, fue testigo de cuando Eunhyuk me besó, ¿Qué le digo? ¿Qué hago?, ¿le explico que a quien amo es a él y a nadie más? ¿le importará?” mi mente hace conjeturas por si sola, mis ojos ahora están fijos en su rostro pero se notan perdidos.

- No te preocupes… lo nuestro fue algo del momento…un impulso…nada importante – Claro, es lo que me esperaba, pero entonces ¿Por qué me siento tan vacío?, como si una parte de mi hubiese muerto en el momento en que sus palabras verificaron lo que me temía. – Fue solo un juego, algo que deseábamos en el instante – termina mientras siento que mis lagrimas caerán en cualquier minuto.

Al ver que no respondo, se voltea y sigue su camino. A los pocos metros lo vuelvo a detener sujetándolo esta vez de la mano, tan solo gira su cara dejándome ver otra de sus sonrisas.

- Yo… no me importa, si tan solo me ves como una forma de pasar el rato esta bien – Ya lo tengo claro, haré lo que sea con tal de estar por un tiempo más a su lado hasta que se aburra de mi.

- Vaya, con que el pasatiempo tiene opinión – ríe como si hubiese oído un chiste, esto me lastima más profundamente que cualquier otra cosa. – Pues si es lo que quieres, que así sea… pero déjame decirte que no me gusta que otros jueguen con lo que es mío – su voz toma un tono ronco y su rostro refleja seriedad y a la vez sarcasmo, pone una de sus manos sobre mi cintura y me atrae hacia él.

- Yo… con Eunhyuk nada… - su cercanía aumenta mi nerviosismo, “¿desde cuando soy un desastre? Ni siquiera puedo hablar bien y solo porque me sujeta”.

- No me interesa, no te he pedido que me expliques, tan solo ten claro que si eres mi pasatiempo, soy la única persona que puede jugar contigo – Sonríe, mientras acorta nuestras distancias y dirige sus labios a los míos, me besa con brusquedad, hasta duele esta siendo demasiado violento, muerde mis labios, yo tan solo le abro paso y dejo que me bese como se le de la gana.

No se como pero me encuentro dentro de la habitación de un hotel, ni siquiera me fije como llegamos, tan solo me fijé en como su mano sostenía a la mía, su caminar era rápido...apresurado… y ahora estoy sentado sobre una cama mirando la decoración del lugar tratando de distraerme para no romper en llanto aquí mismo.

Escucho la ducha, él se esta bañando… Se lo que viene a continuación y lo deseo, mas que por necesidad física, quiero sentir que somos uno engañarme por un lapsus de tiempo, creer que lo hace conmigo porque me ama y no por mero placer. Una lágrima se me escapa pero la seco rápidamente al sentir como Micky sale del baño. Se encuentra ahí frente a mí, con una toalla cubriendo desde su cadera hasta sus rodillas y otra que colgando en su cuello, algunas gotas caen desde sus cabellos bajando por su pecho y abdomen. Comienzo a sentir una presión en mi vientre, el verlo me provoca deseos irrefrenables pero envueltos en un amor infinito.


Camina hacia mi empujándome hacia atrás, quedo completamente tendido en aquella amplia cama ajena a los dos, el comienza a gatear hasta quedar sobre mi entre mis piernas acercando su cuerpo al mío. Nuevamente el calor es insoportable, apenas puedo respirar y no es por su peso, ya que lo apoya en sus manos que se encuentran una a cada lado de mi cabeza, es porque el tenerlo así inhibe todos mis sentidos, los altera… mi corazón late desmedido por su cuenta y en momentos parece detenerse, el controla mis reacciones.

Acerca su rostro hasta mi cuello y comienza a morderlo fuertemente, esta siendo muy brusco no se que le pasa, me lastima. Su mano recorre mi pecho por debajo de mi camisa pero no lo hace con delicadeza como la última vez, mas bien con aplomo…no son caricias mas bien es un movimiento bruto y seco. Esto lastima más a mi corazón que a mi cuerpo ya que puedo comprobar que tan solo me desea físicamente.

- Yoochun… Yo – No se porque pero me siento incómodo, si bien lo disfruto, siento que algo falta, algo es diferente, algo en él cambió de ayer a hoy, está mas distante su toque y sus besos son diferentes.

- Calla que nadie te ha pedido que hables – se dirige a mi boca para callarme con un beso, salvaje y brusco.

Lo que me dijo realmente duele, se que para él esto es sexo, pero no tiene porque echármelo en cara y menos hacerme callar de esa forma, no se que me pasa, ahora quiero salir de ahí, me enfada su comportamiento, creí que sería capaz de lidiar con ser su juego pero nunca pensé que cambiaría tanto su comportamiento.

Comienzo a sentir como su mano se abre paso hacia mi zona baja, desabrochando mi pantalón. Su beso se vuelve aun mas violento en un momento creo sentir un gusto a sangre. Coloco mis manos sobre su pecho y comienzo a empujarlo despacio tratando de que se detenga, pero logro todo lo contrario su mano se encuentra con mi miembro el cual comienza a masajear. Logrando que se me escape un gemido de placer.

- Yoochun detente me lastimas – logro decir al momento en que aleja sus labios.


Como respuesta tan solo obtengo su mirada fija, observándome… se queda así por un momento luego sonríe y se acerca a mi oído. Mis ojos abiertos a su totalidad se comienzan a humedecer al oír sus palabras hirientes. “no lo dice enserio, No es Micky el que esta hablando…algo le sucedió” trato de pensar para no perder la cordura.

- Un pasatiempo no tiene derecho a quejarse – es lo que susurra.

Mis manos dejan su pecho, caen a los costados sobre la cama debido a la gravedad, cierro mis ojos fuertemente tratando de evitar las lágrimas, mientras él se vuelve a apoderar de mi boca.
















C. por el 1er beso cap 5
“Diablos!, ¿Por qué actúo de esta forma?, cuando lo último que quiero en la vida es dañarlo” Estoy actuando impulsivamente, lo estoy lastimando pero me estoy lastimando a mi mismo aún mas, ya que el oírlo decir que me detenga, oírlo de sus labios es como una puñalada por la espalda… Sin embargo no me detengo, lo beso y acaricio con furia intentando borrar el toque de aquel idiota, tratando de que lo olvide y que me recuerde a mi...solo a mí. No lo entiendo, llegué a pensar que el sentía algo por mi, pero entonces ¿Por qué se fue y no me esperó? ¿Por qué sin siquiera pasar un día luego de nuestro encuentro se deja abrazar y besar por otro?, me enfada no puedo detener mis palabras hirientes.

- Un pasatiempo no tiene derecho a quejarse – le susurro al oído. “Pero ¿Qué estoy diciendo?, no eres un pasatiempo Junsu por favor no me creas, hazme caso omiso cúbrete los oídos no dejes que mis palabras te lleguen”.

Me quedo observándolo fijamente un momento “Vamos Junsu ¡detenme!, ¡mándame al carajo!, te estoy tratando como no se lo merece ningún ser humano, ¡defiéndete!”. Mi mano se entretiene con su hombría se que debo parar, pero mi cuerpo lo desea… “Tengo que salir de aquí, no quiero marcarlo de por vida… ¡No quiero que me odie!”.

Siento como deja de luchar, sus manos que se encontraban firmes en mi pecho tratando de alejarme, caen por inercia sobre la cama, Me acerco y mis labios se apoderan nuevamente de los suyos… su boca me abre paso por completo, pero sus labios no reaccionan ante los míos…es como si estuviese ahí debajo de mí presente tan solo en cuerpo más no en alma, puedo sentir en mi boca un gusto salado una lágrima, esta llorando y es por mi culpa. “Esto es un Adiós… mi querido Junsu no te haré daño porque jamás me lo perdonaría, prefiero dejarte libre para que seas feliz con la persona que elijas y ames… Si es ese tal Eunhyuk., mientras el te haga feliz y no te lastime como lo estoy haciendo yo en este momento, yo también seré feliz”.

Lentamente retiro mi mano de su entrepierna, saboreo su boca pero esta vez con mas calma, transmitiéndole todo lo que en verdad siento no de forma violenta si no delicadamente con temor a herirlo aún mas. Espero que con este último beso entienda la decisión que estoy tomando y no sean necesarias las palabras, espero que un futuro lejano pueda perdonar a este idiota que por poco lo fuerza a entregarse…sueño con que podamos seguir siendo amigos, pero la realidad es otra, no es posible lo mejor es que ni siquiera vivamos bajo el mismo techo, sería una tortura para ambos… Le ahorraré la carga de tener que verme el rostro todos los días y aguantarse la repulsión que le provoco…esta misma tarde me cambiaré, me mudaré a otro lugar.

No quiero que este beso termine quiero que me lo regrese, pero esta demasiado atemorizado como para si quiera moverse, y yo lo he dejado en este estado, “cuanto me odio” me reprocha mi conciencia. Lentamente y con recelo dejo libre aquella boca, al mismo tiempo que dejo libre al delfín. Comienzo a levantarme, no sin antes acariciar su mejilla y depositar un beso en su frente. Puedo notar como su expresión es ahora de desconcierto esta tan o más confundido que yo… me gustaría ser testigo de otra expresión de odio y repulsión…supongo que eso vendrá luego.

Me levanto por completo y me dirijo al baño, dejándolo tendido sobre la cama, una vez adentro, me apoyo en el lavamanos y contemplo mi reflejo en el espejo.

- Park Yoochun eres despreciable – me recalco a mi mismo y sonrío.

Tomo mis prendas y me las coloco nuevamente, me doy valor…valor para salir y no mirar atrás, esto me toma un par de minutos…minutos de silencio ya que Junsu no dice palabra alguna. Al cabo de un momento, decido salir del baño para dirigirme directamente a la puerta de salida… Sin voltearme a ver su rostro, de hacerlo no podría seguir adelante.




No lo entiendo, no logro comprender su actitud, heme aquí sentado en la cama contemplando como Micky sale por la puerta de la habitación sin siquiera dirigirme una mirada. Al principio sus caricias eran extrañas, rudas fuertes… pero al final pude sentir, en aquel último beso… juro que sentí amor. Toco mis labios con un dedo, recordando ese momento, luego su caricia en mi mejilla, para luego terminar besando mi frente. “Pero ¿Por qué? acaso ¿en realidad siente algo por mi?...si es así entonces porque me trató de esa forma al principio, si soy solo un pasatiempo ¿porque se tomó la molestia de no hacerme daño?” mi mente vaga en ideas, esperanzas que Yoochun me dio con aquél beso final, “su sabor era dulce como el amor pero también se notaba melancolía, como si…como si tratara de despedirse” esta ultima idea revolotea en mi cabeza hasta que logro comprender.

- Se va…se alejará…se va a mudar – mi voz se quebranta al pronunciar la última palabra, mis manos se aferran al cobertor de la cama apretándolo con fuerza…tratando de alejar esa verdad de mí.

Me tomo unos minutos el tomar una decisión, esa que cambiaría nuestras vidas para bien o para mal por siempre “¿dejarlo ir o hacer algo al respecto? Sin saber como reaccionará si realmente siente algo por mi o no”. Ya esta decidido no hay vuelta atrás esto es lo que haré…es lo único que puedo hacer… espero que sea la decisión correcta.

Me levanto de aquella cama y salgo de ese hotel, mis pasos son lentos por que ya se exactamente lo que tengo que hacer.



No se adonde voy, ni siquiera puedo ver con claridad el camino que sigo, sé que me encuentro fuera del edificio de la universidad, tal vez en el jardín del campus…no importa solo quiero alejarme.

Se que mi caminar es rápido pero no lo suficiente, necesito salir de ahí pero ¡YA!...soy un cobarde no quiero oírlo de sus labios, no quiero oír la verdad. “Después de todo ya obtuvo lo que quería de seguro de ahora en adelante me dejará en paz” es lo que creo, duele pero es lo mejor…aún así no quiero que lo diga, ya lo sé no es necesario que me lo eche en cara.

- ¿Dónde carajos estoy? - Me detengo a mirar a mi alrededor, parece un parque, parece porque se nota descuidado, los bancos están rodeados por matas de helechos…se nota que nadie se a preocupado por este lugar una lástima porque es precioso. – Cierto este es el parque abandonado del campus – no se porque hablo en voz alta cuando se que me encuentro solo, otra de mis loqueras, por lo menos mis lagrimas ya se secaron ahora podré pensar con tranquilidad.

Camino hacia uno de los bancos, necesito sentarme un momento y pensar si lo que hice…huir, fue la decisión correcta, talvez tan solo alargue mi sufrimiento por mas tiempo…talvez hubiese sido mejor esperar a que regresara y me destruyera por completo, así podría comenzar a sanar lentamente, pero sanar al fin y al cabo.

Logro limpiar un asiento y descansar ahí recostado por unos minutos, que tranquilidad…el silencio me agrada, la soledad en estos momentos es mi mejor compañía.

- Pensaba que era el único que conocía este lugar – Interrumpe mi tranquilidad una voz desconocida, me levanto y me siento buscando con la mirada desde donde proviene aquella voz.

- ¡Vaya!, ya perdí el juicio – comento al darme cuenta de que estoy solo.

- Ja ja, si tu lo dices…aquí arriba – me contesta la misma voz, al instante dirijo mi mirada hacía arriba para encontrarme con un chico encaramado a un árbol, se sentaba tranquilamente dejando colgar sus piernas y apoyando su espalda en el tronco.

- ¿Tarzán? o te crees mono…- estoy un poco irritado, se supone que debería estar solo y pensando en que hacer, tratando de encontrar una respuesta, pero no… tenía que encontrarme con el chico mono.

- ¡Uy!, alguien se paró de malas hoy… no soy ni Tarzán ni me creo mono…me llamo Eunhyuk, un gusto – parece agradable, me sonríe con amabilidad, pero puedo notar que detrás de esa sonrisa hay dolor, un dolor parecido al mío.

- Lo siento no me tomes en cuenta… Kim Jae joong, también un gusto…espero – le regreso la sonrisa, aún con cautela…es un desconocido pero siento simpatía hacia él, no sabría explicarlo pero sin siquiera saber que problema lo aflige, lo entiendo.

- Jae joong…me suena… ¡pero claro! ¿Vives con Junsu? – se nota que al pronunciar el nombre de mi amigo, su voz cambia de tono, el cambio es ligero pero notable, se oye…triste.

- Si Junsu es uno de mis críos…digo amigos – crío es la palabra correcta, los alimento, les lavo, hasta les plancho.

- Jaja un crío…- comienza a bajar de aquel árbol con agilidad, para terminar ocupando el puesto vacío junto a mí. – Y dime…Jae, ¿Qué te tiene así? – me interroga mirándome a los ojos.

“pero y este ¿Qué se cree?, ¿Cómo se atreve a preguntarme algo personal cuando recién nos conocemos?...pero parece entender mi condición” pienso mientras le dirijo una mirada que demuestra mi extrañes ante su pregunta.

- Vale…debes pensar que soy un entrometido y que no nos conocemos lo suficiente como para que me cuentes…si ese es el caso lo entiendo – vuelve su mirada hacia el frente y la fija en un punto perdido. – si es así… ¿dejarías que yo te cuente lo que me pasa? - .

No se que responder “que chico más extraño” pienso mientras asiento con mi cabeza, esperando a oír su historia, sin saber el motivo me interesa porque creo que se asemejará a la mía.

- Vale…- me contesta aún con la mirada al frente. – A los 14 lo supe con certeza, me asustó como el demonio al principio pero lo supe…amaba a mi mejor amigo…- mis ojos se abrieron de par en par, él también amaba a un hombre “después de todo si somos similares”. – Fui un estúpido, me inundó el temor y callé, temía que me dijera que fuésemos tan solo amigos o que se alejara de mi…- se detuvo un instante y aquello me llegó, ese también es mi temor, que Yunho me confirmara que tan solo me quería como amigo, que quería probarme o molestarme pero nada más. – Callé por muchos años…- cierra sus ojos y levanta la cabeza dejando que los rayos del sol iluminen su rostro. – Cuando por fin me lo encontré por cosas del destino y reuní fuerzas para enfrentarlo…era demasiado tarde su corazón ya tenia dueño – voltea su rostro y abre sus ojos, dedicándome una mirada tranquilizadora, se notaba que sufría, pero también se notaba que estaba en paz consigo mismo…finalmente se había liberado de aquellos sentimientos guardados en su interior por tantos años…debió doler…doler mucho…aún mas cuando su ser amado no le correspondía, pero tuvo el valor…para dejar todos sus temores atrás y hacer lo correcto.

- Yo…cuanto lo siento…no se…- mis palabras se enredan, comienzo a sentir como mis ojos se humedecen derramando una lágrima.

- Así que ya sabes…- acerca su mano a mi rostro y seca aquella gota que se desliza por mi mejilla. – Enfrenta tus sentimientos ahora, puede que la respuesta que recibas no sea la que quieras oír…aún así no esperes… que luego puede ser demasiado tarde…no huyas – Sus palabras hacen eco en mi mente y me dan la seguridad necesaria, encontré mi respuesta y este chico, este completo extraño me ayudó a encontrarla.

- Dime…¿te vas a rendir? – le digo con voz calmada y recibo una mirada de sorpresa de su parte. – Yo… si él me dice que no me quiere de la misma forma, creo que no podría rendirme seguiría intentado por que lo amo…más que como a un amigo… ¿No te parece?... después de todo ya no quedaría nada que perder – dirijo mi mirada a aquel brillante cielo, despejado por completo…es un hermoso día, aquello que acabo de decir, es algo que descubrí hace un instante al oír su historia me puse en su lugar y supe que lo intentaría hasta el final.

- Tienes razón… – cambia su mirada a una de agradecimiento. – Creo que los dos hemos sido de ayuda hoy – me sonríe para luego levantarse y estirarse ante la mirada atenta del sol.

- De gran ayuda… gracias Eunhyuk, sinceramente muchas gracias – me levanto para posar mi mano en su hombro. – Espero nos sigamos viendo a menudo en el campus, creo que llegaremos a ser amigos – le doy una palmadita en señal de despedida, cada una de mis palabras son sinceras de verdad deseo verle nuevamente. – Gracias – susurro mientras me alejo.

- Gracias a ti – oigo su voz a lo lejos, levanto mi mirada para contemplar nuevamente aquel cielo.

– Ya no huiré… sea cual sea el resultado lo enfrentaré con valentía – me digo a mi mismo…esta decidido hoy es el día.

Sigo el sendero que me devuelve a la universidad, el edificio de mi facultad se encuentra a escasos metros de mi posición, me detengo un instante a tomar aire, aprieto mis puños con fuerza tratando de juntar coraje…estoy a punto de avanzar cuando siento como una mano me sujeta fuertemente y me voltea con brusquedad, luego me encuentro atrapado entre unos brazos que me sujetan casi quitándome el aliento, me toma por sorpresa al principio trato de liberarme con desesperación pensando que querían lastimarme, pero al poco rato me detengo…ya que reconozco aquel aroma y aquellos brazos que me atraen hacia él y no me dejan escapar, también conozco aquella calidez.

- Yunho…- susurro mientras mis manos se mueven por si solas hasta envolver su cintura. No se el porque de ese abrazo pero me encanta.

- Me puedes explicar ¡¿Dónde diablos te metiste?!...no sabes lo preocupado que estaba – me reclama mientras acaricia mi cabello.

- Yunho…yo…tenemos que hablar – alejo mis manos de su cintura y me suelto de su abrazo desviando la mirada, ya que en cualquier momento se me puede escapar una lágrima.

- Tienes toda la razón, tenemos que hablar y acabar con esto de una vez – contesta en un tono severo.

“¿Acabar?... ya veo” aprieto mis puños una vez más…no puedo ni debo huir, tengo que escuchar lo que sea que me tenga que decir pero él también tiene que oír todo lo que tengo que decir.

- Aquí no… en el depa tampoco, pueden llegar los chicos… - me volteo y comienzo a caminar esperando que Yunho se me una, a los segundos siento su mirada en mi espalda, comienza a seguir mis pasos. Estoy nervioso, no se como resisten mis piernas, creo que en cualquier minuto me caeré.

Sigo el camino de regreso a aquel parque abandonado, espero que mi nuevo amigo no se encuentre aún ahí, creo que no pareciera que tenia asuntos que arreglar. Al fin me detengo al llegar al mismo banco en el que minutos antes decidí lo que ahora iba a llevar a cabo. Yunho pasa por mi lado para sentarse despreocupadamente, estudiándome con la mirada, yo aun me encuentro de píe paralizado.

- ¿Te vas a sentar o a sacar raíces? – una sonrisa pícara se apodera de sus labios…aquellos labios “¡Dios! De tan solo pensar lo que acabamos de hacer y en plena sala de clases” mi mente vuela por si sola y mis mejillas cobran fruto de eso, toman un matiz rojizo.

- Yo…prefiero quedarme de pie – aprieto mis puños. – Yunho…con respecto a lo que acaba de suceder y lo del otro dia en el depa… -.

- Con respecto a eso Jae..-

- Por favor déjame Hablar – interrumpo sus palabras…si no digo esto ahora sé que no lo diré nunca. – Yunho…se que probablemente para ti no significó nada…nada mas que sexo – aquí vamos de nuevo, mi temperatura comienza a subir y siento que mis mejillas arden. – Pero para mi es mucho más, puede sonar idiota…pero me gustas…es mas luego de aquella noche descubrí que siempre te he amado…como algo mas que amigos…- Ya lo dije, apenas ya que mis palabras no logran salir con fluidez ni mucha claridad, pero ya me quité aquel peso de encima…ya lo sabe ahora depende de él.

Levanto mi mirada que se encontraba clavada en el césped, para encontrármelo, con la vista hacia el frente y una mirada melancólica. “Ya veo, el no siente lo mismo…soy un idiota” pienso mientras lucho por retener mis lágrimas y también para seguir hablando sin que se quebrante mi voz.

- Jae…yo… - trata de hablar aun mirando hacia el frente.

- Yunho no es necesario…Yo lo sé…tu no sientes lo mismo – aclaro mientras suelto una carcajada atrayendo su atención, ya que se voltea a verme con desconcierto. – Tampoco espero que me quieras de esa forma, talvez quieras que me aleje…y si es lo que quieres lo haré…pero no creo poder darme por vencido tan fácilmen…- Sujeta mi mano y me atrae hacia él sin dejarme terminar, apenas pude reaccionar y apoyar mi rodilla en aquel banco, mientras era jalado, para no caerme. Sin siquiera darme tiempo, siento como me atrae aún mas colocando una de sus manos en mi nuca, besándome de una manera dulce. No se como reaccionar, estoy perplejo ni siquiera le devuelvo aquel delicioso beso, su otra mano se posa en mi cintura, obligándome a quedar sobre el en aquel banco. Mis manos se dirigen hasta su cuello para rodearlo, mientras mis labios comienzan a responder lentamente a los suyos, abriéndole paso a su lengua para disfrutar también de la suya. Este beso es diferente, me transmite aun mas emociones, en especial tranquilidad, paz…amor. Luego de un momento se separa.

- Jae…eres un completo idiota – dice mientras levanta mi rostro con su mano y esboza una sonrisa.

- ¿Qué?...Después de todo el coraje que junté para decirte eso…me dices idiota – le reclamo con evidente dolor, el se acerca y roza sus labios contra mi mejilla.

- Lo eres…porque no te has dado cuenta de que… – Yunho comienza a dirigir sus labios por mi mejilla hasta mi oído, para luego susurrar en este – Te amo – al terminar deposita un beso en el lóbulo de mi oreja.

“¿oí bien?...pero es imposible ¿Cómo?...de seguro solo juega conmigo” pienso…es cruel, no tiene porque decirlo si no es lo que siente, esto me enfada, quito mis manos de su cuello y trato de quitar su mano de mi cintura, para irme de una vez.

- No juegues conmigo…no es gracioso – le respondo en un tono de voz cortante y serio. Me dirige una mirada extraña, casi de dolor, mientras evita mi escape sujetándome fuertemente.

- Jae, no bromeo… esto es muy gracioso ¿sabes?...el que no debería creerte soy yo – me responde mientras sonríe y vuelve a depositar un suave beso en mis labios.

- ¿Qué dices Yunho?, eres tu el que demuestra que solo quiere sexo – le reprocho aún tratando de librarme de su agarre.

- Kim Jae Joong…desde que te ví por primera vez a los 16 años me enamoré de ti – Confiesa mientras esconde su rostro en mi cuello, besándolo.

- ¡¿Qué?.!... – exclamo, mientras la incredulidad se hace presente… pero su voz suena del todo sincera… Dejo mis intentos de escapar y apoyo mi peso en él, siguiendo sus pasos, apoyo mi cabeza en su hombro. – N..no entiendo nada – Mi corazón late como si quisiera salir de su lugar, mientras espera su respuesta.

- Lo que oyes, desde la primera vez que te vi, supe que te iba a amar…me gustaste de inmediato y eso hizo que me cuestionara muchas cosas ya que nunca antes me había sucedido…al menos no con un chico…- me relata mientras suelta una carcajada. – Bueno, al principio traté de negarlo y me alejaba de ti a toda costa ¿recuerdas? – confiesa entre risas.

- Claro…así que era por eso…yo creía que me odiabas – le respondo sin poder evitar las carcajadas, acompañadas de un par de lágrimas…lágrimas de alegría.

- Si era por eso…al igual que todas las otras veces que nos metía en problemas…traté con todas mis fuerzas de lograr que te desilusionaras de mi y te alejaras…pero vaya que eres terco – comenta mientras le da golpecitos a mi cabeza.

- Idiota serás tu…¿porqué no me lo dijiste? – le interrogo depositando un beso en su cuello.

- No quería asustarte, además siempre estábamos juntos…te tenía cerca y con eso me bastaba…hasta que decidieron hacer esa apuesta tan idiota…no pude controlarme ante la idea de que intentaras besarme y ya ves como acabo todo – me confiesa mientras levanta mi rostro y me vuelve a besar.

Nunca creí en la felicidad hasta este momento, soy feliz ya que la persona a la que amo siente lo mismo por mi…incluso lo notó desde mucho antes que yo fuese conciente de mis sentimientos. Nos quedamos un buen rato en aquel parque vacío el sentado yo recostado, apoyando mi cabeza en su regazo, Yunho acariciaba mi rostro mientras hablábamos de millones de cosas que comenzábamos a entender ahora. Así se nos pasa una hora, me levanto y lo sujeto de la mano, el sigue mis acciones y caminamos de regreso al campus. Una vez frente al edificio, me detengo sujeto su rostro entre mis manos, me acerco levantando un poco mi rostro para alcanzar sus labios y deposito un beso en el cual le transmito todo lo que siento y lo que deseo…deseo mas de él.

- Quiero…quiero que hagamos el amor – le susurro una vez que separo nuestras bocas, sintiendo como el estado febril se apodera de mi nuevamente.

- ¿Qué es lo que acabamos de hacer en la sala de estudios? – me pregunta mientras muerde mi cuello, sujetándome por las caderas.

- No…quiero que estemos juntos esta vez…seguros de los sentimientos del otro – le contesto mientras sonrío y le dejo ver mi rostro para que note cuanto lo deseo.

- Te deseo Jae y no sabes cuanto…pero en casa no puede ser – lo miro fijamente y puedo notar que él lo desea tanto como yo.

- Vamos a otro lugar, no me importa donde siempre y cuando sea contigo – le regalo una sonrisa, mientras le tomo de la mano y comenzamos a caminar, a dejar el campus atrás sin preocuparnos por las clases ni el resto del mundo…en estos momentos es como si la tierra tuviese solo dos habitantes… él y yo.

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De lo que estos dos no eran concientes…es que dejaban a un corazón roto atrás, que los observó desde la sala en el segundo piso del edificio. Los vio desde que regresaron del parque escondido, su mirada se distrajo de la clase y del profesor que la daba… y se centró en lo que sus ojos veían pero su corazón se negaba a creer. “¿Yunho y Jae?.... ¿desde cuando?” pensaba completamente distraído, sin notar que el profesor decía su nombre.

- Shin Changmin….¡Alumno Shin Changmin! – exclamaba el profesor hasta que dejó caer un libro sobre el escritorio del aludido, quien reaccionó sobresaltado ante el sonido seco resultado de aquel golpe.

- ¿que quiere? – contesta Minnie con tono prepotente, no estaba de ánimos, menos ahora luego de lo que había sido testigo.

- ¡Ponga atención en mi clase! – Le responde el profesor en gritos.

- Me disculpa señor, pero su clase es de lo más aburrida – comenta Min mientras recoge su morral y se levanta de su asiento.

- ¡Deténgase de inmediato alumno! Y responda la pregunta que le acabo de hacer – Min detiene sus pasos y se voltea.

- Nocomachus de Gerasa resume la filosofía de Pitágoras enfocada a los números y sus relaciones en su introducción a la aritmética – contesta en un tono de voz seco…es como la respuesta que daría una computadora, luego sigue su camino sin ser detenido por un impresionado profesor.

Sale de la sala y abandona el campus, aparentando serenidad caminando por las calles de Seúl. Procesando toda la información visual que recibió minutos atrás “Los dos… ¿son pareja?, ¿desde cuando?... ¿tenían que ser ellos dos?” se pregunta mientras camina sin dirección ni cuidado, tanto así que un bocinazo lo saca de su trance, por poco fue atropellado, cruza rápidamente la calle y por su propio bienestar se sienta en el primer café que ve abierto, ordena lo que sea solo quiere pensar.

Sintió celos…Quiso que uno soltara al otro…Quiso que Yunho se alejara de su preciado Jae, que lo dejase de besar y abrazar…por lo menos esto aclaró sus sentimientos… “¿pero tenia que ser así...de esta forma?” se pregunta mientras se sujeta la cabeza con las manos en señal de desesperación.

“No…Quiero a Jae…Amo a Jae…lo quiero para mi” pensaba mientras su mente se aclaraba poco a poco.

- No me rendiré Yunho…créeme lucharé por Jae – murmura mientras se lleva la taza de café a la boca…tenía una mente fría eso evitaba que se complicara con lágrimas, mas bien pensaba en como actuaría de ahora en adelanta para demostrarle lo que sentía a su hyung.

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Sus besos ahogan mis quejidos, su lengua juguetea con la mía, me sujeta fuertemente de la cadera mientras camina y me guía a la habitación del hotel, hubiese querido que lo hiciera aquí mismo en medio del pasillo… El calor que me inunda, siento como sus manos que se introducen por debajo de mi camisa, queman en mi piel, suavemente me apoya contra la puerta del cuarto, sin dejar de saborear mis labios y de morderlos, todo lo que sus caricias me provocan es casi inexplicable… lo único que quiero es tocarlo y darle el mismo placer...tocarlo y saborearlo demostrarle cuanto lo quiero…cuanto lo amo.

Una de sus manos se aleja de mi cadera y se dirige a su bolsillo, para sacar la llave y abrir la puerta. Su boca deja mis labios y se concentra en mi cuello.

- ¡Termina de abrir la bendita puerta! – le exclamo al ver como una pareja nos queda viendo, el solo sonríe y lo hace pero sujetándome por las piernas y cargándome al interior.

Sus manos sujetan fuertemente mis muslos, me veo obligado a rodear sus caderas con mis piernas, mientras me carga al interior del cuarto…ya ni siquiera me importa que nos vean, quiero que me haga suyo aún más ahora conociendo sus sentimientos, esta vez tiene un sabor diferente siento su amor…estoy seguro de su amor. Su boca no me da tregua, me besa apasionadamente a penas dejando cabida a mi respiración yo respondo con igual intensidad quiero que disfrute tanto como él me hace gozar. Una vez dentro siento la pared a mis espaldas, me acorrala contra ella, liberando mis piernas, quedando en pie nuevamente. Su boca se aleja, poniéndole especial atención a mi cuello lamiéndolo saboreándome mientras su mano desabrocha con desesperación mi pantalón. Quiero sentirlo, quiero volver a sentir que somos uno y quiero que estos momentos perduren en el tiempo.

- Te amo mi boo ~~ - Susurra a mi oído mordiendo el lóbulo de este, logrando que emita gemidos de placer…placer físico y del alma, “cuanto me alegra el oír esas palabras de su boca” pienso sin poder evitar derramar un par de lágrimas.

- Yo también te amo Yunnie ahh ~ ~ - suelto entre gemidos, ya que él comienza a morder mi cuello, termina de deshacerse de mi pantalón y de un tiron me despoja de la camisa, cayendo los botones por doquier.

- No resisto mas Jae quiero que seas mío ahora – me dedica una mirada de lujuria y dulzura, mientras sujeta con sus dos manos mis caderas, acercándolas hacia el dejándome notar la causa de su evidente desesperación.

El tenerlo así, tan deseoso por mí, me provoca alegría. Le dedico una sonrisa pícara, mientras rodea su cuello con mis brazos y me abalanzo a darle un suave beso.

- Pues hazme tuyo aquí y ahora – le digo rozando nuestros labios. Bajo mis manos hasta su pantalón y lo despojo de este dejándolo solo en boxers, para luego seguir sus pasos y arrebatarle a la fuerza aquella camisa que se interpone y no me deja disfrutar de su hermoso pecho el cual acaricio, para luego volver a besarle. – Soy todo tuyo – le susurro una vez mas, me volteo quedando de frente a la muralla, giro mi rostro y le sonrío invitándolo a que se acerque.

Por un momento puedo notar la sorpresa en su rostro, talvez jamás pensó que pudiese actuar de esta forma y no se equivoca, nunca lo haría….solo por él, es él quien me provoca estos sentimientos y deseos…me avergüenzan pero quiero dejarle en claro lo que quiero. A los segundos me devuelve la sonrisa, mientras se acerca y sujeta mis caderas acercando mi trasero a su abultada entrepierna. Acerca su rostro hacia mi cuello dejándome sentir su respiración sobre mi piel, provocando que me estremezca mas aún cuando apoya su pecho en mi espalda, una de sus manos abandona mi cadera para dirigirse bajo mi boxer y apoderarse de mi miembro.

- Ahh yunho ~ ~, me haces sentir tan bien – comento, mientras siento el roce de su masculinidad en mi trasero y como comienza a quitar mi boxer.

- Jae ~ ~ - gime mi nombre mientras comienza a dirigir su mano a mi entrada, sin dejar de atender mi zona baja con movimientos rápidos abarcándola por completo.

Introduce uno de sus dedos a mi entrada, no puedo evitar el emitir un sonido de dolor, aun no me acostumbro por completo. Al notarlo se detiene, giro mi rostro para verlo y aprovecha la oportunidad para atrapar mis labios en un beso lujurioso, sus labios delinean el contorno de mi boca, nunca pensé que pudiera sentir tantas cosas en un beso…eso hasta aquella noche…gracias a esa bendita apuesta. Sin notarlo introduce un segundo y tercer dedo, ya no me importa el dolor, tan solo me concentro en su boca…en su lengua, su aliento que arde sobre mi piel.

Quita sus dedos de mi entrada, y libera mi hombría por un instante para tocar mis muslos.

- Abre tus piernas mi Boo – dice mientras muerde mi labio y acaricia mi cintura.

Un sonrojo se apodera de mis mejillas, no se porque pero sus palabras logran que se me erice la piel… en cierta forma me enfada que tenga tanto poder sobre mi. “parece que soy el único que se sonroja y se avergüenza…el único al que el corazón le late como desquiciado” pienso un tanto dolido, pero obedeciendo…abro mis piernas dándole paso para que entre en mí, guardo silencio ya que las palabras no son necesarias, puedo sentir con nuestro tacto todo lo que las palabras no pueden expresar.

Siento su miembro erecto en mi entrada, esto logra que emita un gemido gutural…lo deseo demasiado y me avergüenzo aún más.

- Mi boo… puede que en esta posición te sea más doloroso…si quieres…- intenta explicar Yunho, su palabras salen con dificultad.

- No…no te preocupes – lo interrumpo, tomando su mano y halándolo hacia mi.

él deposita un calido beso en mi nuca, para luego penetrarme lentamente…tratando de no dañarme y vuelve a prestarle atención a mi entrepierna, jugando con la punta y acariciándola por completo.

-Ahhh Yunnie ~ ~ - exclamo excitado por completo, esperando a q se mueva dentro de mi, para sentirlo…pata tenerlo más cerca.

No se da a esperar…comienza a moverse, dando estocadas lentas pero fuertes. Me veo obligado a apoyar las manos contra la pared debido a la fuerza con la que arremete contra mí. Con cada embestida logra llegar aun mas dentro de mi cuerpo, nuevamente puedo sentir que somos uno…esta vez estando seguro de que queremos lo mismo, mi cuerpo goza pero mi corazón lo hace aún mas sabiéndose correspondido late fuertemente, alegre dejándose notar. Siento como su mano se posa en mi mejilla haciéndome girar el rostro voy en busca de sus labios de sus exquisitos labios ahogando nuestros gemidos mutuamente en un beso húmedo, nuestras lenguas vuelven a pelear por controlar la boca del otro. Yunho comienza a embestirme con más fuerza y rapidez, a la vez que aumenta el ritmo de las caricias en mi entrepierna, en estos momentos siento su calidez, el roce de su cuerpo contra el mío se siente estupendo… lo amo.

Siento como se viene dentro de mí en una última estocada del todo penetrante, llegando a su orgasmo…segundos más tarde me vengo en su mano alcanzando el éxtasis que desconocía hasta hoy. Me desplomo de inmediato, pero sus brazos fuertes y protectores me sujetan y me cargan hasta un sillón en la que se sienta, conmigo en su regazo. Me abraza contra sí, dejando mi rostro en su pecho, el cual comienzo a llenar de pequeños besos.

- ¿Te dolió mucho? – me pregunta en un tono de preocupación, casi de disculpa.

- No te preocupes, no dolió…mucho – le contesto mientras sonrío entretenido al ver como aquella preocupación se refleja en su rostro.

- Jae…lo último que deseo en el mundo es lastimarte…si te duele mucho solo avisa – me reclama besando mi cabellera. – ahora descansa, cierra los ojos - .

- No…no quiero – mi voz suena como un niño pequeño haciendo berrinche. – Temo que todo esto sea un sueño del que tarde o temprano tenga que despertar – le explico mientras me aferro de su cintura acurrucándome en su pecho.

- No seas tontito mi Boo…estoy aquí contigo, no soy un sueño…te amo – trata de confortarme…la verdad estoy agotado, pero no dormiré solo pretenderé hacerlo mientras escucho el latido de su corazón, para comprobar de esa forma que esto es real.

Cierro mis ojos recuperando mis fuerzas, sus dedos juegan con mi pelo y acarician mi mejilla… dejo fluir todos mis sentimientos, me siento feliz “así que esto es felicidad” pienso, pero un nuevo deseo aparece en mi interior “quisiera poder hacerte sentir lo mismo Yunnie, ¿me permitirías estar dentro de ti?” la voz de mi inconciente hace eco mientras siento como se levanta y me carga acostándome en la cama para luego acurrucarse a mi lado y abrazarme.


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Changmin ya había aclarado sus pensamientos, sabía que hacer y como jugaría sus cartas, las pocas que tenía. Salió de aquel café decidido… Lo principal era regresar al departamento…ya que ese era el único lugar en el que estaba seguro de encontrarse con Jae tarde o temprano. Él tenía muy claro que no le era insignificante a Jae Joong…algo le hacía sentir a su Hyung…eso lo notó la noche anterior ya que en una ocasión noto como el mayor se sonrojó ante su presencia. Al llegar a esta conclusión una sonrisa juguetona se apodero de sus labios…jugaría limpio eso lo tenía claro…pero jugaría al fin y al cabo.

Luego de un rato llegó a su edificio y subió hasta el departamento, abrió la puerta, pero como siempre se le hizo difícil.

- ¡Por un demonio!..¡¿que acaso nunca piensan arreglar esta porquería?! – exclama en su lucha por abrir el cerrojo, termina dándole una patada a la puerta no tenía tiempo para esas cosas.

Casi al instante le abren la puerta desde adentro, se asoma micky lo ve un tanto enfurecido, le abre la puerta sin decir nada, Min ingresa al departamento.

- Pero… y ¿esto que es? – pregunta el menor sorprendido al ver bolsos y cajas de empaque en la sala.

- ¿Cómo que es?...pues bolsos y paquetes – le responde el ratón soltando una carcajada y cerrando la puerta tras de si.

- No te hagas el gracioso Yoochun… ¿que significa esto? ¿alguien se viene a vivir con nosotros? – Min se dirige al sillón para desplomarse en este…ha sido un día agotador y de muchas sorpresas ingratas.

- No…más bien alguien se va – aclara Micky en un tono de voz más serio que el anterior.

Por un segundo Changmin pensó que su corazón se detuvo se imaginó que Jae y Yunho habían decidido irse a vivir solos, sin la molestia de los demás para seguir tranquilamente su relación…mil ideas se le vinieron a la cabeza hasta que fue capaz de reunir las palabras y decirlas en el orden apropiado.

-¿qu…quien se va? – no pudo evitar tartamudear debido a el nerviosismo, giró su rostro y se encontró con el de Micky quien se había sentado a su lado.

- Veras…..- le comenta el ratón mientras pasa su mano por el hombro del menor, abrazándolo. – pues se va Jae –.

El rostro de Minnie empalideció de inmediato, cualquier dejo de color se perdió, sus ojos se abrieron de par en par…su peor temor había sido confirmado, desvió la mirada hacia el piso pero las carcajadas de Micky lo hicieron volver a mirarle esta vez con intriga.

- ¿Qué te hace tanta gracia? – reinterroga cortante…no esta para risitas.

- Ay Minnie – le dice el Mayor apretando la mejilla del menor. – Tu con tu mamá Jae…te hubieses visto el rostro jajajaja, ¡pareces muerto! – recalca Yoochun aún sin poder evitar las risas.

- Aún no le veo la gracia – a Min se le estaba agotando la poca paciencia que le quedaba.

- Ayyy como haces reír…. Tu Jae Joong no se va…el que se va aquí soy yo – aclara Yoochun, dejando de reír soltando a Minnie de su abrazo.

Al menor le volvió el alma al cuerpo, eso significaba que aún tenía una oportunidad por mínima que fuese, aún podía seguir luchando por lo que quería, pero al rato se dio cuenta de que esta noticia también le dolía después de todo Yoochun era uno de sus amigos y compañero de depa… Hasta más que eso, lo consideraba un hermano mayor ya que vivían juntos desde que ingresaron a la universidad.

- ¿Por qué te vas? – le pregunta el menor con un tono mas melancólico que furioso como debería estar por semejante broma de mal gusto.

- No me digas que ¿me vas a extrañar? – le dedica una mirada de falsa ternura.

- ¿eres idiota?....claro que si…sin ti será todo muy…muy….tranquilo, pero bueno después de todo siempre te la pasabas fuera… - le devuelve la mirada y sonríe. – pero te extrañaré Micky…no entiendo porque te vas, pero no te preguntaré ah de ser algo importante –.

- Siempre tan acertado Minnie, te extrañare mucho mocoso – le dice mientras deposita un beso en la frente del menor y se levanta del sillón. – Bueno ya me voy…luego vengo a buscar el resto – explica tomando sus bolsos y dirigiéndose a la puerta.

- ¡Ey Micky! – le llama el menor. – no me ignores en la universidad porque si lo haces te persigo – termina arrojándole un cojín que le dio justo en la nuca.

El aludido se volteó, recogió el cojín y se lo arrojó aun con más fuerza a Minnie dándole de lleno en el rostro…luego se dio cuenta de su error y salio corriendo del departamento.

- Nos vemos – fue lo último que alcanzó a decir mientras corría tratando de salvar su vida, ya que Min es conocido por sus venganzas, pero se la perdonó por esta vez, lo que si no le perdonaría era el irse ya que en serio lo extrañaría demasiado.

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Estoy llegando al depa, comienzo a subir por las escaleras creo que estoy haciendo de todo para demorarme, tengo miedo a lo que pueda suceder si le confieso mis sentimientos pero ese beso… “Juro que ese beso fue diferente”. Estoy frente a la puerta, pongo la llave en la cerradura pero me abren de inmediato.

- Ya decía yo…Micky tu y tus bromas – me dice Changmin sin terminar de abrir la puerta por completo… una vez que lo logra se me queda viendo, para luego hacerse un lado y dejarme pasar.

- ¿De que hablas Minnie? – le cuestiono ingresando, en la sala veo todas esas cajas y entiendo sus palabras, golpean en mi mente una y otra vez “se fue” la voz en mi interior, mis ojos miran un punto muerto.

- Nada Junsu…aún no lo entiendo pero Micky se fue sin decir nada, según el se muda – me aclara el menor mientras prende la T.v. de la sala.

- Ahh vale… - le respondo, dando gracias de que no me esté mirando a los ojos ya que en estos momentos comienzo a sentir mis mejillas húmedas “así que en verdad se fue, es un maldito…ni siquiera me lo dijo claramente…si tan solo me hubiese dicho piérdete o te odio…seria todo mucho mas sencillo”. – Bueno me voy a mi cuarto – logro decir estas palabras sin que se note mi angustia en ellas.

Miento, no es a mi cuarto al cual entro si no al suyo…aquel cuarto en el que lo pude sentir de otra forma…se encontraba vacío, solo queda la cama y los muebles, aún así cada parte de aquel lugar me lo recuerda…su aroma permanecería aquí por siempre. Me recuesto en su colchón con mi mirada pegada en el techo dejando correr mis lágrimas libremente, toda mi seguridad esta desapareciendo “tiene que ser ahora, tengo que encontrarlo hoy…si no luego será muy tarde no tendré la confianza” mi mente lucha, mi miedo por enfrentar las cosas y las ansias por saber el resultado pelean entre sí, ahí me quedo tendido un buen rato…quizás horas. Volteo mi rostro y fijo la mirada en su reloj despertador, la alarma esta sonando, ese sonido siempre me molestó…me siento y comienzo a darle golpes ya que nunca supe como detenerlo a Micky le gustaba molestarme con eso. Me desespera tanto que lo tomo entre mis manos y lo estrello contra el piso, pero aun así suena.

- ¡Aparato del demonio! – exclamo, arrodillándome para desconectarlo, meto mi mano detrás de la veladora para alcanzar los enchufes, mis ojos se fijan en un papel que esta debajo de la cama, no se bien el porque pero algo dentro de mi me dice que lo vea y sigo el consejo. Estiro mi mano, limpio el polvo que impide que vea bien su contenido y leo en voz alta.

- Mi delfín regreso en un instante, mucho tiempo lejos de ti me matará… espérame – al terminar de leer, siento como quedo paralizado…las lágrimas que logré detener por un instante se hacen presentes otra vez “él…nunca me dejó, ¡fui yo el imbecil que lo malentendió todo!” me reclamo sentándome en el piso, me llevo una mano a la frente y dejo salir mi pesar.

- ¡Soy un idiota! ¡mil veces un estúpido idiota! – grito, arrugando en mi mano la nota de Micky.

- Junsu…¿estas bien? – Minnie golpea la puerta del cuarto.

No tengo tiempo que perder, “Micky me tiene que oír pero ahora”. Me levantó rápidamente sin prestar atención a las palabras de Changmin, abro la puerta del cuarto y paso por su lado rápidamente para dirigirme a la salida.

- ¡Ey ey! ¿Adonde vas tan tarde? – me pregunta el menor.

- No te preocupes Min – es lo único que puedo contestar sin siquiera mirar hacia atrás.

Camino entre las calles, hasta que me detengo a pensar “Ni siquiera sé donde se está quedando” miro mi reloj dan las 12 de la noche y recuerdo donde suele estar Yoochun a estas horas “Claro ¿Cómo no lo pensé antes?” ya tengo un lugar en el cual buscarlo, uno que frecuenta a menudo de seguro estará ahí.

Estoy entrando al antro de costumbre, todo me confunde…el alto volumen de la música, las luces parpadeantes y la cantidad excesiva de personas aun así busco tan solo a una entre la multitud. Luego de 10 minutos mis ojos lo encuentran bailando muy pegado a una chica, cierro mis puños tratando de darme fuerzas para enfrentarlo, me acerco a él y le toco el hombro para que se voltee. Micky no nota mi toque o talvez lo ignora como también ha de ignorar que soy yo quien está tras él, así que vuelvo a repetir mi acción esta vez si obtengo una respuesta de su parte.

- ¡¿Qué diablos quieres?! – grita volteándose para encontrarse conmigo de frente, abre sus ojos de par en par…realmente no esperaba verme.

- Yo…tenemos que hablar – le aclaro tratando de no desviar mi mirada.

- No tengo nada que discutir con tigo – dice en un tono de voz apagado, se vuelve a voltear sujetando a la chica con la que bailaba de la cintura. Esta vez lo sujeto del brazo y lo jalo hacia atrás.

- No te lo estoy pidiendo… dije que tenemos que hablar – dejo en claro mi opinión y comencé a halarlo a través de la pista de baile, hasta llevarlo a un rincón apartado y tranquilo en el que nadie nos ve.

- Dime de una vez por todas ¿Qué quieres? – me exige, dirigiendo su mirada a la pista de baile ignorando mi presencia.

- Yo… Yoochun yo… - nuevamente mi valor esta desapareciendo.

- Vale…apúrate que tengo cosas que hacer, además así mejor regresas con tu novio y no pierdes tu tiempo conmigo…sabes ese chico… -

- Me gustas…estoy completamente enamorado de ti – suelto la verdad de una vez por todas fijando mis ojos en el piso, torpemente pero ya lo dije…mis mejillas comienzan a arder y los latidos de mi corazón se aceleran a cada segundo que pasa y no escucho su voz.

Levanto lentamente la mirada con temor, para ver su reacción temiendo que esta declaración pueda no significar mucho para el “talvez la nota fue solo un detalle” ideas extrañas aparecen en mis pensamientos. Aún no oigo su voz… aún no oigo su respuesta.









C. por el 1er beso cap 6
Levanto lentamente la mirada con temor, para ver su reacción temiendo que esta declaración pueda no significar mucho para el “talvez la nota fue solo un detalle” ideas extrañas aparecen en mis pensamientos. Aún no oigo su voz… aún no oigo su respuesta.

Le miro al rostro, el cual parece inexpresivo sin embargo puedo notar algo sombrío en sus ojos que al encontrarse con los míos huyen, como si tratasen de ocultar algo, sus manos forman dos puños los cuales aprieta fuertemente. No debería sorprenderme su reacción, de seguro esta buscando las palabras para decirme que no signifiqué, significo ni significaré tanto para él, supongo que dentro de su corazón la palabra amor no tiene ninguna relación con mi persona.

La ausencia de su voz me desespera no ha pasado mas de un minuto aún, pero de todas formas cada segundo que pasa sin oír su respuesta para mi es una eternidad. “talvez es muy pronto….quizás debí esperar un poco mas” mi mente me traiciona justo en estos momentos en los que necesito seguridad recibo todo lo contrario no puedo estar seguro de nada, menos ahora. Siento que mi corazón va a explotar en cualquier momento, si no es por impaciencia será por desilusión. “Pero ¡maldita sea! Acaso ¿un ratón le comió la lengua?” esto comienza a hartarme si no empieza a hablar creo que en cualquier momento lo golpearé.

- Junsu…yo… - por fin me deja oír su voz, mis ojos buscan a los suyos pero estos aun se encuentran huyendo. – No bromees Junsu – su voz es cortante, “ahora si es oficial, quiero darle un golpe me costó tanto confesarme para que no me crea”.

Levanta una de sus manos posándola en mi cabeza, acariciando mi cabello de paso desordenándolo.

- No uses esas palabras tan a la ligera ¿si?...díselo a quien realmente ames – se encarga de hacer énfasis en la ultima parte, ¿de que forma tengo que explicarle que al único que amo es a él?... quizás se niega a verlo o creerlo para no comprometerse ni sentirse mal al rechazarme.

Sin poder controlarla una sonrisa se apodera de mi rostro, una diferente creada a base de una serie de sentimientos como la rabia, incredulidad y desesperación, pero sobre todo rabia y enojo.

- ¿Quién demonios crees que soy Park Yoochun?... No soy un crío y si te digo que te amo ¡maldita sea es porque TE AMO! – termino gritándoselo a la cara, mientras sorpresivamente lo sujeto de la muñeca atrayéndolo bruscamente hacia mi para dejarlo acorralado contra la pared posicionando mis manos a ambos costados de su cadera.

Ahora sus ojos no pueden escapar a los míos, parece sorprendido…completamente sorprendido por mi forma de actuar. Sujeto sus muñecas fuertemente contra la pared y me coloco entre sus piernas para no dejarle escapatoria.

- ¿Qué haces Junsu?...este no eres tú ya deja de actuar así…- me reclama tratando de zafarse de mi agarre, pero le es imposible estoy utilizando toda la fuerza que tengo y lo seguiré haciendo hasta que le entre en la cabeza y entienda de una vez por todas.

- Yoochun… Te amo quiero que lo entiendas y que me creas, aunque tu no sientas lo mismo…pero quiero que eso te quede claro…no es broma – le aclaro mirándolo fijamente, siento cuando deja de luchar y sus brazos se relajan dejando de intentar liberarse, lo miro y noto que sonríe.

- No es ni el momento ni el lugar – susurra acercándose a mi oído. - ¿Cómo crees que se sentiría tu novio si te oyese decirle algo como eso a otro chico?... bueno ¿Cómo se sentiría si se entera de que estuvimos juntos? – sus labios rozan el lóbulo de mi oreja, su aliento contra mi piel me arrebata un suspiro cerrando mis ojos.

“¿de que habla? No lo entiendo ¿Qué novio?” me pregunto mientras siento como con sus labios deposita un suave beso en mi mandíbula, talvez solo este tratando de molestarme pero sus labios se sienten tan bien en mi piel son tan suaves y cálidos…esto me distrae pero vuelvo a pensar y descubro a quien se refiere.

- Eunhyuk – susurro abriendo mis ojos dirigiéndole la mirada.

- Ya te acordaste de tu novio…entonces suéltame que me queda por disfrutar – comenta.

Lo suelto y noto que él fija la mirada tras de mi, volteo un poco el rostro y me encuentro con la chica de antes, con la que bailaba minutos atrás, ella se lo come con la mirada y le arroja un beso. “¿Qué se cree esta tipa?” esto me molesta, siento como me empieza a hervir la sangre no sucedería si fuese tan solo ella pero Micky le devuelve los coqueteos con descaro frente a mí. Me gano frente a él bloqueándole la vista con una cara de evidente enfado.

- Con Eunhyuk no es lo que te imaginas… - trato de explicarle pero me ignora por completo. - ¡Por un demonio! Te acabo de decir que te amo y me ignoras ¡eres un insensible! – me harté.

Lo sujeto fuertemente por la cadera acercándola a la mía dejando que nuestras partes se sientan, con mi otra mano le sujeto el rostro obligándolo a que me mire solo a mí y antes de que pueda emitir palabra me apodero de sus labios, avanzo unos pasos dejándolo atrapado nuevamente contra la muralla. Ni siquiera lucha ahora es el quien me besa de manera desmedida, jugueteando con mi lengua succionándola, probándome recorriendo cada rincón de mi boca. Sin darme cuenta soy yo el que se encuentra contra la pared mientras sus manos bajan por mi espalda hasta mi trasero, del cual se sujeta para acercarme más a su entrepierna. Mi pobre corazón ya no puede mas, sus caricias sus besos, su hombría despiertan en mi el deseo…deseo por probar su piel por desvestirlo en este mismo lugar sin preocuparme de la gente que nos rodea…pero vuelvo a la realidad…antes que todo necesito aclarar las cosas, no puedo no debo dejar esto inconcluso…necesito saber que es lo que siente por mi, si es que siente algo.

Acerco mis manos a su pecho, empujándolo con suavidad para lograr que me libere y cese sus caricias…pero son insistentes, no le da descanso a mi boca ni por un segundo literalmente me quita el aliento, lo empujo con un poco mas de fuerza logrando romper aquel exquisito beso.

- Ahh… cuidado creo que a tu noviecita no le gustó lo que vió – le recalco recuperando el aliento, viendo como la muchacha nos da la espalda y camina con furia de vuelta a la pista de baile.

- Tu empezaste – susurra, mientras se aleja un poco de mí.

- Micky…creo creo que… – balbuceo sintiendo un calor sobrenatural. – estas equivocado ese día Eunhyuk me tomó por sorpresa pero él y yo…no somos nada…yo solo tengo espacio para ti en mi corazón – esta decidido ya terminé de humillarme…es obvio que no significo lo mismo para él.

- ¿Eso es todo?...¿Algo mas que decir? – me interroga al mismo tiempo que se cruza de brazos y me mira de una manera extraña.

- No…eso…era todo – utilizo todas las fuerzas que me quedan para sonreírle una última vez. – Sabes pensaba que era yo el cobarde…pero en realidad ese eres tú, te mudaste…saliste huyendo…de mí – al decir esto la sonrisa en mis labios comienza a torcerse y las lágrimas que acallaba comienzan a caer libremente por mis mejillas. – Eso es lo que te provoco… esta bien Micky, me hubiese gustado que por lo menos me tomaras mas enserio pero…así son las cosas – entre lágrimas suelto una carcajada.

Hurgo en mi bolsillo en busca de ese trozo de papel que me dio esperanzas, lo aprieto en la palma de mi mano… en ningún momento lo miro de frente tan solo acerco mi mano a su bolsillo y deposito su nota…devolviéndole así lo último que me queda de él, para encerrar este capitulo de mi vida por siempre bajo siete llaves.

Mis piernas se mueven por si solas, me alejo de su lado rápidamente dejando atrás mis ilusiones pero llevando conmigo el amor tan grande que siento por él… No se como pero me abro paso entre la gente que baila eufórica logrando llegar a la salida. Una vez en la calle miro al cielo completamente oscuro y dejo caer aquellas lágrimas, “las últimas que derramaré por su culpa” me miento, ya que aún me quedan muchas por derramar y lo sé con certeza…siento la brisa nocturna contra mi rostro.

- Hace frío – susurro cerrando mis ojos y comenzando a caminar nuevamente, no se como aún tengo fuerzas para hacerlo.

Me detienen unos brazos…los que me rodean por la espalda, sin dejarme salida alguna. Abro mis ojos de par en par y salgo de aquel trance en el que me encontraba, comienzo a luchar por zafarme ya que pienso lo peor “genial lo último que me faltaba que me roben”. Utilizo toda mi fuerza en tratar de liberarme, con mis piernas logro golpearlo pero aun así no me suelta.

- Perdón… - me dice la persona que me mantiene prisionero en aquel abrazo.

Reconozco aquella voz de inmediato, pero no lo creo no lo quiero creer…es más no lo entiendo no entiendo nada. Las lágrimas aumentan ya que mi confusión también lo hace.

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- Yunho ~ ~ - susurro alzando mi mano para tocar su rostro.

- Dime amor – el oírlo llamarme así me llena de alegría.

- No es un sueño…es bueno saber que no lo es…- le respondo aun con los ojos cerrados.

Estoy tendido en esta maravillosa cama, recostado en el pecho de Yunho, disfrutando del sonido de su respiración y de los latidos de su corazón…me sorprende el descubrir que este también se acelera en algunos momentos…como cuando lo acaricio, beso su pecho o le hablo, es bueno descubrir poco a poco que no tan solo yo me siento de esta forma que él también se pone nervioso en mi presencia aunque sea un poco, que su corazón también late fuertemente cuando esta cerca de mí, cuando lo toco, cuando lo beso.

- Ya se nos hace tarde…los chicos se preocuparan si no regresamos – Yunho interrumpe mis pensamientos, levantándose lentamente de la cama.

- Noooo…no me quiero ir, quiero estar así contigo un rato mas – lo sujeto por la cintura sin permitir que me deje solo.

- Mi Boo…tan solo regresaremos al depa, no es que nos separemos – me aclara mientras suelta un par de carcajadas y termina de pararse, una vez en pie se inclina y besa mi frente.

Sujeto su mano, mientras con la otra acerco su rostro y deposito un beso en sus labios al principio suavemente, luego lo atraigo mas hacia mí introduciendo mi lengua en su boca, él se deja besar creo que lo disfruta. Luego de un rato de recorrer cada rincón de su boca, se aleja con dirección al baño.

Me siento a la orilla de la cama mirando hacia la ventana del cuarto, se nota que ya es tarde….perdí completamente la noción del tiempo, creo que eso me sucede siempre que estoy a su lado….¿que importa el tiempo y el transcurrir de este si puedo estar con él?. A los minutos Yunho sale del baño completamente vestido…me dedica una mirada pícara y esboza una sonrisa.

-¿no te piensas vestir? – bromea, acercándose a mi hasta sentarse a mi lado y rodear mi cintura con su brazo.

- No…solo que estaba pensando si…¿seria conveniente contarle a los chicos de lo nuestro? – otro tipo de preocupación se hace presente…nuestros amigos y como reaccionaran al saber de mi relación con Yunho.

Él nota mi preocupación y toma mi mano, besándola con mucha delicadeza. Se preocupa por mí y puedo sentirlo me da gusto pero a la vez no quiero que esto le moleste.

- Por mi está bien lo que decidas…si quieres que les digamos de inmediato o si crees que es mejor esperar un tiempo – se encoje de hombros, esta dejando esta decisión en mis manos.

- Yo…yo…Yunho no es que me avergüence ¡eso nunca!, pero… - dejo de mirarle directamente.

- Pero…temes a su reacción, temes que se alejen por repulsión o desapruebo ¿me equivoco? – pregunta volviendo a besar esta vez la palma de mi mano.

- Si, ¿es tan evidente? – comento mirándole a los ojos y sonrojándome.

- No Mi Boo… no lo es, digamos que de cierta manera te entiendo - sonríe al contestar.

- Si no te molesta…preferiría que buscáramos el momento indicado para decirles – es mi petición. “Tal vez estoy siendo demasiado egoísta, pero no quiero que esta felicidad que estoy sintiendo a tu lado se vea expuesta de ninguna forma”.

- Esta bien mi Boo – responde a mi plegaria para luego pasarme ropa. – Ya es hora de regresar, apresúrate – puedo sentir en sus palabras que el tampoco quiere que este momento se vea interrumpido.

Comienzo a vestirme con pesar sabiendo que al llegar al departamento tendremos que actuar frente a los demás como si nada hubiese cambiado, será una proeza muy difícil ya que nada seguía siendo lo mismo, solo perduraba nuestra amistad pero a esta ahora se le unía una atracción y un amor diferente…uno que Yunho sintió desde un principio y que yo supe reconocer como tal hace poco. Sin aviso muchos pensamientos inundaron mi mente a la vez “¿Qué pasa si se enteran y nos desprecian? y ¿Cómo aguantaré los deseos de besarlo, abrazarlo y estar con él en presencia del resto?... ¿seré capaz de lograrlo?”. Me visto por inercia…por costumbre mas no pongo atención alguna a lo que estoy haciendo…mi mente esta en otro lugar, al terminar y acercarme a Yunho, este me detiene y comienza a desabrochar mi camisa.

- ¿Qué…que haces? – cuestiono su actuar un tanto intrigado, y un rojo carmesí se apodera de mis mejillas, él lo nota y sé que lo disfruta.

- ¿Qué crees que hago?...está toda mal abrochada, ¿Dónde tienes la cabeza? – me reprocha arreglando mi camisa.

- Sabes muy bien Donde la tengo y en quien estoy pensando – le contesto tomando su mano.


- Bueno si es así te perdono la torpeza – suelta un par de carcajadas, entrelazando nuestros dedos.

Cogimos nuestros morrales para luego salir de aquella habitación de la mano, estamos juntos y nada ni nadie podrá separarnos….desde que nuestros destinos se cruzaron en secundaria hasta el día de hoy y para siempre…estaremos juntos.

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El departamento se encontraba en completo silencio, si alguien hubiese dejado caer un alfiler con seguridad se hubiese oído como tocaba el piso, de los cinco muchachos que vivían en él tan solo uno hacía presencia en la sala. Estaba sentado tranquilamente recostado en el sofá, parecía dormido pero en realidad meditaba, aún le costaba creer lo que sus ojos habían visto horas atrás y trataba co todas sus fuerzas de alejar aquellos pensamientos que le gritaban las cosas que estarían haciendo Jae Joong y Yunho en esos momentos.

- ¡Ahhhhhhh basta! – gritó para si mismo poniéndose de pie con un salto.

Estaba tan sumergido en sus pensamientos que ni siquiera notó que segundos antes Yunho y Jae habían llegado…estaban mirándolo fijamente con extrañeza.

- Min… ¿perdiste el poco juicio que te quedaba? – comentó Jae sin poder retener las carcajadas al ver la expresión de asombro que se dibujaba en la cara del menor.

- No te burles de él…seguro tiene muchas cosas en la cabeza – como siempre Yunho salía en su defensa como el padre que era para todos.

- ¿otra vez a defenderlo? Esta grande puede responder solo - le contesta Jae.

Si el menor no hubiese presenciado todo lo ocurrido entre ellos aquella mañana en la universidad, no sospecharía de nada ya que esos dos actuaban como de costumbre, estaba mas que claro que no pretendían sacar a la luz su relación por el momento y esto le venía como anillo al dedo a Minnie que había decidido seguir actuando como siempre, así podría tenerlos cerca.


- Kim Jae Joong ¡me muero de hambreee! – le reclama a su Hyung.

- Ohh pues que ¿nadie mas en esta casa sabe cocinar? – le responde el mayor en un evidente tono de juego.

- Si sabemos, pero tu cocinas mejor que todos juntos – interviene Yunho.

- Si mamá tenemos hambre – Min utiliza un tono de voz simulando a la de un niño pequeño.

Jae balbuceó unas palabras por lo bajo, se dirigió a la cocina tomando su delantal, Min se acerco a él.

- ¿te ayudo? – pero sin dejarle responder ya estaba sujetando la cintura del mayor, amarrando el delantal de cocina por la espalda.

- Gracias… - contestó Jae…sin saber porqué un tanto apenado un leve rubor se hizo presente en su rostro por unos segundos, talvez seria por como lo vio bailar la otra noche, de una forma diferente.


Min al notar su reacción sonrió para si mismo, después de todo no era su imaginación y esto se lo comprobaba…le dedico una mirada a Yunho como las de siempre nada fuera de lo normal supo de inmediato que este también se dio cuenta del actuar de Jae.

“Hyung…si no tuviese ninguna duda de que solo te gusta Yunho y a mi no me miras con otros ojos…te juro que no haría nada al respecto y dejaría las cosas como están…pero, me has dado una esperanza una oportunidad y la aprovecharé” piensa el menor en ese momento.

El mayor de todos comenzó su labor como “madre” del hogar, preparando una deliciosa cena para todos sus “hijos”…que vaya si se comportaban como tales.

- No veo a Junsu ni a Yoochun por ningún lado y…dime… ¿que significan todas estas cajas en la sala? – pregunta Yunho hurgando entre los paquetes apilados uno sobre el otro.

- Pues Micky se mudó hoy…de Junsu ni idea – le contesta el menor quien volvía a tomar su posición cómoda en el sofá.

- ¿Qué?... – El moreno estaba sorprendido. – Pero ¿Por qué?... ¿sucedió algo que lo molestara? -.

- No tengo idea Hyung – puso mucho énfasis en pronunciar la última palabra.

Yunho estaba desconcertado…si Micky hubiese tenido algún problema se lo diría porque eran muy buenos amigos, en esos momentos recordó que tampoco asistió a clases en la mañana.

- Min…ayer Micky no se presentó en todo el día ¿cierto? – el moreno se sentó a un lado del menor interrogándolo.

- Ahh pues no… igual que ustedes que luego de química se perdieron – soltó Minnie esperando a ver alguna señal de incomodidad, pero como era de esperarse Yunho se mantuvo normal, ni siquiera una pizca de nerviosismo.

Al notar esto Minnie sonrió para sus adentros, le gustaba aquella frialdad con la que a veces actuaba su hyung… Min era muy bueno para leer a la gente, descifrar sus sentimientos y emociones hasta jugar un poco con ellos, pero siempre se le dificultaba con Yunho… “Se me olvidaba que por esto me gustas” pensó el menor, para luego notar sus palabras “Me gusta… ¿No debería ser me gustaba?” volvió a sonreír pero esta vez es evidente para quien estaba a su lado.

- ¿de que ríes Minnie? ¿Qué te hace tanta gracia? – cuestionó el moreno, dedicándole una mirada…esas que le hacían sonrojar de vez en cuando.

- de…de nada – Contestó sintiendo como sus mejillas cobraban color. “pero ¿Por qué?...no lo entiendo yo creía que mis sentimientos ya estaban claros…¡ahh maldición!, ¿aun siento algo por él?…pero ¿es posible amar a dos personas a la vez?” se cuestionó sintiéndose mas que confundido, todos sus planes se venían abajo, desvío su mirada dirigiéndosela a Jae quien se encontraba terminando aquella comida improvisada ya que era algo tarde, con una de sus típicas sonrisas que le alegrarían la vida a cualquiera… el tan solo verlo lo tranquilizaba, le hacía sentir una paz interior y una seguridad incomparables, volvió la mirada hacia su otro hyung quien lo recibió con una sonrisa, Yunho se levantó con dirección a la cocina.

Cuando estaba cerca de Yunho sentía otro tipo de seguridad, le gustaba el no poder entenderlo por completo…eso le intrigaba y le gustaba también las cosas que le hacía sentir con tan solo su mirada… Vió como Yunho se le acercaba a Jae y como éste le brindaba una de las sonrisas mas sinceras que había visto en su vida…entonces lo entendió todo, esta vez no sintió celos de Yunho, sino que de los dos, supo con certeza que no se podría librar de aquellos sentimientos de que por muy idiota y estúpido que sonara él…de alguna forma…los amaba a ambos, talvez de diferentes maneras por diferentes motivos y en una intensidad desigual pero los amaba al fin y al cabo.

- Así es mi suerte, me enamoro de dos personas a la vez y que además de ser hombres…terminen teniendo una relación entre ellos…genial – susurra llevándose las manos a la cara, cubriéndola por completo.

- Minnie ¡esta listo! – la voz de Jae Joong lo trajo de vuelta a la realidad.

El menor se paró de inmediato acercándose a sus dos hyungs, a sus dos seres amados quienes lo esperaban con una sonrisa, tal vez sin siquiera imaginarse los sentimientos que albergaba en su corazón…Yunho tenía claro que este sentía algún interés por Jae, pero desconocía por completo el hecho de que sintiera lo mismo por él.

Se sentaron los tres a la mesa disfrutando de aquella comida preparada por Jae…era de madrugada pero daba igual, por lo menos así lo sentía el menor de todos…ahora que ya tenía completamente claros sus sentimientos…sentía alivio a la vez preocupación “¿Qué hago?...cuanto me gustaría formar parte de su relación… ¿podría funcionar una relación de 3 personas?” al pensar esto casi se atraganta con el arroz.

- ¿Qué sucede Minnie? – le preguntó Jae.

- Quizás en que cosas estas pensando – le recalcó Yunho.

Los dos lo quedaron observando un momento lo que logra que el menor se sonrojase de más.

- n…nada que les importe – concluye cortante mientras volvía su atención a aquel plato de comida pero sus pensamientos lo confundían ni siquiera sentía apetito, solo comía para no dar sospechas de su estado.

Yunho y Jae se quedaron viéndolo por un instante, tratando de entender que le pasaba al menor, pero se perdieron en los ojos del otro deseando estar solos para no tener que aparentar que todo era como antes, se sonrieron y siguieron normalmente tratando de comer.

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- Te gusta jugar conmigo ¿no? – le reclamo entre llantos.

- No…no Junsu por favor no digas eso…yo… perdón no tengo excusas solo perdóname – La voz de Micky se quebranta.

Apoya su rostro en mi hombro, siento como este se humedece. “¿esta llorando?” no puede ser… no quiero que me tenga lástima, prefiero que me desprecie que no le importe en lo absoluto….pero que me tenga lástima eso no…eso terminaría de matarme. Sujeto sus brazos en un último intento de zafarme, lo logro y sin mirar atrás sigo mi camino…siento nauseas, creo que el cualquier momento me desmayo…pero no aquí no frente a él.

- Junsu… yo… ¡¿Tienes una idea de cómo me sentí cuando volví al departamento y no estabas?! – grita, esto hace que mis pasos se detengan…lo bueno es que estamos completamente solos en la calle.

Sin voltearme aprieto mis puños fuertemente, de pasar a sentirme destruido ahora quiero matarlo “¿Qué si tengo una idea?” sonrío ante su pregunta.

- Una idea… ¡pues claro que si imbécil! ¡¡de la forma en que me sentí cuanto desperté y no estabas a mi lado!! – le respondo aún sin voltearme.

- ¡¿Qué?!... pero serás idiota ¿Qué no sabes leer? – toma mi mano y me voltea, saca de su bolsillo aquella nota y la deja enfrente para que mis ojos la vean.

- No….no la vi… - al verlo a la cara noto que en verdad esta llorando… no lo puedo creer. – Yo… pensé que… pienso que…para ti no significó nada – por fin puedo decirle lo que pienso, se siente bien… es un alivio ya no tener que guardarlo en mi pecho.

Sujeta mi rostro entre sus manos, cerrando sus ojos se acerca hasta dejar unidas nuestras frentes no puedo evitar el que mis manos vayan en busca de las suyas, para acariciarlas. Sigo aturdido sin comprender bien del todo lo que intenta decirme, no está siendo claro “¿acaso esto significa que si siente algo por mi?” mi mente es cautelosa no quiero tener falsas ilusiones una vez mas.

- Ja…yo pensé lo mismo cuando te vi con Eunhyuk, por eso me comporte de esa forma… perdóname – sus palabras suenan sinceras. – Ven conmigo, vamos a mi hotel para terminar de comprender todo este enredo -.

Acaricia mi mejilla y deposita un dulce y fugaz beso en mis labios, el cual hago durar un rato mas sujetando también su rostro… “Seguramente es otro de mis sueños” aun no lo creo…puede que haya esperanzas después de todo.

Su hotel queda cerca a un par de cuadras según me comentó, aun estamos caminando por la calle, él sujeta silenciosamente mi mano mientras me guía “su mano es tan cálida” lo es, con tan solo sostenernos de la mano me sonrojo en especial cuando la gente que pasa a nuestro alrededor nos queda viendo extrañados, tan solo sonrío torpemente y desvío la vista a Micky parece no importarle es mas creo que ni lo nota. De la nada siento como su mano sujeta con mas fuerza la mía haciendo que mi corazón se despierte de un salto.

- Estas muy frío – su voz es tranquilizante.

Jala de mi mano hasta dejarme a su lado, introduciendo esta al bolsillo de su chaqueta, si antes estaba sonrojado ahora he de parecer semáforo en rojo ya no tengo frío para nada es mas comienzo a sentir calor mucho calor, Micky parece notar mi estado ya que suelta una carcajada y con su pulgar acaricia la mano que tiene cautiva.

- No..no tengo frío – es lo único que puedo responder, su cercanía me tiene los pelos de punta.

- Vale…pero estas tiritando – me reprocha mirándome de reojo.

No tirito por el frío, mas bien es él quien me tiene de esta forma con el estomago revuelto, los pensamientos desorientados, la piel de gallina y mis manos tiritando…pero creo que eso no se lo puedo decir, no creo que entienda de todas formas. Lo miro y se encuentra como siempre ni siquiera muestra una señal de nerviosismo en su rostro, está tan seguro de su andar tan seguro de todo, en cambio yo…con cada paso que doy y me acerco a esa habitación de hotel me confundo cada vez mas tratando de pensar en ¿que es lo que me tiene que decir?... Yo ya lo dije y aclaré todo tan solo me falta oír su respuesta…es todo lo que resta.

- Ey Junsu… - siento como su mano libre se posa en mi mejilla.

Esto me altera, doy un salto ante su cercanía y abro los ojos de par en par alejándome unos cuantos centímetros de su lado.

- Ehh lo siento yo… - “Yo estaba muy ocupado con la cabezota llena de ti como para percatarme de que tenía al verdadero tan cerca” es lo que mi conciencia me restriega. – no ponía atención – concluyo con una carcajada de nerviosismo bastante idiota a mi parecer…que va al parecer de cualquiera.

En ese instante siento como gotas caen sobre mi, comienza a llover…nunca me ha gustado mucho la lluvia prefiero mas los días repletos de sol esos días que te levantan el animo. Levanto mi rostro hacia el cielo y cierro mis ojos, el toque de las gotas sobre mi piel me transmite paz…una paz que necesito ya que no se bien como terminará todo esto. Mi mano es jalada y mi cuerpo la sigue no se muy bien como ni cuando pero ya nos encontramos frente a un hotel supongo en el que se esta quedando Micky.

- ¡Estas empapado! ¿Por qué te quedaste ahí mojándote? – me cuestiona estando los dos dentro del hall de aquel hotel, sacude mi cabello despeinándolo un poco.

- No lo se…talvez me esté empezando a gustar la lluvia – trato de que mi voz suene lo mas confiada posible y apenas lo logro.

- ¿a ti la lluvia?...siempre la has odiado – me critica dirigiéndome una mirada de extrañeza. – Vamos para que te cambies – concluye tomando mi mano una vez más.

“¿Qué me cambie?” pienso ya sintiendo como aquel calor se vuelve a hacer presente, mis mejillas arden y mi mente comienza a tomar diferentes direcciones “Acaso esto significa que lo ¿haremos otra vez?...” mi corazón toma vida y ritmo propio dejando atrás toda lógica, me sudan las manos y estoy nervioso…es cierto no sería nuestra primera vez pero no puedo evitar todo lo que Micky me hace sentir con tan solo una mirada, un beso…un roce.

Llegamos a su habitación, se detiene y abre la puerta no sin antes bromear acerca de lo fácil que le es abrirla en comparación con la del departamento.

- Ese trasto de chapa…me pregunto si la cambiaran algún día – comenta sonriendo entrando al cuarto y llevándome con él.

“¿Cómo puede estar tan condenadamente tranquilo?” es impresionante, puede bromear y sonreír tan normalmente cuando a mi me es difícil y doloroso hasta respirar. Lo sigo con la mirada mientras enciende la luz y se dirige a algún lugar seguramente al baño pero antes de llegar a su destino comienza a quitarse la ropa, primero se despoja de su abrigo luego voltea quedando frente a mi, examinándome con la mirada de pies a cabeza sus manos comienza a desabotonar su camisa. Trago saliva en un intento idiota de controlarme, es inútil desde que sujetó mi mano camino al hotel siento un deseo, deseo inexplicable de poseerlo…de tenerlo entre mis brazos. Muerdo mi labio tratando de saciar sus ansias por los de Micky, no puedo quitar mis ojos de aquellos labios que forman una sonrisa traviesa y de sus manos que poco a poco me hacen posible el contemplar su pecho descubierto tan blanco como la seda.

- ¿te vas a quedar así… todo empapado? – veo como su boca se mueve al pronunciar, más me cuesta un instante procesar las palabras que salen de esta.

- S..si, no tengo ropa seca – cuanto me hubiese gustado el no tartamudear, y sonar serio.

Yoochun se acerca a mí a paso lento, con cada centímetro que avanza mi corazón late tan fuerte que siento que explotará. Alza su mano y la dirige a mi cabeza para sacudir mi cabello del cual caen varias gotas de agua…en realidad estoy empapado de pies a cabeza pero ni siquiera lo había notado, sino hasta ahora siento el peso de la ropa mojada sobre mi cuerpo. Mis ojos siguen las líneas de su pecho descubierto perdiéndose en este, aprieto mis puños para resistir la tentación de recorrerlo por completo.

- Bueno…coge lo que quieras de mi ropero…me doy un regaderazo por mientras – contesta alejándose, dándome la espalda.

“eso es todo” hace eco en mi mente, “las cosas quedaron inconclusas…aún no he oído mi respuesta no tengo ni siquiera una negativa de su parte no puede…no puede dejarme así otra vez”, quiero oír lo que siente por mi quiero oírlo de sus labios para así dejar de una vez por todas de imaginarme o especular cosas que no son.

Estiro mi mano y lo sujeto, deteniendo su andar al instante…trato de que mis pensamientos concuerden con lo que saldrá por mis labios, es una tarea difícil muy difícil más cuando lo tengo tan cerca de mi y en estas condiciones.

- Tenemos que aclarar las cosas Yoochun… necesito una respuesta sea lo que sea solo dímelo y ya – Mi voz no me traiciona, se siente segura.

Sin embargo él no se voltea sigue su camino como si nunca hubiese sentido mi tacto ni mi agarre, pero no le suelto así que terminamos los dos metidos dentro del baño. Una vez ahí le suelto esperando que diga algo, aunque sea una palabra.

- Te vas a enfermar si no te quitas esa ropa mojada – dice, terminando de quitarse la camisa y comenzando a desabrochar su pantalón.

- ¿Qué..que haces Micky? ¡responde ya! – me deja ver su espalda al descubierto, esto es una tentación y no se si podré resistir mucho tiempo.

Por fin logro que se voltee, se me acerca lentamente y me sujeta de la muñeca, siento un ardor inmediato en esta…comienzo a notar como mi zona baja despierta al tenerlo así semidesnudo y tan cerca.

- Junsu ahh… - dice en forma de gemido mientras me arrastra hacia la ducha con una evidente sonrisa en su rostro. – Mi respuesta la deberías tener mas que clara –.

Posa su otra mano en mi cadera me hace girar y me obliga a avanzar de espaldas para entrar a la ducha, sus besos se hacen presentes en mi cuello succionándolo tan fuerte que no puedo evitar aquellos gemidos que me provocan vergüenza. Su aroma me inunda sus manos comienzan a delinear el contorno de mi cuerpo perdiéndose en mi espalda, logrando que hasta el último centímetro de mi piel se erice. Siento la pared de la ducha a mis espaldas y como ahora mi cuello es mordisqueado por una impaciente boca, que termina por lamerlo llegando hasta el lóbulo de mi oreja. Mis manos tratan de alejarlo con poca fuerza, logran su objetivo y quedamos cara a cara, mis mejillas se incendian y mis ojos se pierden en los suyos con lo poco que me queda de razón y cabales logro hablar.

- Espera… ¿sientes algo por mi? - le pregunto un tanto inseguro, creo que se nota en mis ojos, porque recibo una mirada tierna y tranquilizadora de su parte.

- Junsu… ¿crees que estaríamos aquí si no sintiera nada por ti? – contesta apegándose mas a mi, dejando que nuestras entrepiernas evidentemente despiertas se rocen entre si. – Esto…es nuevo para mi ahh~~ - suelta un gemido debido al contacto de nuestras partes, acerca su rostro y lame el contorno de mis labios. – Nunca antes me sentí así con nadie, así que supongo que esto es lo que llaman… amor -.

Quise retener las lagrimas pero no puedo evitarlo… esto ha de ser una fantasía, un sueño es imposible que sea real. Siento sus labios contra mi mejilla saboreando aquellas lagrimas que no dejan de correr, me queda viendo unos instantes creo que se pregunta que es lo que me sucede. Aparta un poco su cuerpo del mío, talvez piensa que me hace daño, pero no es así es todo lo contrario. Rodeo fuertemente su cuello con mis brazos, no lo dejaré escapar no ahora… sin dejarle espacio al asombro acorto nuestras distancias atrayéndolo hacia a mi…quiero sentirlo por completo. Mis labios hacen presión contra los suyos moviéndose tímidamente en un principio, trato de abrirme paso hacia su boca necesito mas contacto lo quiero…lo deseo con todas mis fuerzas…quiero pertenecerle a la persona que amo y saber que él también me pertenece. Sus manos que segundo atrás trataron de alejarme, me sujetan fuertemente de las caderas y con un desesperado jalón logran dejarme nuevamente contra su zona baja que ahora se encuentra mas despierta. Al mismo tiempo que me abre paso a su boca dejándome saborear con la lengua cada rincón de esta deliciosa cavidad, comienza a mover sus caderas logrando que nuestros miembros estén impacientes el uno por el otro…mis ropas obstruyen su encuentro, pero Micky se encarga rápidamente del problema y me despoja rápida casi violentamente de todas mis prendas dejándome solamente en boxers al igual que él. Nuestras lenguas no se dan tregua pelean por apoderarse de la boca del otro, nuestras respiraciones chocan una contra la otra dejándonos sin aliento, sus caderas se mueven con frenesí en busca de mas contacto. El placer que me provee el sentir su miembro erecto contra el mío a través de la única prenda que nos cubre es indescriptible, tanto así que duele…necesita de atención urgente, pero quiero ser yo quien le entregue un poco del placer que me entrega, quiero hacerle sentir bien, que disfrute el estar conmigo. A duras penas me obligo a soltarle, quiero seguir sintiendo aquellas descargas eléctricas a través de mi cuerpo, ese calor y la presión en mi entrepierna…pero otra necesidad se me hace más urgente. Coloco mis manos en su pecho, alejándolo…tratando de recobrar el ritmo de mi respiración…puedo sentir su mirada de desconcierto clavarse en mi sin la necesidad de mirarle.

- ¿pasa…algo? – me pregunta mientras recupera el aliento.

- Yo…quiero hacerte sentir bien… - esto me avergüenza, a tal punto que mi corazón se descarrila, hasta puede ser posible que Micky lo escuche.

Mi mano se pasea por su pecho, acariciando con la punta de los dedos cada lugar de este recorriéndolo por completo, deleitándome al sentirlo, delineando sus tetillas…al llegar a estas puedo presenciar como él muerde su labio tratando de contener gemidos que luchan por salir, así que me entretengo un poco mas…quiero verlo gozar. Comienzo a masajear su tetilla, mientras beso con desesperación su cuello, lamiéndolo marco un camino hasta su pecho para encontrarme succionado y mordiendo su tetilla derecha, la vergüenza que sentía se desvanece al instante que oigo su voz en forma de gemidos sensuales, que me incitan a seguir con mi labor. Ahora es el quien se apoya en la pared, dejo su tetilla y beso su estómago pasando mi lengua por su vientre, me encuentro arrodillado frente a él…la verdad esto me provoca un placer diferente, puedo sentir que de cierta forma tengo el control, es una sensación distinta pero igual de placentera…quiero ver su rostro…sus expresiones de asombro cuando lo toco de esta forma…quiero oírlo gritar y gemir mi nombre. Mis manos sujetan el borde de sus boxers, rozando la piel de sus caderas…levanto mi rostro y me encuentro con su mirada llena de deseo, aun muerde su labio. Comienzo a deslizar la tela hasta dejar al descubierto por completo su erección, al verla no puedo evitar el lamer mis labios, tengo ansias de probarlo de engullirlo por completo.

- Junsu…no tienes porque forzarte ahhh ~ ~ - me explica Yoochun, pero no le dejo terminar, comienzo a lamer la punta de su miembro con delicadeza logrando gemidos por su parte.

Ante mi comportamiento posa sus manos en mi cabeza, tomo esto como una invitación para seguir con lo que hago. Sujeto su miembro entre mis manos moviéndolas un poco, mientras lo recorro con la lengua en su totalidad…su olor y su sabor son tan deliciosos, mi entrepierna comienza a reclamar atención, pero la dejo de lado al notar como Micky comienza a impacientarse con mis jugueteos. Lo vuelvo a mirar y le dedico una sonrisa, al verlo con los ojos cerrados y un poco sonrojado.

Abro mi boca y engullo su miembro por completo, es tan grande y sabroso…al principio me es difícil ya que es mi primera vez pero logro tomar el ritmo, introduciéndolo y sacándolo de mi boca…succionando al ver que esto le provoca mayor placer…sus caderas comienzan a moverse a la par con mis succiones…sus manos atraen mi cabeza mas a su entrepierna en busca de mayor atención. El sentir su respiración pesada y agitada, sus gemidos descontrolados los cuales ya ni siquiera trata de controlar…me provocan una excitación mayor, mi boca quiere probar mas de su carne más aun cuando comienzo a saborear gotas de pre-semen, mi piel arde por ser recorrida por sus labios, mi miembro latente pide su atención con desesperación. Llevo una de mis manos a mi entrepierna, quito mi boxer, tratando de aliviar un poco aquella presión que se hace insoportable.

Entonces siento como detiene sus caderas y aleja mi rostro de su miembro, me mira con lujuria, sus ojos brillan con deseo. Se agacha para quedar frente a mí y me levanta con fuerzas, dejándome bruscamente pegado contra la pared.

- Lo siento…fui un poco egoísta - comenta mirando como mi mano se encuentra alrededor de mi miembro. – Es mi turno…de hacerte sentir bien – susurra a mi oído, lamiéndolo.

Mi mano es reemplazada por la suya, lo que se siente mil veces mejor…su toque es especial y logra muchas sensaciones diferentes en mi cuerpo cada una de ellas mas placentera que la anterior, aun mas cuando cobra movimiento…siento que me voy a desmayar.

- Yoochun Ahhhhhh ~ ~ ~ - mis gemidos se hacen cada vez mas fuertes a medida que sus manos cobran mayor rapidez.

Su boca encuentra a la mía, introduce su lengua en ella con urgencia haciendo que la mía lo busque con desesperación…luchan y se entrelazan recorriendo ambas cavidades en su totalidad, nuestros gemidos se ahogan mutuamente en aquel húmedo y excitante beso.

Repentinamente libera mi miembro, las yemas sus dedos recorren mis caderas, esto me enloquece mi cuerpo pide mas…más de él…quiero que me toque por completo, cada rincón…sin olvidar ninguna parte…mi temperatura se eleva ante el roce de su suave piel contra la mía me hace necesitarle…lo necesito dentro de mi.

Sus manos se detienen en mi trasero, aprisionándolo con fuerza obligándome a acercar mis caderas a las suyas… quedando nuestros miembros el uno contra el otro. El sentirle así hace que cada parte de mi cuerpo se estremezca, siento como una corriente eléctrica recorre mi columna… Mis gemidos aumentan siendo ahogados en su boca, que no le da tregua a la mía ni por un instante.

- Junsu ahhh ~ ~…te necesito – susurra entre besos.

Su cadera comienza a moverse contra la mía, sus manos hacen aún mas presión en mi trasero…sigo su ritmo y me muevo a la par…dejando que nuestros miembros despiertos se rocen con fuerza una y otra vez. Una de mis manos baja por instinto sujetando nuestras erecciones, masajeándolas a la vez uniéndolas aún mas. Pequeñas gotas de pre-semen comienzan a caer de ambos. Nuestros gemidos se hacen evidentes al encontrarse su boca mordiendo mi labio.

- Ya…no aguanto más….te quiero…te necesito dentro de mi – logro hablar a pesar de que mi mente se encuentra perturbada llena de placer.

- Junsu ahh ~ ~ Mi delfin ~ ~ - dice el ratón en forma de gemidos. – Te amo -.

Al decir lo último, obedece mi petición y me voltea con desesperación y urgencia, tal vez más que la mía. Al hacerlo sin darme cuenta paso a llevar la llave de la ducha, siendo los dos bañados en agua tibia. El oírle decir te amo…el oírlo de sus labios me provoca una felicidad inmensa “esto no puede ser una ilusión…se siente demasiado real” me recalco al sentir como las gotas de agua caen recorriendo mi piel.

Presiona su erección contra mi trasero sujetándome por la cintura provocando que me estremezca entre sus brazos, besando y mordiendo mi cuello…lleva dos de sus dedos hasta mi boca.

- No mas de lo que te amo yo a ti Micky – le reprocho para luego lamer sensualmente sus dedos, dejándolos húmedos y listos para su propósito.

- Eso lo discutiremos luego mi delfín – comenta, volviendo su atención a mi cuello, lamiéndolo.

Introduce dos de sus dedos en mi entrada, lo cual logra que suelte un grito de dolor, pero deseando que llegue cada vez más adentro. Comienza a moverlos en mi interior…logrando que arquee mi espalda acercando mi trasero hacia él.

- No…me hagas esperar tanto – le reclamo entre gemidos reclamando de una vez por todas que se introduzca en mí.

Introduce un tercer dedo, moviéndolos con fuerza…dilatando mi entrada…mis gemidos son ahora de placer, lo único que quiero es que su miembro erecto reemplace la invasión de sus dedos.

- Falta poco Junsu ahh ~ ~ - me aclara, llevando su mano libre a mi entrepierna, masturbándome… recorriéndome por completo. – Me encanta oírte gemir…me excita aún mas el saber que soy yo el causante de ellos – suelta una pequeña carcajada de autosuficiencia.

Sus dedos dejan mi entrada lentamente, me hace abrir un poco las piernas para facilitar su entrada, no se como es posible que siga de pie…el tan solo sentir su piel contra la mía logra que mis piernas se tambaleen y pierda el equilibrio. Posiciona su erección y me penetra de una estocada logrando en mí un grito agudo de placer, el sentir su miembro dentro de mi me hace desear mas, estoy febril…mi piel esta erizada…he perdido la cabeza. Apoyo mis manos contra la pared en un intento de conservar mi postura, mi mente se encuentra repleta de él….su aroma, su piel, su penetración….soy todo suyo…cuanto lo amo.

Comienza a moverse dentro de mí, ya no duele tanto como la primera vez…ahora lo puedo sentir mejor, gozar aún más de lo que imaginaba era posible…mientras me penetra y se encaja mas dentro de mi, sin dejar de atender mi zona baja con rápidos movimientos que me hacen sentir un éxtasis mayor…nuestros cuerpos sudados encajan perfectamente, como si hubiesen sido diseñados el uno para el otro...Sus embestidas cobran cada vez mas fuerza y rapidez….nuestros gemidos y nuestra pasión es inmensa, estas cuatro paredes no son suficientes para contenerlas…nuevamente somos uno...deseo que este momento perdure…que sea eterno.

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“No he podido besarle” pienso recostado en mi cuarto con la luz apagada y la mirada perdida en algún lugar del techo “No he podido decirle cuanto lo amo”.

Desde que llegamos no he sido capaz de estar cerca de él como cuando estamos solos… Minnie esta en el depa y no quiero que nos descubra y se aleje de nosotros…mal que mal ese niño es uno de mis mejores amigos… “si descubre que su amado Hyung y yo somos… somos novios… ¿me odiará?”.

Me siento bruscamente en la orilla de mi cama, ni siquiera quiero pensar en la reacción del menor al enterarse de mi relación con Yunho… “de seguro creerá que lo he traicionado y no me querrá cerca” agito mi cabeza de lado a lado bruscamente para alejas esas ideas de mi mente, lo último que quiero en estos momentos es arruinar la felicidad y goce que siento al saber que Yunho me ama tanto como le amo.

Fijo la mirada en el reloj despertador de mi veladora…dan las 4 a.m., no he podido dormir desde que terminamos de comer y nos fuimos cada quien a su habitación…en ese instante tuve que contenerme para no salir a la siga de Yunnie y entrar a su cuarto…de hacerlo el astuto de Changmin de seguro lo hubiese notado…ya que su cuarto queda junto al de mi novio.

Pero necesito verlo y abrazarlo…besarlo, extraño sus labios y la forma tan dulce en que me abraza y me sostiene. “correré el riesgo” esta decidido…pese a todo necesito sentirlo a mi lado, para no pensar que todo fue tan solo producto de mi imaginación.

Me levanto y camino sigilosamente, abriendo con sumo cuidado mi puerta. Me encuentro en el pasillo a oscuras es muy difícil saber a donde voy sin hacer ruido. Por suerte ya me conozco el depa al revés y al derecho, así que se muy bien hacia donde caminar.

A mitad de camino, choco con algo… “¿puede ser que?...¿Yunho? tal vez el también quería verme”, unas manos me rodean por la cintura logrando que retroceda unos pasos mientras siento como una boca busca mis labios en la oscuridad.

Sin notarlo tropiezo con el sofá de la sala, cayendo de espaldas sobre este…a los segundos siento como un cuerpo se acomoda sobre el mío.

- te extrañé – susurro sujetando su rostro suavemente, acercándolo a mis labios para depositar en los suyos un suave beso, siento que hay algo diferente en él.

No recibo una respuesta en palabras por su parte…solo siento como sus labios se mueven desesperados por besarme y abrirse paso… es como si fuera la primera vez que me besa. Sus manos son torpes, no como las de Yunho que ya conocen mi cuerpo. Es entonces cuando comienzo a dudar…de quien es la persona que me esta besando….


















C. por el 1er beso cap 7
No recibo una respuesta en palabras por su parte…solo siento como sus labios se mueven desesperados por besarme y abrirse paso… es como si fuera la primera vez que me besa. Sus manos son torpes, no como las de Yunho que ya conocen mi cuerpo. Es entonces cuando comienzo a dudar…de quien es la persona que me esta besando….

Sus labios siguen insistentes sin darle espacio a las palabras, su lengua juega desesperadamente con la mía, recorriendo cada centímetro de mi cavidad, es como si lo hiciera a propósito… Como si intentara que no pronunciásemos palabra alguna, las rehúye y no se porque. Su mano se pierde bajo mi camisa, estudiando cada parte de mi estómago y mi pecho, están temblorosas, se siente nervioso, sus caricias son en extremo torpes…se parecen a las mías. “Yunho… ¿es Yunho?...tiene que ser él…si no ¿Quién?” mi mente comienza a cavilar, “tiene que ser él… sino ¿Quién? Estamos solos…”, es entonces cuando la idea mas descabellada hace eco en mis pensamientos “Chang….min…”. Al resonar su nombre en mi mente, mis manos que le rodeaban la cintura, caen al unísono para encontrarse ahora en su pecho, abro mis ojos de par en par pero es inútil, está todo demasiado oscuro, trato de articular palabra, pero su boca no me da descanso. Entonces comienzo a empujarle, necesito saber quien es…ya que estoy seguro de que no es Yunnie.

Poco a poco su respiración se vuelve regular, deja mis labios, pero vuelve a depositar un cálido beso sobre ellos antes de abandonarlos por completo. Puedo sentir como mis mejillas toman color carmesí al instante, ya no hay duda…reconozco esos labios, los he probado antes, los he sentido.

- ….Changmin….¿eres tu? – mi voz suena del todo sepulcral, mientras intento poner orden en mi cabeza.

- … Vaya, me descubriste Hyung, pensé que no me reconocerías – suena sereno, como si lo que acababa de hacer no tuviese mayor relevancia, apoya sus manos una a cada lado de mi rostro dejando caer su peso en ellas, aun sigue sobre mi.

- ¿Qué…? ¿Qué te crees que estas haciendo? – mis manos aun se encuentran firmes en su pecho, en un acto de defensa, por si se le ocurre volver a hacer lo mismo.

- ¿Qué te parece que hago? – acerca su rostro al mío, dejándolos a tan solo centímetros de distancia.

Su mano se posa en mi cadera, al sentirla un escalofrío recorre mi cuerpo, es extraño, el único que me ha tocado de esa forma es Yunho y su toque es completamente diferente, me hace sentir mil cosas en lo que pasa un segundo, logra que mi cuerpo responda de manera automática y aumente su temperatura de manera febril, al igual que los latidos de mi corazón. Pero ahora es Min el que me toca de esa forma… no puedo evitar el recordar a Yunnie, tengo que quitármelo de encima, él no es la persona a quien yo amo.

- Me… me parece que haces una ¡idiotez!, ¡suéltame! - le reclamo, empujándolo con todas mis fuerzas.

- ¿Una idiotez?... que acaso ¿no puedes sentirme? – su voz cambia completamente a una lamentosa.

Mueve sus caderas, y siento como su entrepierna se encuentra firme y erecta al hacer roce con la mía. “Esto no puede estar pasando…es un sueño una pesadilla… Minnie, pero ¿por qué?” trato de encontrarle alguna explicación a todo lo que sucede, pero me quedo inmóvil de la impresión al sentir como comienza a rozar su miembro insistentemente contra el mío, tengo que morder mis labios para evitar algún gemido. En ese instante recuerdo que la persona que amo, se encuentra a escasos metros de nosotros y si nos llegase a ver así…de esa forma, sería el fin, eso es lo que menos quiero en todo el mundo, si llegase a suceder creo que…me muero.

- ¡Detente Changmin! – exclamo, con un tono de voz serio, empujándolo con mas énfasis.

- No puedo…ya no puedo… - siento el pesar de sus palabras. - ¿Por qué? ¿Por qué él y tu?... – Detiene sus movimientos y deja caer su peso sobre mí.

“¿el y yo?... ¿Qué quiso decir con eso?, ¿Acaso…se refiere a Yunho y a mí?” mis ideas se acompasan y comienzan a tener sentido, lo más probable, teniendo en cuenta sus palabras, es que él ya esté enterado de mi relación con Yunnie…pero eso no justifica su manera de actuar, no la justifica en lo absoluto, “se supone que quién le gusta es Yunnie…entonces ¿porqué vendría a por mi?”. Pesa y mucho, casi no puedo respirar teniéndolo encima, pero hay algo…algo que me impide el dejarle solo, no lo entiendo, talvez sea la culpa, el saber que le he quitado algo preciado. Siento como si fuese mi deber el estar a su lado, como lo hizo él muchas veces conmigo. Sin saber porqué, mis brazos lo rodean y termino abrazándolo de manera sobre protectora, ya que puedo sentir su dolor. Me pongo en su lugar y pienso en ¿Cómo me sentiría si yo estuviese en su lugar?, si fuese yo quien presenciara a Yunho y Changmin como pareja. La respuesta no se hace esperar “Me sentiría horrible, me costaría mucho salir adelante”, entonces sin poder detenerlas y al ponerme en el lugar del menor unas lágrimas se hacen presente inundando mis ojos y bañando mis mejillas, no dan signos de detenerse pronto, me duele….duele el tener que verlo así…sufriendo, en especial porque lo quiero, es parte importante en mi vida, es un amigo importante y lo último que hubiese deseado es hacerle daño de cualquier forma, pero lo hecho…hecho está. Ya no puedo dar marcha atrás en mi relación con Yunho, estoy siendo egoísta, dejando un corazón roto en el camino hacia mi felicidad…pero ¿Qué más puedo hacer?... nada, solo pedirle disculpas, por toda la vida y abrazarlo…no apartarme de él en este momento, darle mi apoyo aunque lo que él mas quiera es que yo desaparezca del mapa.

- ¿Por qué lloras? – me pregunta en un hilo de voz apenas audible, apoyando su rostro en mi cuello.

- …No…no lo sé – me detengo a pensar en mis palabras. – Lo siento… - termino disculpándome, mientras seco mis lágrimas con una de mis manos, sin dejar de abrazarle con la otra.

- ¿No debería ser yo quien se disculpe? – susurra. – Después de todo…fui yo quien se te tiró encima – una leve carcajada deja su garganta.

- Yo… tu ¿ya lo sabes? – le interrogo, mientras mis mejillas vuelven a tomar color.

- ¿El que?....¿que tu y Yunho son pareja? – su tono refleja melancolía, y se hace un silencio insoportable por unos minutos. – Los vi…en la Universidad…ayer en la mañana –.

- Yo…..Yo…. – me esfuerzo en decir algo, en explicarle, pero es inútil. Nos vio y se enteró de la peor forma, ni siquiera pude decírselo yo a la cara, como lo tenía planeado, se enteró de la peor forma posible, lo traicioné, después de todo lo que él ha hecho por mi…no pude ser sincero y contarle mis sentimientos… “soy un asco”.

- No es necesario…que expliques nada – me interrumpe y se para bruscamente quedando sentado a un extremo del sofá.

Esta todo tan oscuro, que apenas puedo ver su contorno y como hunde el rostro entre sus manos, claramente esta sufriendo…por mi culpa, no se que hacer. Por un lado no quiero verlo así, quiero que sea feliz…por el otro no quiero estropear mi propia felicidad con Yunho, nunca lo haría. Por fin pude verle el rostro, cuando las nubes que cubrían aquella luna llena desaparecieron dejando que entrara su luz a través de los ventanales. Esta luz se refleja en su rostro, haciéndolo lucir como un niño pequeño y adolorido, lo único que quiero hacer en estos momentos es abrazarlo y estar con él dándole apoyo, pero me imagino que es lo último que desea… que la persona que le arrebato la felicidad se ponga a consolarlo.

- Jae… crees que ¿es posible amar a dos personas? – susurra, aún con la cara escondida entre las manos.

Su pregunta me deja desconcertado, “¿de quien habla?... mejor dicho ¿de que habla?”, no se como responderle, nunca he pasado por una situación como la que él describe…ni siquiera me puedo imaginar el amar a dos personas… Amo a Yunho demasiado y no creo poder sentir lo mismo por alguien más…menos aún al mismo tiempo…me quedo sin palabras.

- Ya veo…para ti es imposible ¿no? – comienza a reír de manera sarcástica.

Me deja atónito, sin poder quitar la mirada de su rostro, poco a poco intento entenderlo…hacer encajar las piezas de este puzzle tan difícil de resolver…aun así no comprendo.

- ¿Qué quieres decir con todo esto?... – le pregunto al fin.

- ¿Qué no es obvio?... – gira su rostro dirigiéndome la mas dolorosa de las miradas. – Te Amo…. – Pronuncia esas dos palabras completamente convencido, logrando que quede perplejo ante tal impresión.

- ¿Qué?... vamos Minnie no bromees a ti quien te gusta es… - me vi interrumpido por una carcajada.

- Déjame terminar que aun no termina mi embrollo – me dedica otra de sus miradas esta vez refleja otro tipo de emoción. – También…me gusta Yunho – me sonríe de forma extraña, estudia mi reacción.

Estoy atónito ahora entiendo un poco mas aunque no caigo en cuenta de inmediato en la profundidad de sus palabras…todo comienza a encajar y a hacer sentido, todo se aclara…pero aún no salgo de mi asombro, puedo imaginar como se verá mi rostro en estos momentos… “me ama, y a la vez le gusta Yunho… mi novio” ahora es oficial mi mente está hecha un caos, sigo con la mirada fija en el rostro del menor, quien al presenciar mi reacción de incredulidad sonríe desganado… “no se…Que hacer de ahora en adelante, ni como comportarme ¿es una broma de mal gusto?…si no es así ¿tendré que contárselo a Yunho? o ¿es mejor callar?”, me llevo las manos a la cabeza en evidente señal de desconcierto… no se que sucederá de ahora en adelante si lo que me ha dicho Changmin es cierto…creo que nada volverá a ser lo mismo.

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~ Con Junsu y Micky ~

Puedo sentirlo, su desesperación por mi se hace evidente en sus movimientos, son demasiado rápidos y su fuerza…es como si quisiera entrar en mi aún mas allá de lo posible. Mis manos se apoyan firmemente contra la pared de la ducha, mis gemidos son demasiado persistentes, con cada embestida siento que mi cuerpo pide y quiere mas, mi piel esta ardiendo, las gotas de agua tibia que nos bañan, se sienten frías en comparación. Me estremezco por completo al sentir sus manos frotando mi miembro, una corriente eléctrica recorre mi espalda, logrando que mis gemidos aumenten al aumentar mi placer, el roce de nuestros cuerpos es como una droga, de la cual no podré librarme nunca.

Siento su respiración en mi oído, sus gemidos, aquellos sensuales gritos de placer los puedo oír a la perfección, aunque son acallados por los míos que tienen un tono mas urgente y extasiado, como no si sus movimientos logran que mi cuerpo quede a su voluntad todo mi ser responde a sus acciones por la mas mínima que sea.

Sus manos toman un ritmo frenético, masajeando mi miembro por completo de arriba a abajo, todas mis terminaciones nerviosas parecen estar al pendiente de su existencia, mi expresión facial esta completamente desfigurada debido a sus caricias a sus arremetidas, el calor…es casi insoportable, su invasión ya no duele como la primera vez, ahora la disfruto completamente, estoy casi en la cima…me apresuro a detener su mano antes de venirme en ella.

- No…aun no uhhh ~ - a penas puedo pronunciar las palabras, ya que sus embestidas no se detienen.

- ¿Qué…que sucede mi delfín? – susurra en mi cuello, mientras lo muerde…deteniendo sus manos lentamente.

- Yo…quiero…quiero intentar algo – muerdo mi labio, ya que sus caderas no me dan tregua.

- y ¿Qué sería? – sonríe, no lo veo pero lo puedo sentir.

- Yo… - busco fuerzas en mi interior para expresar verbalmente lo que tanto deseo. – Yo quiero…estar dentro de ti – al terminar de decirlo muerdo con fuerza mis labios, ya que Yoochun arremete en mi con fuerza, logrando que mis sentidos queden a la deriva, extasiado por completo.

Su lengua recorre con paciencia toda la extensión de mi cuello, detiene el bai ven frenético de sus caderas lentamente hasta tomar un ritmo pasivo, pero que aun así me provoca las sensaciones mas deseadas…su miembro dentro de mi me provoca mil cosas a la vez, lo siento mas cerca que nunca…siento su amor, su preocupación, su dedicación por hacerme gozar, es por todo esto que quiero que el experimente lo mismo “no se si sea capaz de hacerlo tan bien como él, pero al menos quiero intentarlo”.

- Esta bien mi delfín, te amo…si es esto lo que quieres no tengo problema…- su voz suena pacifica y serena, como si quisiera transmitirme toda la confianza posible.

Lentamente, sin querer hacerme daño, retrocede y me libera de su erección, no se porque pero no termina dentro de mi…esta liberación logra que suelte otro gemido, esta vez de lamento…cada vez me acostumbro mas a su intromisión, es como si su miembro ya formara parte de mi cuerpo…él ya es parte de mi, de todo lo que soy, quiero ser lo mismo en su vida.

Recobro mi postura erguida y me giro rápidamente quedando frente a él, pero tratando de esconder mi rostro sonrojado, no quiero que vea lo infantil que puedo llegar a ser, si me viera pensaría que soy un estúpido por ponerme nervioso en estas situaciones, no quiero que piense eso de mi… quiero tener el valor para tomarlo e introducirme en el de una vez, pero mis manos son débiles, demuestran mis emociones y tiemblan al intentar alcanzar su cintura para atraerlo a mi.

Se acerca con una sonrisa tranquilizadora en el rostro, sus ojos demuestran una ternura infinita, sujeta una de mis manos y me jala, quedando contra su pecho, me rodea con sus brazos en un cálido abrazo, que me transmite toda la seguridad que necesitaba segundos atrás. Ahora estoy calmado, mis manos ya no tiemblan, puedo seguir con lo planeado, todo gracias a Micky quien me dio la confianza suficiente con un simple abrazo.

- Te amo Yoochun, no sabes cuanto…no quiero que nos separemos…eso nunca.. – le dedico una última mirada y me acerco a sus labios para depositar un suave beso en ellos.
Sujeto su cadera con mis manos, profundizo cada vez mas nuestro beso, permitiendo que nuestras lenguas saboreen la cavidad del otro, nuestros miembros desnudos y aún erectos rozan entre si mientras lo guío fuera del baño, hasta el cuarto.

Sin notarlo nos encontramos a los pies de la cama, él se detiene al tocarla, nos separamos unos centímetros recobrando el aliento, le dedico una mirada llena de deseo a la vez que lo empujo sobre la cama, cae recostado sobre la misma. Su rostro refleja calma y entrega a la vez gozo, estira una de sus manos y con ella señala que me acerque, no lo dudo ni un segundo, apoyo la rodilla en el borde de la cama, luego la otra y gateo hasta quedar entre sus piernas, completamente abiertas para mi, solo para mi.

- Junsu ahh ~ ~ - gime mi nombre al sentir mi miembro completamente erecto rozar contra su muslo.

Me acerco cada vez mas dejando que mi erección toque su entrada, pongo mis manos a sus costados y acerco mi rostro al suyo. Lo contemplo un par de segundos, luego esbozo una amplia sonrisa, la mas sincera de mi vida, para unir nuestros labios en un beso completamente significativo. Su lengua lucha por ganar espacio en mi boca, jugueteando con la mía, dejándome sentirla por completo, me quita el aliento.

- Yoochun ~ ~ - susurro su nombre en su oído interrumpiendo nuestro beso, mientras introduzco tres de mis dedos en su boca, siguiendo sus pasos.

La forma en que lame mis dedos es del todo sensual, la manera en que roza su lengua contra ellos me excita, todo de él me excita. Retiro mis dedos de su boca y los reemplazo con la mía, los llevo lentamente hacia su entrada introduciendo uno de ellos tímidamente en esta con temor a lastimarlo. Siento como se estremece debajo de mí, como su cuerpo tiembla siendo todo esto reflejado en nuestro beso en el cual ahoga sus gemidos, es otro tipo de placer…uno diferente, es el placer de saber que haces disfrutar a tu pareja, tanto como él lo hace por ti, es gratificante, soy conciente de que la persona que esta conmigo se me entrega en cuerpo y alma…”¿así es como se siente Yoochun” me pregunto a la vez que introduzco un segundo, luego un tercer dedo moviéndolos acompasadamente en su interior. Esto provoca que Micky se encorve y gima aun mas, sus caderas comienzan a moverse al ritmo de mis dedos, quedando su miembro erecto rozando mi vientre. Mi piel aun arde al contacto con la suya, en especial con esa parte de su anatomía, la presión en mi zona baja se hace casi insoportable, por lo que retiro rápidamente mis dedos apoyando mi miembro contra su entrada.

Antes de introducirme en él, sujeto sus manos, alejo un poco mi rostro del suyo para poder contemplarle por completo…en ese momento la luz de la luna llena se refleja contra su piel, puedo verle…su mirada suplicante, su sonrojo, sus labios expectantes…todo, lo disfruto todo... Amo cada parte de él, cada uno de sus aspectos, desde su cabello hasta el color de sus ojos…todo.

- Eres hermoso… - le susurro acercándome a él nuevamente, besándolo con pasión.

Lo penetro de una estocada, lo cual provoca que Micky suelte un quejido de dolor, trata de camuflarlo entre gemidos para no provocarme algún desaliento. Ya estoy dentro de él, siento como mi miembro es presa de su estrechura, de su entrada, es delicioso, muerdo sus labios y lo beso con mas ferocidad, buscando una unión completa. Lentamente y con temor a lastimarlo, comienzo a moverme, sin ritmo alguno, después de todo es mi primera vez de esta forma.

Repentinamente siento como sus manos sujetan mis caderas, moviéndolas atrayéndolas hacia él. Me está guiando, no dudo ni un momento en seguirle y comienzo a moverme con mas confianza, logrando llevar un ritmo, introduciéndome cada vez mas en Micky… mis gemidos son agudos y persistentes, su entrada logra envolver por completo mi erección presionándola. Una de mis manos le presta atención a su zona baja, logrando de esta forma gemidos a la par.

Mis caderas parecen tener vida y ritmo propio, mis embestidas son cada vez mas fuertes…quiero estar mas dentro de él, quiero que sea mío por completo, sus piernas me rodean y me atraen. Mi mano masajea con mayor frenesí su entrepierna hasta lograr que se venga en ella, con un último gemido de placer. Segundos mas tarde es mi turno, con una última embestida en la que mi cuerpo no me responde y se deja caer sobre el de Yoochun, derramo mi semen en su interior. Poco a poco recobro el aliento, el calor febril que inunda todo mi cuerpo no da señales de desaparecer, los temblores se hacen presentes y el goce parece que no desaparecerá nunca más de mis sentidos ni de mi memoria.

Apoyo mi cabeza en su cuello, aún sobre él lo abrazo de forma aprensiva, quiero que jamás se aparte de mi, que esté por siempre a mi lado amándome. Me siento completo, como si aquella mitad, que en todo el transcurso de mi existencia sentí que faltaba, hubiese sido encontrada en esta persona, en Micky.

- Te amo mi delfín esto ha sido genial y jamás me cansaré de decírtelo…- me aclara, mientras recobra el ritmo de su respiración - Descansa amor…duerme, mañana será otro día – termina y deposita un beso en mi cabeza.

No tuve oportunidad de responderle, ya que dentro de tanto gozo y serenidad, poco a poco y sin darme cuenta caí en los brazos de un sueño profundo…

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- Dime que es broma, que todo esto es una forma de alejarme de Yunho quien realmente te gusta…no me puedes amar, no de esa forma – le reclamo aún sin salir de mi estado de asombro.

- Te amo - recalca el menor, mientras me mira a los ojos. – No es mentira ni trato de alejarte de su lado, solo digo lo que siento, te amo JaeJoong -.

Sus ojos reflejan una sinceridad tan clara como el agua, es cierto, todo lo que dice es cierto y eso lo empeora todo aún mas. “Yo no lo amo…no como el me ama” mi conciencia comienza a hablar por si sola. Llevo las manos a mi cabeza, tratando de centrar mis ideas…aún así no puedo detener aquellas malditas lágrimas que comienzan a caer, sin ser necesarias. Me duele, me duele mucho el conocer sus sentimientos, ya que lo quiero mucho “es mi amigo, mi más preciado amigo, quien esta enamorado de mi y dice tener sentimientos por mi novio” ante esta idea las lágrimas caen con mayor insistencia.

- No…no llores, por favor no lo hagas por mi culpa – la voz de Min se quebranta, se acerca con temor hacia mí.

Una de sus manos roza mi mejilla, suavemente con temor a dañarme mas de lo que ya cree haberlo hecho, con uno de sus dedos trata de limpiar aquellas gotas, pero es imposible ya que siguen cayendo por su cuenta. Sin previo aviso, soy rodeado por sus largos y cálidos brazos, los míos caen a los lados, su mano acaricia mi nuca, mientras esconde su cara en mi cuello.

- Lo siento…nunca fue mi intención el tener este tipo de sentimientos por ti – apenas puedo entender con claridad lo que dice. – Sé con seguridad que no me amas…pero -. Abro los ojos de par en par, al sentir como mi hombro se humedece gracias a sus lágrimas. – por lo menos…creo que sientes algo por mí, ya sea amistad o atracción, no importa…no tienes por qué amarme…solo no me desprecies…por favor -.
Su voz se desfigura por completo, se hunde en un llanto desesperado…mis brazos temblorosos se levantan para rodearlo y abrazarlo con ternura…mi llanto se acentúa como el suyo…siento su dolor, no quiero que sufra, no se lo merece, y en algo tiene razón…él es importante para mi…no quiero verlo sufrir.

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- No… - las palabras comienzan a salir por mi boca sin ni siquiera yo intentar detenerlas. – No te desprecio, nunca podría…eres importante para mi -.

Es cierto, él es muy importante en mi vida, ni siquiera soporto la idea de que llore o sienta dolor por mi culpa… “¿Qué puedo hacer?, ¿Qué está al alcance de mis manos?”, estas ideas se hacen presentes, mientras de manera protectora, le atraigo mas hacia mí, abrazándolo fuertemente, apoyando mi cabeza contra la suya en forma de consuelo.

No soy capaz de distinguir cuanto tiempo ha pasado, ni por cuanto tiempo hemos estado en esta posición, sosteniéndonos mutuamente, mis lágrimas cesaron…creo que las suyas también ya que no las siento en mi hombro…aún así ninguno de los dos es capaz de abandonar aquella posición, este abrazo que nos protege a ambos de volver a la realidad. Me doy cuenta del paso del tiempo al dirigir mi mirada a la ventana y ver que de a poco el sol se comienza a abrir paso en la oscuridad de la noche, es entonces cuando recupero la razón y soy conciente de que Yunho puede salir de su cuarto en cualquier momento y malinterpretar la situación…pero por alguna extraña razón no quiero soltarle, no quiero dejarlo ir…no así, me aferro aun mas a su torso en un ademán sobre protector, sintiendo su calidez y el ritmo de su respiración, lo estrecho por última vez entre mis brazos antes de alejarlo lentamente.

Busco en mi interior las palabras necesarias, intento decirle algo…cualquier cosa por más estúpida que suene, pero no soy capaz de encontrarlas, se muy bien que esto tan solo le hace mas daño. Nos separamos quedando uno frente al otro, ahora puedo ser conciente de sus ojos rojos e hinchados me imagino que los míos se encuentra en una situación similar. La desesperanza que se cierne en su rostro es devastadora, me quita el aliento y logra que mi corazón se estremezca… entonces por una milésima de segundo mis pensamientos me traicionan “no se porque pero siento la urgencia de estar a su lado, de no dejarle a solas, de no hacerle sufrir…aún a costa de mi propio sufrimiento”, entonces en mi mente aparece una fugaz imagen en la que me veo siendo su pareja, esta imagen no dura mas allá de unos segundos en mi imaginación, pero es suficiente como para darme cuenta de que una realidad como esa no es del todo inalcanzable, “de hecho podría ser así si las cosas hubiesen sido diferentes”, el eco de mi conciencia comienza a martillar dentro de mi cabeza, es entonces cuando recuerdo a Yunho, todo lo que siento por él, ese gran amor que arde dentro de mí, me doy cuenta de nunca sería capaz de vivir sin él a mi lado… entonces comprendo que no es lo mismo que siento hacia Changmin, si bien no quiero perderlo y me dolería que se alejara de mi y saliera de mi vida, podría adecuarme… sobrevivirlo, aun así haré todo lo que este en mis manos para que esto no sea necesario…no quiero sacrificar ninguno de estas dos relaciones… de amor…por que a Changmin también lo amo, aunque sea de otro modo.

“Ahora debo esforzarme en entender…que también le gusta Yunho…” esta parte de su declaración ya la tenía clara desde hace mucho, pero nunca me imaginé que pudiese albergar estos sentimientos por ambos y a la vez. Mi rostro debe reflejar mi falta de entendimiento…ya que siento como su mano roza mi mejilla, levantando así mi rostro, dejándome frente a frente viendo sus ojos.

- No te esfuerces en entender…yo aún no lo hago del todo, es…difícil… - el menor me brinda una sonrisa, en la que se acentúa su confusión. – Con respecto a Yunho… por favor deja que sea yo quien se lo explique – desaparece de su rostro todo intento de sonrisa.

Me quedo viéndolo sin comprender del todo, entonces entiendo su petición, “quiere que guarde silencio, que no le diga nada…que lo mantenga en secreto, es…casi imposible para mi, no quiero ocultarle nada y menos ahora que estamos dirigiéndonos hacia una relación diferente, una de pareja”. Ni siquiera aunque lo intente con todas mis fuerzas creo ser capaz de lograrlo…Yunho sabe ver muy bien a través de mis fachadas, notará de inmediato si algo anda mal y si no puedo decirle…esto solo logrará que se sienta mal y malentienda todo.

- Yo….no creo que pueda…ocultarle esto… - desvío la mirada de sus ojos suplicantes que me hacen sentir culpable. – No…sería como mentirle…yo..-.

- Por favor…quiero ser yo quien se lo diga…pero para eso necesito un poco de tiempo…ordenar mis ideas…tratar de encontrarle una solución a todo esto – dice mientras acaricia mi rostro.

Puedo sentir como las lágrimas vuelven a acumularse en mis ojos ante la simple idea de tener que ocultarle algo a Yunho, no quiero hacerlo, pero a la vez entiendo que no es mi deber decírselo, ya que no son mis sentimientos…eso le compete únicamente a Minnie. Además de todo esto…ahora comienzo a sentir inseguridad, porque pienso que tal vez…solo tal vez… Yunho sienta algo por Changmin “puede que decida tener algo con él…dejándome de lado, porque una relación de tres personas no es posible… ¿cierto?”. En señal de negación y para apartar estos pensamientos, meneo mi cabeza de lado a lado, “No podría…no creo, no sería capaz de compartirlo con nadie…” ya no pude contener por mas tiempo aquellas gotas salinas tan traicioneras.

- Lo entiendo…creo que después de todo, lo mejor es que me vaya…así se solucionaría este embrollo que he creado, es mi culpa… - el menor, deja de acariciar mi rostro y se levanta del sofá con dirección a su cuarto.

“Puede que sea lo mejor” pienso por un momento, pero al ver como el menor se aleja cada vez mas, comienzo a sentir una opresión en mi pecho, no se…que es esto que siento…no lo puedo explicar, es como si Changmin y yo estuviésemos conectados por un lazo invisible que me impide dejarlo ir, muy al contrario me mantiene cerca, a pesar de todo.

Mis piernas se mueven por voluntad propia, en un parpadear de ojos me encuentro al lado de Minnie, me detengo un momento en mi puerta sin girarme a verlo…de espaldas a él.

- No…te vayas – susurro, con un tono de voz apenas audible, estoy siendo egoísta al no dejarle ir. – No le diré nada…es tu deber decírselo -.

- Gracias – es lo último que escucho salir de sus labios, para luego oír como entra a su habitación.

Apoyando las manos en la puerta de mi cuarto, sin ser capaz de abrirla, dejo escapar las últimas lágrimas del día, no pienso seguir llorando menos frente a Yunho, eso solo lograría que se preocupe por mi, no quiero que eso suceda…quiero que todo siga lo mas normal posible, por lo menos hasta que Min decida confesarle sus sentimientos. Aun me pregunto como puedo estar tan tranquilo, entre comillas, al saber que a otro chico le gusta mi novio…Si bien es cierto me siento inseguro, creo que debería sentirme peor, puede que influya el hecho de que sea Changmin…no lo sé, lo que si sé es que no quiero separarme de Yunho…eso nunca.

Son las seis de la mañana, me quedan al menos dos horas para intentar dormir, no creo poder lograrlo, así que me meto a la ducha, a ver si el agua logra despertarme de esta pesadilla.

Salgo del baño con una toalla en la cintura, luego de un rato, entro a mi cuarto, al mirar hacia mi cama me encuentro con Yunho…esta tendido de espaldas en esta con los ojos cerrados, me sorprende al principio, luego me quedo hipnotizado viéndolo…la manera en que su pecho sube y baja de acuerdo a su respiración, la tranquilidad de su rostro, “me pregunto si aquella tranquilidad se verá perturbada al enterarse de todo esto” este ultimo pensamiento hace que me estremezca de tan solo imaginar que algo pueda entristecerlo.

Lentamente me acerco, se ve tan tranquilo que parece dormido y si es así no es mi intención despertarlo. Con toda la sutileza que tengo, me recuesto a su lado, de costado, lo miro fijamente, mis manos desean tocarlo, acariciar su rostro, pero no quiero interrumpir su tranquilidad, así que me quedo inmóvil observándolo.

- ¿No piensas darme los buenos días? – dice sin abrir los ojos, tan solo moviendo sus exquisitos labios.

Doy un salto al oír su voz, no me esperaba que estuviera despierto, pero asi es mejor ya no tengo que retener mis movimientos, una de mis manos se dirige a su rostro y acaricia su cálida mejilla, su piel sigue tan atrayente como siempre, se que es una estupidez, pero me parece que no la tocaba hacía una eternidad…cuando en realidad han pasado tan solo unas horas, así de urgente es mi necesidad por él, tanto así lo amo. Yunho se gira, quedando nuestros rostros frente a frente a un par de centímetros de distancia, de inmediato siento como si mi corazón se desbocara, bombeando sangre a través de mi cuerpo, como el calor comienza a hacerse presente y mis mejillas cobran color, quiero besarlo y sostenerlo sin importarme nada…Es entonces cuando siento la necesidad de contarle todo, de no guardarle secreto alguno, aunque no me corresponda decírselo…No quiero que abra sus ojos, si lo hace de seguro verá en los míos aquella desesperación que me inunda.

Abre sus ojos fijando la mirada en mi rostro, desvío la mía con la esperanza de que no lo note…no note mi preocupación. Una de sus manos se posa en mi cintura, acariciándola…el tan solo sentir su roce, ya comienza a provocar estragos en mi interior, inhibiendo todos mis sentidos dejándolos a la deriva. Su mano esta tibia, sin embargo quema mi piel a su paso, esta sube hasta posarse en mi espalda atrayéndome hacia él, me abraza suavemente…me apego a su cuerpo lo mas posible, sintiendo su calor, su aroma, su respiración…así mejor, no tengo que enfrentar su mirada.

- Buenos días amor – le respondo forzando mi voz para que no se oiga extraña.

- Buenos días Jaejoongiee – responde, mientras una de sus manos se dirige a mi rostro. - ¿Sucede algo?...te noto…extraño – en su voz se nota la preocupación.

Levanta mi rostro, mientras arquea una ceja en señal de desconcierto, sujeto su mano y sonrió, me acerco hacía él y deposito un suave beso en sus labios…cuanto los extrañé.

- No…no pasa nada…es solo que te extrañé mucho – Me duele mentir, en especial a él…pero no tengo otra alternativa, además es cierto que lo extrañé y mucho mas de lo que se puede imaginar.

- ¿Seguro?... – me pregunta mientras roza sus labios con los míos, depositando silenciosos besos en estos. – Me parece que hay algo más…algo que te preocupa… -.

A pesar de mis intentos por ocultarle mi estado, lo nota…Siempre ha sido capaz de hacerlo, en secundaria siempre que tenía un problema o me iba mal en los exámenes, sin siquiera tener la necesidad de contárselo él ya lo sabía y me apoyaba…Supongo que eso no ha cambiado hasta el día de hoy ni en estas nuevas circunstancias.

- Seguro amor…no pasa nada – le contesto buscando el contacto con su boca una vez más.

Sus labios comienzan a moverse con más insistencia, tratando de despertar en los míos el mismo interés y lo logran sin mayor esfuerzo, siento como su respiración poco a poco va perdiendo su ritmo normal a la par con la mía. En un abrir y cerrar de ojos, se gira quedando sobre mí.

- Yunho…no…no es el lugar – mi voz suena tan débil como mi voluntad.

- Lo se… Ahhh… pero Jae entiende, no…no puedo mas, te necesito – me confiesa, rozando su zona baja contra la mía.

Tal vez el estar tan solo cubierto por una toalla, logra que note su excitación con mayor claridad, lo deseo tanto o más que él a mí. Me abalanzo sobre su boca, saboreando cada rincón de esta, hasta encontrarme con su lengua, su deliciosa lengua que se introduce en mi cavidad buscando venganza. Esto me trae recuerdos de nuestra primera vez, toda la confusión que sentí en ese entonces…poco a poco se vuelve a hacer presente ahora…trato de alejar mi mente de aquellos recuerdos de la noche anterior, pero me golpea la culpa, al recordar los labios, el roce de Minnie y el que no me desagradaran... Mas que nunca me azotan las ganas de contárselo todo.

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Los rayos de luz que atraviesan la ventana del cuarto son los que me despiertan de aquel hermoso sueño que tuve. El sol indica que ya es de día, se supone que tenemos que levantarnos, pero no quiero…Apoyo mi cabeza en su pecho y esta se mueve de acuerdo a su respiración calmada…puedo sentir el golpeteo suave de su corazón, que me hipnotiza y tranquiliza a la vez. Con la punta de los dedos acaricio suavemente su abdomen, recorriendo su tersa piel, el tenerlo así, abrazado, tan cerca, me provoca una seguridad infinita…una paz y tranquilidad que jamás pensé sentir, además de la calidez interior que me provoca el saber que siente lo mismo por mi, también el imaginar un futuro en que estemos los dos juntos…sin importar lo que digan los demás…comienzo a fantasear con esa posibilidad tan prometedora.

- ¿despierto? – su voz melodiosa interrumpe mis fantasias.

- Sip, hace poco Micky… ¿Cómo amaneciste? – al instante mi rostro se ve envuelto en el sonrojo, al recordar lo ocurrido la noche anterior.

- Muy bien mi delfín, mejor de lo esperado… ¿como no?, luego de sentirte de esa forma dentro de mí – sonríe por lo bajo, acariciando mi mejilla.

Escondo mi rostro en su cuello, tratando de ocultar mi reacción de vergüenza ante sus palabras, pero rápidamente Micky con una de sus manos logra que lo mire fijamente.

- No me gusta que ocultes tu hermoso rostro…me gusta ver todas tus expresiones, en especial esta – dice sonriendo, deposita un beso en la punta de mi nariz, para luego besar mis labios.

Es el beso mas dulce que he probado en toda mi vida, ningunos labios siquiera se llegan a comparar con los suyos, son tan atrayentes, deliciosos y se amoldan perfectamente con los míos. Me hubiese gustado seguir besándolo por una eternidad, pero la realidad nos golpea.

- Tenemos que asistir a clases mi Junsu…si no, nos meteremos en más problemas – logra hablar, luego de interrumpir la unión de nuestras bocas.
- Humm…esta bien – acepto a duras penas. El hecho de tener que levantarnos de aquella cama me agobia…pero no hay de otra, él tiene razón.

- Bueno mi delfín – me besa por última vez antes de pararse y dirigirse al baño, dándome una muy buena vista de su anatomía, tengo que morder mis labios para entender que no tenemos tiempo para nada más que vestirnos y dirigirnos a la facultad.

Me recuesto en la amplia cama, recordando fragmentos de lo sucedido hace apenas unas horas, aquel calor que se hace presente siempre que estoy cerca de Yoochun, vuelve a mi cuerpo con tan solo revisar esas imágenes en mi mente. Recuerdo la sensación de estar dentro de él, de poseerlo por completo, besar cada rincón de su cuerpo, moverme en su interior, la calidez y estrechura de su entrada, lo recuerdo todo con claridad.

El sonido de mi celular sobre la mesita veladora me saca de aquella ensoñación, de manera brusca, ya que logra provocarme un susto. Desganado estiro mi brazo alcanzando mi móvil “De seguro es mamá Jae o papá Yunho…llamando por que están preocupados” pienso, mientras abro mi celular, es un mensaje de texto.

- Eunhyuk… - susurro para mis oídos. No pude haber estado mas alejado de la realidad, pero nunca me imaginé que me contactaría “esto no…después de cómo lo abandoné, creí que nunca mas querría hablarme o volver a verme”, no puedo quitar los ojos de la pantalla del celular, mi amigo de años…a quien pensé había perdido…me esta contactando.

Rápidamente y con cierta impaciencia, leo su mensaje el cual dice “Necesitamos hablar…por lo menos yo…nos vemos hoy”. No pude comprender del todo “¿acaso no esta todo dicho ya?...que ¿no le bastó el que…me fuera?” la verdad no logro entender…menos aun cuando me dice que nos veremos, ya que no quedamos en juntarnos ni nada, esto logra que me confunda y se me vengan encima todos los años de amistad…todos aquellos hermosos momentos que vivimos juntos, imágenes de nuestra infancia y adolescencia, poco a poco algunas cosas que no me hacían sentido, encajan al conocer sus sentimientos…aún así, no se que hacer.

No se cuanto tiempo estuve mirando el mensaje como idiota, perdido en la confusión, en una mezcla de sentimientos que no se reconocer… “¿culpa, remordimiento…cariño?” no se porqué, pero al recordarlo, algo en mí despierta sentimientos extraños… “¿amor?...no eso no puede ser, todo menos eso”, estoy seguro de que no puede ser amor… “pero entonces ¿Qué es?” mi mente comienza a inquietarse al no encontrarle respuesta a mi interrogativa.

- ¡Junsu!... ¿te pasa algo amor? – Yoochun exclama mi nombre, mientras sostiene mi rostro entre sus manos, mirándome con preocupación.

En realidad no se ¿Cómo? Ni ¿Cuándo? Es que llegó a mi lado, mucho menos me dí cuenta del paso del tiempo…aún sostengo el celular entre mis manos y en un acto reflejo lo cierro al saber que Micky se encuentra cerca. Ni yo mismo entiendo el porque, pero le oculto el hecho de que Eunhyuk me contactó…talvez sea por miedo a arruinar nuestra felicidad.

- Nada…no te preocupes, es solo que, estaba pensando en que si no nos apuramos no llegamos a clases – Me convenzo a mi mismo de que esto es lo mejor, no quiero preocuparlo por asuntos sin importancia. - ¿mi turno? – le pregunto dirigiendo la mirada hacia el baño.

- Si delfín… - me contesta aun con un dejo de preocupación en su rostro. – Puedes usar mi ropa, así te será mas cómodo – deja una camisa y un pantalón a mi lado, acaricia mi rostro y se aleja para darme espacio.

“Creo que lo preocupé con mi actitud…” me reclama mi conciencia. Logro levantarme y dirigirme al baño con las prendas que me entregó, me ducho y visto luego limpio mis dientes. Siento su aroma impregnado en sus ropas, su camisa en especial, esta llena de su perfume, de su aroma tan característico “tengo que averiguar que fragancia es” me recalco, mientras salgo del baño.

Me lo encuentro parado en la puerta, esperándome con la mano extendida. Sin premeditación las comisuras de mis labios se levantan, formando una sonrisa completamente sincera, mi mano se levanta y me dirijo sin dudas hacia él, entrelazando nuestros dedos, siento la suavidad de sus manos, aquellas manos que recorren mi cuerpo y me dan placer, las mismas que acarician mi mejilla y sujetan mi rostro, aquellas manos que no soltaré nunca…que nunca dejaré ir.

El camino al campus, es como de costumbre pero a la vez completamente nuevo, si bien recorremos las mismas calles de siempre, los dos como de costumbre, en silencio, lo nuevo es que nos vemos de otra forma, disfrutamos de la presencia del otro de una manera distinta, con un amor que va mucho mas allá que una simple amistad. Nos encaminamos a la facultad a pie, ya que el hotel en el que se hospedaba desde el día anterior queda a tan solo unas cuadras. Las palabras no son necesarias ya que ambos conocemos perfectamente los sentimientos del otro y nos sentimos cómodos ante la ausencia de una conversación. Si bien siento que desde que salimos, Yoochun toma mi mano con mayor aprensión, no me preocupo mas allá, ya que esto debe ser porque aún esta preocupado por mi comportamiento. Lo que si me preocupa es tener que ocultarle algo, pero en estas circunstancias es lo mejor…no quiero estropear ni arruinar nada…no lo soportaría.

En diez minutos nos encontramos en la entrada de la universidad, nos soltamos de la mano al mismo tiempo, ya que aún no le comentábamos a nadie acerca de nuestra relación, los dos entendimos que esto no era señal de vergüenza, ni mucho menos, si no mas bien de respeto y querer hacer las cosas bien, como es debido.

Llegamos al aula número 115, ingresamos de inmediato y nos sentamos donde usualmente lo hacemos, a la espera de la primera clase, la de ciudad contemporánea…La verdad es que llegamos justo a tiempo, ni siquiera pudimos saludar apropiadamente a los chicos, que se sentaron lejos. A la distancia levanto mi mano en señal de saludo, al ver a Jae quien como siempre se encuentra sentado junto a Yunho y al lado de este último, Changmin con la mirada perdida. El único que nota mi saludo es Yunho, quien lo devuelve con una sonrisa de lado a lado.

Al minuto suena la campana e ingresa el profesor a cargo de la materia, acompañado por un chico nuevo…Al levantar este último la cabeza, mis ojos se abren de par en par…Mi asombro es tal… al encontrarse nuestras miradas, noto como una sonrisa se dibuja en su rostro.

- Eunhyuk…pero ¿Cómo? – susurro por lo bajo, pero no lo suficiente, ya que siento como Micky se mueve en su asiento.

- ¿Ese es tu amiguito no?... ¿el de la última vez? – su voz se escucha cortante, como si no se tratara de nada de importancia.

- …Si es él… - me encuentro desorientado, ni siquiera puedo girarme a ver a Micky…aunque es lo único que quiero, comprobar cual es su reacción, mis ojos no pueden alejarse de los de Eunhyuk.

- ¡Alumnos!, ya se que estamos un poco grandes para presentaciones, pero dado que estamos a mitad de semestre creo que es necesario presentar al nuevo estudiante como es debido…bueno dejemos que él lo haga por si mismo – el profesor le da la palabra, al nuevo alumno.

- Mi nombre es Hyuk Jae, pero todos me llaman Eunhyuk, estuve estudiando tres semestres en los Estados Unidos, volví a Corea hace solo un par de semanas, espero que podamos llevarnos bien…un gusto conocerlos – Se presenta Eunhyuk ante la clase, pero sin quitarme la mirada de encima ni un segundo, como si tan solo me viera y hablara a mí.

- Interesante… - susurra Micky, soltando una carcajada por lo bajo.

No soy capaz de responderle, sabía que Eun estudiaría en esta universidad lo que nunca imaginé es que nos tocara en la misma clase…ni siquiera se me pasó por la mente una milésima de segundo…esto me toma por sorpresa “Así que a esto se refería con….nos vemos hoy”.

- Bueno alumno…tome asiento – le ordena el maestro.

Mis ojos no lo pierden de vista, lo siguen a cada paso que da, cada vez se acerca más y más a mí “Ohhh no…no pensará en… ¿sentarse a mi lado?”. “¡Bingo!” Resuena una vocecita a mi cabeza al ver como deja su morral en la mesa que esta a mi lado y toma asiento quedando así junto a mí.

- Hola Junsu – me saluda con una de sus típicas sonrisas, la de un niño.

- Hol…Hola – no puedo evitar el tartamudear ante tal impresión.

- Hola…. ¿Yoochun? – saluda haciendo una señal de paz con los dedos.

- Hola, Eunhyuk – contesta Micky, quien se encuentra sentado a mi otro costado, con completa calma.

- ¿Recibiste mi mensaje? – pregunta Eun con un tono inocente.

En este momento, deseo que me caigan mil camiones de carga encima, que me parta un rayo o ¡que se yo! ¡¡ser Jae por un día!! y que me pase alguna tragedia…pero no puedo evadir mis responsabilidades, estuvo en mis manos el comentarle de ese mensaje de texto y no lo hice. Sin la necesidad de voltear a verlo, siento su decepción a mis espaldas. “he metido la pata y en grande ¡genial Kim Junsu! Simplemente genial”.

- Si… - no se que mas responder, menos sabiendo que Micky está cerca.

- Bueno…a la salida nos vemos, ¿te parece que vayamos al parque de aquí cerca? – la sonrisa de Eunhyuk es tan sincera, que es imposible enfadarse con él, de todas formas no tengo motivo alguno, todo esto es mi culpa.

- No creo que pueda…Yoochun y yo tenemos planes – le aclaro.

- No… Tengo cosas que hacer, ustedes pueden hacer lo que quieran – siento la voz de Micky, mas no me atrevo a girar el rostro para verle.

El oírlo decir eso, me deja congelado de pies a cabeza… “¿Por qué?...acaso ¿ya no quiere estar conmigo?...se que hice mal pero ¿es esto el fin?” el pensar en que todo puede terminar en un abrir y cerrar de ojos logra que toda la seguridad que pude llegar a sentir hace horas se desvanezca.

- Perfecto…pues así tenemos tiempo para nosotros – Oigo la voz de Eun como si estuviese lejos muy lejos.

Ya no me concentro en lo que esta sucediendo, mi mente vaga en la idea de que todo termine tan fácilmente y por mi culpa. Soy un idiota….”tal vez así deban ser las cosas, no…así no”, ante este pensamiento una sonrisa fingida se apodera de mis labios “Sea como sea no quiero que me vea sufrir”.

Es así como sigue el ritmo normal de la clase, con mi mejor amigo a mi costado izquierdo y el amor de mi vida al derecho… “¿porqué tiene q ser todo tan…complicado?”…

















C. por el 1er beso cap 8
Los minutos pasan lentamente, las dos horas de clase se me hacen interminables, es una eternidad. Mis músculos están tensos, apenas puedo mover mis extremidades con destreza, no puedo poner atención a la clase, por mas que lo intente. De vez en cuando mis ojos se desvían a mi derecha, posándose en Micky, quien parece tranquilo, como si nada hubiese pasado, él esta con la mirada fija en el profesor y tomando apuntes de su lección, por más que busco en sus ojos y en sus movimientos, no logro encontrar ni una pizca de enfado, ni tristeza. “Soy un idiota, claro que está bien, cosas como esta no han de importarle demasiado” sonrío para mi mismo aliviado, también un poco decepcionado, “talvez me estoy volviendo mas idiota con el pasar de las horas” y es cierto, una parte muy pequeña de mi, quería que Yoochun reaccionara diferente, que me reprochara el haberle ocultado algo, lo hubiese preferido, por lo menos así sabría que diablos siente o piensa, ya que me es imposible descifrarlo por mi mismo.

Al no encontrar indicios de incomodidad en su rostro, dirijo mi mirada al frente, tratando de entender o al menos oír lo que enseña el profesor, alcanzo a entender una cosa o dos, pero mi poca concentración es interrumpida por la voz de mi mejor amigo, proveniente de mi izquierda…. eso si es que aun lo es.

- ¡Ey! Junsu ah~~ – susurra con una sonrisa de oreja a oreja, tratando de llamar mi atención.

Con todas mis fuerzas intento ignorarlo, no porque no quiera hablarle ni mucho menos, si no porque todo esto me toma de sorpresa “No se que decirle o como reaccionar, no se si dejarle en claro que no me gusta y sacarlo de mi vida, aunque no creo poder”, entre pensamientos me dejo llevar.

- Junsu… ¡Junsu!... – el tono de su voz sube, logra llamar mi atención, no puedo evitar el girar mi rostro hacia la izquierda y mirarlo fijamente.

- Di…dime – torpemente mi voz se quebranta, ante el evidente nerviosismo que me provoca la situación, aunque no se porque ya que Micky no parece molesto en lo absoluto.

- ¿Te parce si vamos al lugar de siempre? – su rostro como de costumbre, refleja la dulzura que lo caracteriza y logra que una sonrisa inconciente, al recordar algunas cosas, se apodera de mi rostro.

- Estamos en clases… luego hablamos – susurro tratando de ponerme serio, lo que es arruinado al ver como me hace una mueca con la cara, al instante suelto carcajadas que no puedo controlar.

- Alumno… ¿le parece graciosa mi clase? – interroga el profesor, notablemente molesto con mi reacción.

- No...no jajajaja… - quiero dejar de reír, pero esa cara siempre me ha provocado lo mismo, esa cara de mono que pone es clásica.

A mi derecha percibo como Micky se ajusta en su asiento, quedando de lado mirándome, tal vez disfrutando de mi momento de humillación pública.

- Ya veo, tome sus cosas y vaya a reírse a otro lado – sentencia el maestro. Sé que es mi error así que sin objetar y aún entre risas, tomo mis cosas y me levanto.

Siento alivio pero a la vez pesar, de reojo miro a Micky quien se encuentra nuevamente concentrado escribiendo en su cuaderno. “De verdad parece que mi presencia no le va ni le viene, le da igual” al instante sonrío y comienzo a caminar con dirección a la puerta del aula, al salir me apoyo unos segundos en la pared tratando de pensar a donde ir o que hacer con mi tiempo libre, sin querer logro oír al profesor.

- Bien…si alguien más le quiere hacer compañía al bufón, que salga de inmediato – no tiene porque ser tan antipático, pero que mas da, así ha sido siempre ese maestro.

Logro oír el desplazamiento de una silla sobre el piso, y las pisadas de alguien que se acerca más y más hacia la puerta.

- Bueno…ya veo, dos bufones…ahora por favor continuemos con la clase – Aclara el profesor.

“¿Quien puede ser?” pienso mientras mi mirada se fija en aquella puerta y sin ningún motivo aparente mi corazón comienza a latir a mil por hora “¿Crees que es Micky?...sueña” en momentos como este desearía no tener conciencia, pero tiene algo de razón, aún así espero a ver quien sale del otro lado de aquella puerta.

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“No se que hacer, esta situación no…se puede sostener por mucho tiempo” pienso, mientras mantengo mi mirada fija en Yunho, en aquellos labios que deseo besar con tantas fuerzas, que me es casi imposible frenar mis instintos, sin poder evitarlo mis ojos se desvían hacía la persona que se sienta a su lado derecho, Changmin, quien parece absorto en la charla del profesor y toma apuntes como si se tratara de un asunto de vida o muerte, su rostro parece tan despreocupado en estos momentos, que podría jurar que todo lo vivido la noche anterior no había sido mas que un sueño, pero el dolor que se alberga dentro de mi pecho me dice que fue real, muy real.

Aquella mañana…había sido una de las más difíciles de enfrentar, cuando me encontré con Yunho recostado en mi cama, la culpa comenzó a carcomer cada parte de mi ser, tanto así, que no fui capaz de…de estar con él, de que hiciéramos el amor, utilizando la tonta excusa de que no llegaríamos a tiempo a clases, que Min nos podría descubrir y aún no era tiempo de revelar lo nuestro “¡Por Dios!, me siento tan asqueroso” es así, siento que soy el ser mas vil y cruel del mundo al no poder decirle toda la verdad a la persona que amo, me siento tan culpable que ni siquiera puedo disfrutar los minutos que paso a su lado, si quiera el estar ahora sentado junto a Yunho es una tortura, ya que cada partícula de mi ser, quiere decirle todo lo ocurrido la noche anterior, pero mis manos se encuentran atadas, ya que no es mi secreto, no es ni mi derecho ni mi deber el revelar los complejos sentimientos de Minnie.

Entonces mis ojos se pierden en aquel rostro de niño, del menor de nosotros, su aparente inocencia, sus ojos que parecen reflejar sinceridad… no lo niego, quizás, en una realidad alterna, una en donde no existiera Yunho, ni siquiera hubiese dudado en aceptarlo y ser su novio, “tal vez Yunho al enterarse piense lo mismo que yo”… “y que pasa si ¿Yunho prefiere estar con Changmin?” este tipo de ideas se comienzan a hacer mas recurrentes, logrando que en una pequeña parte de mi corazón, la inseguridad se aloje, aún así no puedo sentir odio ni rencor hacia Minnie, “el debe sentirse mil veces peor que yo en estos momentos, ya que su corazón está dividido”, “y ¿el tuyo no?” responde mi voz interior, al oír esto no puedo evitar el dar un pequeño salto, ante tal afirmación, hecha por mi propia mente.

- ¡Por supuesto que no! – respondo en voz alta, gritando y parándome de mi asiento, sin siquiera recordar que aún estamos en clases.

Al instante siento como las 50 miradas de los alumnos se posan en mi, además de la del profesor quien me mira entre intrigado, enojado y un tanto asustado, “ha de pensar que perdí la cabeza”… “y ¿No la has perdido ya?” me responde aquella voz que siempre me ha molestado.

- Maldita voz interior ¡YA CALLATE! – creo que estoy perdiendo el poco juicio que me quedaba.

- Alumno… ¿se encuentra bien? – me interroga el profesor mientras se acerca algo preocupado.

- ¿Ehh?...si si, no se preocupe – contesto mientras me vuelvo a sentar.

- Bueno, entonces…retírese de mi clase - dice el profesor para luego darse media vuelta.

Después de todo debería darle las gracias, ya no soporto un minuto mas sentado junto a Yunho y tan cerca de Changmin, necesito estar solo, completamente solo, pensar en como me está afectando esta situación a nivel inconciente y que resultados tendrá en mi relación de pareja y de amistad… “¿Podré seguir teniendo una relación estable con Yunho?..o ¿me carcomerá la culpa hasta que Min le confiese lo que le sucede?...¿que pasara con Min…podremos seguir viviendo juntos?”, sigo pensando cosas como esta mientras tomo mi bolso y salgo de la sala, sin siquiera voltear a ver atrás, no soportaría ver el rostro de desconcierto de Yunho.

- Bueno…ya veo, dos bufones…ahora por favor continuemos con la clase – es la sentencia final del maestro, y lo único que alcanzo a oír, ni si quiera se de que habla “¿bufón?...vaya si que me conoce”.

Cruzo la puerta de aquella sala con la mirada baja, siento como si estuviese escapando, que me convierto en cobarde con cada paso que avanzo, sé muy bien que el huir de un problema no lo resuelve “¿Qué mas puedo hacer?...nada, no quiero lastimar a Yunho, no quiero que piense mal de mi, por ningún motivo deseo que piense que no lo amo… ¿Qué hago?” es entonces cuando levanto la mirada para encontrarme a Junsu de frente, me asusta, no sabia que me lo encontraría, por lo que retrocedo unos cuantos pasos.

- Junsu… ¿Qué haces aquí?... ¿llegaste tarde? – lo interrogo mientras comienzo a notar, que su mirada cambia, al principio denotaba expectación, pero al verme…parece que se decepcionó.

- ¿Ehhh?... tan despistado como siempre – Sonríe, para luego acercarse un poco. – Kim Jaejoong… a mi también me expulsaron de clase – responde mientras con su dedo índice golpea mi frente.

- ¿Enserio?... disculpa no te vi – le devuelvo la sonrisa y comenzamos a caminar por el pasillo, sin rumbo ni destino aparente.

- y…dime Jae, ¿Qué te traes entre manos? – gira su rostro y arquea una ceja.

- ¿Yo?...nada, ¿porqué lo dices? – desvío mi rostro un tanto sonrojado.

- Ok…no te creo, me lo dirás luego – su voz me tranquiliza. – Hace tiempo que no hablamos a solas ¿no te parece? – se detiene, observándome fijamente.

- Tienes razón – le sonrío, al notar que nos encontramos en el patio de la facultad me detengo copiando su ejemplo, cierro los ojos inhalando un gran bocado de aire puro. – Hace mucho… esto es tan hermoso y nunca nos detenemos a apreciar lo que nos rodea – le digo mientras vuelvo a abrir los ojos, examinando con la mirada aquel hermoso patio, lleno de áreas verdes, plantas, árboles y aves.

- Ja ja ja – oigo por primera vez en mucho tiempo la hermosa sonrisa de mi amigo, que atrae toda mi atención. – Jae…eres tan…especial – inquiere mientras me saca la lengua.

- ¡Ey!, estaba tratando de decir algo profundo…tu vienes y lo arruinas – alego, pero es demasiado tarde Junsu ya se echó a correr temiendo que lo golpeara “Tal vez…pasar un rato con él me distraiga”, le sigo el juego y aparento estar enfadado, comienzo a correr persiguiéndolo por todo el patio.

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Desde el aula, se encontraba el profesor mirando por la ventana, observando su comportamiento, su rostro reflejaba, entre confusión y enfado.

- Y es por esto alumnos…que no deben consumir drogas – declaró en un tono sarcástico y bromista, logrando que casi toda la clase estallara en risas.

La excepción eran cuatro alumnos en particular, dos de ellos fijaban la mirada en el delfín, mientras los otros dos no apartaban los ojos de aquel muchacho que caía o tropezaba con cada paso que avanzaba.

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- ¡Ya!, me doy por vencido – exclamo, tirándome al piso completamente agotado.

- ¿Tan pronto te rindes Jae? – responde Junsu.

A los segundos siento como se desploma a mi lado, aun puedo oír su risa contenida. Nos quedamos tirados en aquel lugar, sobre el césped, por un par de minutos, sin hablar respetando el silencio de cada uno sin necesidad de preguntar.

Mi mente vuelve a sus problemas, sigo pensando en ¿como actuar frente a Yunho?, ¿que hacer con la confesión de Changmin?, ¿podremos seguir siendo todos amigos?, pero ahora me siento un poco mas tranquilo, luego de volver a vivir la vida sin problemas, por unos minutos, en la compañía de Junsu. Algo dentro de mi me dice que él puede comprender lo que siento…a su lado puedo pensar con tranquilidad, su sola presencia me ayuda, “quisiera…quisiera poder contarle todo lo que me pasa” es cierto, desearía poder reunir el coraje para contarle…pero me asusta, no estoy listo aún, para compartir esto con alguien “soy un idiota” al pensar esto suelto una carcajada.

- ¿De que te ríes? – se voltea, quedando apoyado en su costado, interrogándome con la mirada.

- De nada – le contesto, mientras me pongo de pie. – Es bueno volver a verte así – extiendo mi mano para ayudarlo a levantarse. – Desde hace un tiempo…actúas extraño –.

- Lo se – me sonríe, aceptando mi ayuda y poniéndose de pie. - …Gracias Jae – repentinamente, siento como sus brazos me rodean y me veo envuelto en su abrazo.

Al principio no lo entiendo bien, “¿porqué me agradece”, me toma por sorpresa, luego…al sentir la calidez y sinceridad de aquel abrazo, no puedo evitar el corresponderle.

- Gracias a ti…Junsu – “enserio muchas gracias por darme un poco de tranquilidad” lo abrazo fuertemente unos segundos.

- Bueno… - Siento como golpea mi espalda. – Somos los renegados de clases…regresemos a casa -.

- …cierto, anoche no regresaste… ¿sabes que le pasó a Micky?...creo q se mudó – le pregunto, ya que tal vez el sepa algo mas que nosotros.

- ¿yo?... ¿porque yo?...no se, pregúntenle a él – aclara, soltándose de nuestro abrazo y comenzando a caminar.

Esto es más que extraño… “es mi idea…o… ¿se puso nervioso?”, me detengo a pensar en aquello un instante, pero a los pocos segundos le sigo el paso, de vuelta…camino a casa...

Nos pasamos la mañana entera jugando video juegos, carreras y peleas, a su lado es como volver a ser niño, me siento cómodo, siento como si él fuese mi otro yo…somos muy diferentes, tal vez demasiado, pero algo me dice que nos parecemos…de cierto modo.

Cocino algo para comer, y seguimos sin ningún plan…solo haciendo lo que se nos diera la gana, jugar, ver televisión, navegar en la Internet un rato…cualquier cosa. Hasta que mis ojos se desvían y notan la hora, dan las 6 de la tarde…estamos sentados en la sala y dentro de poco llegarán los demás…dentro de poco tendría que volver a la realidad. Me volteo a mirar a Junsu y me sorprendo al encontrar en su rostro una expresión similar a la que debo tener en estos momentos, trato de hablarle, pero me quedo sin palabras al oír como se abre la puerta.

- ¡Estamos en casa! – exclama Yunho como de costumbre.

Me inundan los nervios…tanto que ni siquiera reacciono, ni me muevo, solo mis ojos buscan a la persona que acaba de hablar. Veo a Yunho y detrás de él, me encuentro con Minnie…su rostro refleja tristeza…esto también me deprime, no me gusta verlo así.

- ¿Tienes que gritar?...mamá esta sentada justo aquí – bromea Junsu señalándome con su dedo índice.

- Lo se – responde Yunnie, sentándose a mi lado. - ¿Qué hay de comer? – pregunta despreocupadamente.

El sentirlo tan cerca logra que me sonroje de inmediato, mas aún cuando casualmente pasa uno de sus brazos por el respaldo del sillón, rodeando mis hombros, los latidos de mi corazón se vuelven cada vez mas irregulares, me cuesta respirar, me inunda la sensación de deseo, de besarlo sin contenerme, sentir sus labios, recorrer su boca, tocar su piel…todo esto con tan solo sentir su cercanía. Entonces recuerdo que la presencia de Min, levanto la mirada y me encuentro directamente con la suya, la desvía al instante en que estas se encuentran.

- Tengo hambre, ¿Qué hay de comer? – Pregunta Changmin, en un claro intento por evadir sus sentimientos.

- No…no Hay nada – contesto, mientras la culpa se apodera nuevamente de mi, como desearía que…las cosas fuesen diferentes.

Me levanto, logrando que Yunho me suelte…me siento aún mas culpable, por un lado quiero evitarle momentos difíciles de soportar…como este, a Changmin, pero por otro lado, deseo con todas mis fuerzas que Yunho me abrace, me sostenga, me bese…necesito oírlo decir que me ama, lo necesito para seguir adelante, para saber que debo hacer.

- Vamos a comprar algo – escucho la voz de Yunho tras de mí, siento como se levanta y se gana a mi lado.

- Ve tú…yo no tengo ganas – le respondo con la voz fría y cortante, me lastima el tratarlo de esta forma... no se ni siquiera por qué lo hago.

- No te pregunte si tenías ganas… - su voz se torna seria. – Vamos… - vuelve a insistir esta vez sujetando fuertemente mi mano, halándome de esta forma fuera del departamento.

Miro por última vez el rostro de Changmin, en el cual veo una sonrisa…una triste, que refleja perfectamente como se debe estar sintiendo en estos momentos, resulta como un puñal…la más mortífera de las armas, lo único que puedo hacer es intentar no dañarlo tanto…solo eso.

Sigo siendo arrastrado por Yunho hasta el ascensor, en donde me suelta y se aleja, por mi parte me quedo en silencio, sin dirigirle la mirada, tratando de no reconocer su presencia…lo ignoro “¿Qué estoy haciendo?...lo amo…”. Llegamos al primer piso y salimos del edificio, en silencio. Comienzo a caminar con lentitud, quedando tras de él, mirando fijamente la acera, queriendo con todas mis ganas abrazarlo y pedirle disculpas por mi idiotez, pero no lo hago, algo dentro de mi me lo impide, de alguna forma inconciente lo estoy alejando de mí.

De la nada, siento una presión en mi muñeca y soy halado nuevamente hacia un callejón, por el miedo cierro mis ojos, me estrellan con fuerza contra la pared fría, siento una respiración agitada contra mi rostro.

- ¿Por qué?... ¿Por qué me ignoras? – reconozco aquella voz…es Yunho, al instante abro mis ojos, viendo fijamente su rostro. - ¿Por qué no quieres estar cerca de mi? – su voz refleja enojo, pero se comienza a quebrantar. - es que… ¿ya no me amas?... ¿te doy asco? -.

Sus manos, se apoderan de mis muñecas, dejándolas por sobre mi cabeza, prisioneras en contra de aquella pared. Comienza a delinear suavemente el contorno de mis labios con su boca, logrando que mi piel se erice y que mis caderas se acerquen a las suyas, dejándome sentir su aliento, su deseo por besarme, A penas puedo articular palabra.

- N…no, yo… - muerdo mi labio al no saber que responder, si se que responder, pero no puedo decírselo.

Miro sus ojos, los cuales reflejan desconcierto, es como si quisiera leer mis pensamientos, descubrir lo que me sucede, es bueno que no pueda hacerlo. Comienza a dibujarse en su rostro una sonrisa, antes de que pueda preguntarle que le hace gracia, me veo envuelto en sus labios, se abre paso en mi boca, dejándome saborear nuevamente cada rincón de esta, noto su desesperación al sentir su lengua contra la mía, siento su deseo que se ve reflejado en el mío, ni siquiera me resisto, necesitaba de sus besos, necesitaba sentirlo así, de esta forma. Lentamente la presión que ejerce sobre mis muñecas va disminuyendo, hasta dejarlas libres, posando sus manos en mi rostro, tratando de que no intentara dejar de besarlo, mis manos envuelven su cuello, me entrego por completo ante aquel beso, espero que de esta forma entienda lo que siento por él. Nuestras bocas parecen no necesitar descanso, su lengua juguetea con la mía, sus labios necesitan de los míos, tanto como yo necesito de los suyos, se me hace difícil respirar, pero no lo dejaré ir…no dejaré de besarlo. Repentinamente la imagen del rostro entristecido de Min aparece en mi cabeza, siento que lo engaño de alguna forma “no se que me está pasando, será que siento algo por él, ¿es posible? o…tal vez…soy, demasiado egoísta”.

Repentinamente la imagen del rostro entristecido de Min aparece en mi cabeza, siento que lo engaño de alguna forma “no se que me está pasando, será que siento algo por él, ¿es posible? o…tal vez…soy, demasiado egoísta”.

Debo serlo, necesito de la cercanía de Yunho, sentir su cuerpo rozando contra el mío, sus ansias de probarme, que se manifiestan en cada una de sus acciones “lo necesito tanto…”. Sus manos atraen mi rostro aun más hacia el suyo, su lengua ha dominado por completo mi boca, ya es suya al igual que cada partícula de mi cuerpo, el que reacciona ante su tacto, su roce, logrando que la excitación comience a hacerse presente en mí. Con su cadera, empuja mi cuerpo dejándome completamente recostado en aquella pared, el sentir el roce de su miembro contra el mío, aún por sobre la ropa, logra que despierten todos mis sentidos y a la vez los entorpece, cada centímetro de mi piel es sensible a su toque, cada parte que el toca o simplemente roza, arde con intensidad, es como si me quemase, me inunda un calor inexplicable mientras una de sus manos dibuja el contorno de mi silueta hasta posarse en mi cintura.

- Respóndeme…por favor – apenas oigo su voz, ya que susurra en el instante en que libera mis labios para recuperar el aliento, quedando su rostro a unos centímetros del mío, aun puedo sentir su respiración agitada.

No se que responder, no puedo decirle que me siento culpable al ocultarle lo que sucede, mucho menos el decirle que esta sensación de culpabilidad también la comienzo a sentir hacia Changmin, creo que de alguna forma los engaño a los dos y es ridículo… lo se, porque Minnie no es mi novio… “¿Qué le digo?...no puedo…lo mejor es alejarlo hasta que Min le cuente todo” con este pensamiento, tal vez errado pero es lo único sensato que puedo maquinar en estos momentos, busco las fuerzas en mi interior para arrastrar mis manos y colocarlas con determinación sobre su pecho, es un milagro que pueda hablar ya que siento como mis piernas tiemblan, mi mente se nubla, mis cuerdas vocales se tensan… mi cuerpo juega en mi contra, no quiere que suelte estas palabras, pero creo que es lo mejor aunque me duela…es lo mejor para todos.

- Yunho…yo…es mejor que nos alejemos un tiempo… - con fuerza lo empujo.

Aunque no logro demasiado ya que no se aleja, sigue firme en su postura, apenas logro moverlo unos centímetros. No me atrevo a mirarlo a los ojos, así que escondo la mirada, dirigiéndola al piso de aquel callejón solitario, mientras sigo en mi inútil intento por hacerlo a un lado. Repentinamente sus manos azotan la muralla de cemento quedando cada una a un costado de mi rostro, es un golpe fuerte, logra que lo mire directamente a los ojos, al hacerlo quedo completamente congelado, no puedo creer lo que veo “lágrimas…esta…¿llorando?” tiene los ojos completamente cerrados pero dos lágrimas escapan como fugitivas de ellos recorriendo sus mejillas por completo.

- ¿Yun…ho? – acerco una de mis manos a su mejilla para secar aquellas lágrimas.

Aún incrédulo recorro con los dedos su rostro, secando aquellas gotas y comprobando que son reales, nunca lo había visto así, jamás en todos nuestros años de amistad lo vi llorar, esto me lastima aun más, apenas puedo contener mi propio llanto, en cualquier segundo comienzo a llorar, pero no puedo, no debo hacerlo frente a él.

- ¿Por qué?... – susurra Yunho sin abrir sus ojos.

- Yo…todo esto sucedió muy rápido, necesito un tiempo para procesar todo lo ocurrido y pensarlo bien… - miento descaradamente, mi rostro no debe reflejar ningún tipo de emoción, al menos eso intento, aunque por dentro me esté muriendo de dolor, prefiero que sea así.

Pasan los segundos y no veo respuesta alguna de su parte, lo miro intrigado mientras muerdo mi labio tratando de contener mi llanto y las ganas de decirle toda la verdad, contengo el impulso de rodearlo con mis brazos, abrazarlo… no dejarlo ir nunca, pero debo detener mi egoísmo, debo darle la oportunidad de conocer los sentimientos de Changmin, decidir por su cuenta, si sigo así estando a su lado, sintiéndome culpable solo lo dañaría mas, “solo espero que cuando se entere de todo lo que sucede, me comprenda y perdone”.

Entonces baja una de sus manos, sin decir nada, sin siquiera abrir sus ojos, me cuesta entender pero me doy cuenta que lo hace en señal de que me deja ir, me libera “¿así de fácil?” pienso en aquel instante “de verdad… va a creer en esas palabras, sin siquiera ponerlas en duda, luego de todo lo que ha pasado entre nosotros…luego de todas las veces que le dije que lo amaba…” ni yo mismo me entiendo, es lo mejor, lo sé porque llegué a esa determinación, pero el saber que ni siquiera se detuvo a dudar un segundo…en aquellas palabras, me termina de derrumbar por completo “así es como creías en nuestro amor…así de fácil caes por una mentira tan obvia”, ahora una sensación de enojo reemplaza aquella tristeza profunda, la ira nubla mi juicio mientras esbozo una sonrisa irónica y sin mirar atrás comienzo a caminar.

Sigo así, sin rumbo, caminando por aquella acera un par de cuadras, hasta que ya no doy mas, me desplomo en plena calle, apoyando mi espalda contra el frontis de una tienda, quedando sentado sobre el frío cemento. Llevo mis manos de inmediato hacia mi pecho, “duele…demasiado” comienzo a sentir como si hubiesen desgarrado mi piel y me hubiesen arrancado el corazón. De inmediato se hace presente el vacío, mis mejillas se humedecen rápidamente, con el caer de las lágrimas tibias desde mis ojos “¿Por qué?”, es lo último cuerdo que pienso, presiono las manos contra mi pecho con toda la fuerza que me queda y escondo mi rostro… poco a poco siento como si perdiera la conciencia… “el dolor es…muy fuerte”.

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- Mmm… ya dan las 7, estos como que se fueron a comer a otro lado sin nosotros – Comento, mientras mantengo la mirada fija en el televisor de la sala.

- Claro… - es la única respuesta que consigo por parte de Changmin.

- ¿Acaso el hambre ya nubló tu capacidad el habla? – lo interrogo con ironía.

Solo logro ver una leve mueca en su rostro, un intento mal logrado de sonrisa, “no se lo que le suceda, pero ha de ser grave o tal vez solo tiene hambre”, la verdad no lo sé, pocas veces lo he visto tan decaído, me preocupa, pero de seguro se le pasa una vez lleguen con la comida…eso si es que llegan. Dirijo mi mirada nuevamente hacia el reloj “me pregunto… ¿Qué estará haciendo Micky?...de seguro ya salio de la universidad…” mi mente y mis pensamientos comienzan a girar nuevamente en torno a Yoochun, tanto que casi puedo jurar que siento su aroma, cierro mis ojos y recuerdo su silueta, lo llamo con la mente y el corazón.

El sonido del timbre me trae de vuelta a la realidad, puedo sentir el ardor en mis mejillas al darme cuenta de que en mis pensamientos, veía a Micky completamente desnudo, como aquella mañana. Intento levantarme, pero Changmin se para como una bala y en menos de lo que canta un gallo ya se encuentra envarado frente a la puerta.

-Vaya…de verdad ha de tener apetito – afirmo un tanto asombrado por su agilidad.

- Ahh… y ¿tu quien eres? – oigo la decepción en su voz, pero no veo de quien se trata ya que mi posición no me lo permite.

- Mucho gusto, puedes decirme Eunhyuk – al oírlo, abro los ojos de par en par debido a la sorpresa.

Me levanto con la misma agilidad que Minnie segundos atrás, y me encuentro envarado a un lado del más alto, mirando fijamente a mi amigo Eunhyuk.

- ¿Q…que haces aquí? – no puedo evitar el tartamudear.

- Hola – responde sonriente como de costumbre. – ¿Ya no recuerdas?…tenemos un compromiso – aclara, levantando uno de sus brazos y tomando mi mano.

- …Genial, si quieren me explican – interviene Min, un tanto confundido.

- No hay nada que explicar – se oye una cuarta voz proveniente del pasillo, fuera del depa.

“No puede ser, esa voz…. ¿Micky?” quedo paralizado ante la sola idea de que Yoochun se encuentre observándonos, ya que se supone que no regresaría aún…que se quedaría por un tiempo en el hotel “Mi mente debe estar jugando conmigo, debe ser mi imaginación”.

- Hola Micky – le saluda Eun, con su típica sonrisa, mientras sujeta fuertemente mi mano.

- ¿Yoo…chun? – susurro aun incrédulo, girando el rostro siguiendo el provenir de su voz.

- ¿Si? – responde tranquilamente mientras se acerca, quedando a unos centímetros de distancia. – Lo siento Eunhyuk, Junsu ayudará a que me instale nuevamente en el departamento, me temo que tendrán que dejar su…reunión, para alguna otra ocasión – dice, mientras me dirige la mirada y sonríe.
- ¿Si? – responde tranquilamente mientras se acerca, quedando a unos centímetros de distancia. – Lo siento Eunhyuk, Junsu ayudará a que me instale nuevamente en el departamento, me temo que tendrán que dejar su…reunión, para alguna otra ocasión – dice, mientras me dirige la mirada y sonríe.

- Pues Junsu y yo ya habíamos quedado en algo – contesta Eunhyuk sin soltar mi mano.

- Ehh…yo te puedo ayudar a acomodarte en el depa de nuevo, no es necesario que Junsu se quede – interviene Minnie quien mira la escena un tanto intrigado.

- bueno, todo arreglado entonces – aclara Eun mientras jala de mi mano, obligándome a seguirlo.

De la nada siento presión en la muñeca derecha, la que estaba libre, me detengo ya que no me permite avanzar “ese…es Micky, podría reconocer el toque de su piel en cualquier lugar” no entiendo su actitud para nada, puede que de verdad quiera mi ayuda, ya no se que pensar.

- Necesito a Junsu – deja en claro Yoochon con un tono de voz autoritario, ejerciendo más presión sobre mi muñeca.

Comienzan a lastimarme, me duelen las manos ya que ninguno de los dos me ha soltado, la verdad quiero estar al lado de Micky, lo extraño a pesar de que no hemos estado mucho tiempo separados, ni siquiera un día, pero quiero pasar el rato con él, necesito tenerlo cerca para alejar todas aquellas dudas un tanto idiotas que aparecen en mi mente cada vez que no estoy cerca suyo, creo que me he vuelto demasiado dependiente y en parte no me gusta… me desagrada estar tan apegado a alguien, solo agradezco que ese alguien sea Yoochun. No se que puedo hacer en una situación como esta, “es cierto quedé con Eunhyuk y creo que debo cumplir con mi palabra, pero por otro lado…” giro mi rostro y observo detenidamente al hombre que amo, se ve molesto, no entiendo bien porque, en su mirada se refleja aquella molestia “no se que hacer”.

- bueno, esto ya me supera…si me disculpan – Changmin un tanto extrañado, toma su abrigo y se aleja por el pasillo.

- Suéltalo…solo vamos a salir un par de horas, te lo regreso sano y salvo – comenta Eunhyuk sonriendo de forma diferente, con un dejo de ironía una que nunca antes había visto en su rostro.

- Como te dije antes, lo siento, creo que tendrán que quedar para otro día – Yoochun sigue en su postura firme de no dejarme ir. – Vamos Junsu tenemos mucho que hacer – termina de hablar, mientras me jala un poco y sonríe de forma maliciosa.

- Yo…- quedo inmóvil, mientras pienso en las palabras que estoy apunto de decir. – Porque no… ¿Por qué no te ayudamos los dos? – propongo mirando a Micky fijamente, noto su expresión de sorpresa que se deja ver solo un par de segundos.

Bruscamente suelta mi muñeca, se gira completamente e ingresa de una vez por todas al departamento, “creo que se enfadó por algo” pienso mientras lo miro incrédulo, no entiendo para nada su actitud, esta mañana parecía que todo estaba bien, ni siquiera se interesó en el hecho de que conversara con mi amigo de la infancia…pero ahora “de verdad que no comprendo nada” quedo estático, sin moverme por un par de minutos, hasta que oigo una voz.

- bueno…¿lo ayudamos y luego nos vamos? – Eunhyuk aún no se da por vencido y me sonríe como es habitual.


La verdad es que no puedo resistirme a su sonrisa, es algo que va más allá de mi propia voluntad, desde pequeños a logrado que lo complazca en todo con tan solo sonreír y lo sabe a la perfección, se aprovecha de mi debilidad.

- Como quieras, eso lo veremos luego – contesto sin creer en mis propias palabras, ya que no quiero estar lejos de Micky.

Sin soltar mi mano, comienza a caminar y nos encontramos dentro del departamento, Yoochun nos observa de una manera un tanto extraña “¿tengo algo en la cara?”, no se que hacer, su mirada es un tanto incriminatoria, es entonces cuando noto que aun estamos tomados de la mano, me suelto rápidamente del agarre de Eun sin poder evitar el cambiar a un semblante rojizo “¿en que lío me he metido?” la realidad de la situación en la que me encuentro comienza a notarse, la tensión en el ambiente se hace presente.

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“Tengo que despejar un poco mi mente” con este pensamiento, salgo del edificio, dejando atrás aquella disputa un tanto extraña que se produjo entre esos tres… Junsu, Micky y ese niño con cara de imbecil. La verdad es que poco me importa la situación, aunque no soy idiota y pude notar la tensión existente “Junsu y Micky…ya veo… notaba algo extraño” no puedo evitar sonreír ante la idea de esos dos juntos “estamos todos locos”. Entonces me vuelve a azotar la situación actual en la que me encuentro “¿Dónde…estarán?” mi mente se deja llevar entre un mar de imágenes de ellos dos juntos, Yunho y Jae disfrutando de su tiempo juntos amándose como si no hubiera un mañana, disfrutando de la compañía del otro “cuanto me gustaría el…compartir esos momentos con ellos” es cierto, si bien al principio pensé en separarlos, ahora solo quiero…mas bien deseo compartir un pedazo pequeño de su felicidad, ninguno de los dos me pertenece, no puedo exigir que dejen de ser felices para no sufrir viéndolos, eso sería…idiota, “si tan solo…si tan solo me aceptaran en su relación” que iluso pensamiento, una relación de tres personas es imposible. Detengo mis pasos, levanto la mirada y me doy cuenta de que camino entre las calles sin siquiera notar que llueve, sonrío y sigo sin que me importe, “las gotas se sienten bien en mi rostro, es como si…el cielo comprendiera mi dolor” levanto mi rostro dejando que sienta aquella lluvia.

- Yo solo…solo quiero estar con ellos, aunque no sean míos, aunque no me amen de la misma forma…quiero… - digo en voz alta sin notarlo.

Al darme cuenta de mis propias palabras, no puedo evitar el derramar una lágrima, solo una, que se funde entre aquellas gotas que bañan mi rostro “que idiota soy, eso…es imposible…si sigo así solo…arruinaré lo que ellos tienen” prefiero mil veces que ellos sigan juntos, que se amen, “al fin y al cabo los amo a ambos y quiero su felicidad”. Sin saber porque, giro mi cabeza hacia la derecha, observando un callejón, creo ver la silueta de alguien en el piso, se me hace familiar.

- ¿Yunho?... ¡ey Yunho! – exclamo, esperando su respuesta.

Al no recibir ninguna, camino en dirección a aquella persona, me adentro en aquel callejón oscuro, la lluvia comienza a caer con mas intensidad.

- ¿Yunho? – pregunto por ultima vez, parado en frente de él. - ¿pasa algo?...¿porque estas aquí? – me inclino quedando a su altura, ya que se encuentra sentado en aquel piso inundado por la lluvia.

Nuevamente reina el silencio, poco a poco comienzo a notar su estado, es extraño, todo lo es “¿Por qué esta aquí solo?, ¿Qué pasó con Jae?, ¿Qué le sucede?”, cubre su rostro con sus manos, no me deja verle, con algo de temor toco su hombro, para dejarle saber que me encuentro aquí, frente a él, pasan los minutos y todo sigue igual, aún asi no me alejo, siento que es mi deber acompañarlo, porque…esto debe ser mi culpa.

- Yunho…yo… - intento hablar, pero mi voz se quiebra, dejando notar mi debilidad.

Al oir mi voz, quita las manos de su rostro, levanta la mirada y se encuentra conmigo de frente. A pesar de la lluvia, puedo notar que ha estado llorando por un buen rato, sus ojos están rojos e hinchados, su rostro que siempre estaba rodeado por un tono rojizo, se encuentra ahora pálido por completo y me temo que todo esto es… “mi culpa”.

Levanto una de mis manos y rozo su mejilla, él me mira sin comprender, algo impresionado e impactado con mi presencia tal vez, puede que sienta vergüenza ya que lo encontré en este estado, derrumbado por completo, cuando él siempre ha sido el fuerte, el más fuerte de todos nosotros, pero no me importa, por primera vez puedo ver este lado suyo, lo malo es que… todo el dolor que debe estar sintiendo en estos momentos, se lo provoqué yo.

Las palabras no son necesarias, lentamente acerco mi otra mano a su rostro, tratando de contener su pena, de ser yo quien se sienta miserable y no él. Acerco mi rostro al suyo, suavemente logro que nuestros labios rocen, en un beso suave y cálido, he añorado por tanto tiempo su boca, que me parece algo irreal, por primera vez lo beso sin miedos ni vergüenzas. Me detengo un segundo a contemplar su reacción, pero creo que ha de estar muy lastimado como para comprender lo que hago en estos momentos, quiero que entienda que esta es mi forma de estar a su lado, “deseo que…por un instante me corresponda, no me importa si piensa que soy Jae…solo…” el verlo tan desprotegido ha logrado que la confusión se haga presente nuevamente, ya no me importa nada, solo quiero estar con él. Vuelvo a adueñarme de sus labios, esta vez con mas fuerza, pidiendo permiso para adentrarme en su boca, mis manos aún sostienen su rostro sin dañarlo de ninguna forma. No conozco bien la razón, pero comienza a contestar mi beso, sus labios comienzan a moverse a la par con los míos, me abre paso para probar cada rincón de aquella exquisita cavidad, de pronto todo se comienza a sentir como un sueño, sus manos se posan en mi espalda y me atraen hacia él, me abraza como si no quisiera dejarme ir nunca, siento sus labios fríos y agridulces, debido a sus lagrimas, nuestro beso se prolonga por un tiempo, “desearía que…el tiempo se detuviera en este instante…"
























C. por el 1er beso cap 9
“desearía que…el tiempo se detuviera en este instante…” lamentablemente no es así, estoy seguro que esto quedará grabado por siempre en mi memoria, ya que será la única vez que pueda disfrutar sus besos de esta forma.

La lluvia sigue cayendo fuertemente sobre nosotros, estamos completamente empapados, poco me importa, sus brazos me rodean, una de sus manos sube hasta posarse en mi nuca, su necesidad se hace mas notable con el pasar de los segundos, ya que cada vez me atrae mas y mas hacia su cuerpo, que se encuentra cálido a pesar de el frío que envuelve a la ciudad, es como si necesitara ser sanado de alguna manera, el roce de su cuerpo, su abrazo, sus caricias lo son todo para mí. Estoy muy seguro de que ni siquiera sabe que soy yo a quien besa, no le importa, creo que solo quiere escapar de lo que sea que le haya pasado y por lo menos puedo hacer algo al respecto, puedo serle útil en un momento como este, sin importar lo destrozado que quede…cuando él recupere sus sentidos.

La pasión que inunda nuestro beso, poco a poco se va convirtiendo en dolor, tomando aquel sabor a tristeza que me es transmitido, sus labios comienzan a detenerse lentamente mientras un suspiro se escapa de su boca, con fuerza se agarra de mi abrigo, puedo sentir todo su sufrimiento…todo. Mis labios no se han movido de su posición, se encuentran a unos centímetros de los suyos, esperando el siguiente paso, esperando el rechazo, pero la única respuesta que reciben es un suave beso de su parte acompañado por una caricia ligera de sus dedos sobre mi mejilla humedecida por la lluvia.

- Gracias por estar aquí Changmin….- abro mis ojos de par en par al oírle decir mi nombre. – Se, todo lo que te hemos hecho sufrir… y te pido disculpas – abre sus ojos fijando su mirada en los míos.

“¿de que habla?...Acaso… ¿ya lo sabe todo?” mi rostro se tensa ante esta idea, “yo no se lo he dicho…tal vez Jae” es posible que no haya soportado el peso de mi secreto y no lo culpo.

- No…no fue Jae – oigo el sonido de su voz una vez mas y lo miro intrigado. – yo…oí todo…lo de esa noche – afirma sonriendo.

- pero…¿cómo?... yo….yo… - soy incapaz de hablar con elocuencia.

Todas aquellas veces que ensayé esto frente al espejo de mi habitación, todo lo que había planeado decir y no decir, lo que debía hacer, como debía comportarme, se va al carajo al instante en que me afirma que ya es conocedor de mis sentimientos “esto no va de la forma en que lo planeé” me quedo estático, sorprendido y sin saber como reaccionar.

- Complicado… dime ¿Cómo se siente amar a dos personas? – me pregunta, mientras poco a poco cierra sus ojos y apoya su cabeza en la muralla de aquel inundado callejón.

Nuevamente no puedo responder, es tan repentino que….que no puedo, se lo está tomando tan calmadamente cuando siempre imaginé que reaccionaría de otra forma, furioso, enojado, incrédulo, hasta llegué a pensar que me golpearía por semejante estupidez, por afirmar que estaba enamorado de ellos dos a la vez pero no, heme aquí en un callejón sin salida, literalmente, con Yunho en frente en esta posición tan desprotegida, comprendiendo o tratando de comprenderme, sin exaltarse ni enfurecerse, hasta pidiéndome disculpas “¿qué imagen era la que tenía de él?...supongo que nunca quise creer que...lo juzgué mal”. Sin apartar la mirada de su rostro, recorriéndolo por completo, fijándome en sus ojos que reflejan el dolor que ha de estar sintiendo, en sus mejillas pálidas, su cabello humedecido por completo, su semblante entristecido casi apagado, como si la luz que siempre lo rodeaba hubiese sido un recuerdo vago hasta el dia de hoy… al notar todo esto soy incapaz de contener las lágrimas que luchan por hacerse presentes, comienzan a caer desde mis ojos de manera abundante, todas aquellas lágrimas que contuve durante este tiempo han logrado escapar, no las puedo seguir escondiendo.

De este modo me desplomo entre sus brazos, los que me reciben abiertos aunque deberían alejarme y dejarme caer, ya no tengo energías para resistir ante esta situación, quise hacerlo de la mejor forma, tratando de no herir a las personas que amo, pero logré todo lo contrario “todo sería mucho mas simple si yo…no existiera” es entonces cuando mi mente se llena de pensamientos en los que abandono este mundo, porque talvez sea lo mejor. Aquellos pensamientos se vieron interrumpidos al sentir como me abraza fuertemente, rodeándome con sus brazos por completo atrayéndome hacia su cuerpo, protegiéndome con su presencia, me dejo llevar y escondo mi rostro lleno de lágrimas en su cuello, sujetándome de la solapa de su abrigo, sin dejarlo ir…la situación cambia por completo, si al principio era yo quien lo sostenía en mis brazos sin dejar que se hundiera aun más en aquella oscuridad, es ahora él quien me mantiene en una pieza impidiendo que me desarme por completo.

- No se…todo…sucedió, yo no…planeé nada, no fue mi intención en ningún momento…yo… - La desesperación que me invade no permite que hable con claridad, las lágrimas acumuladas que no dejan de caer son otro inconveniente.

- Está bien… - susurra depositando un tierno y cálido beso en mi cabeza de manera sobre protectora, como un padre. – Las cosas suceden porque así debe ser…no te culpo, no culpo a nadie, no te preocupes – su voz es tranquilizante.

Creo que podría estar toda una vida entre sus brazos, sin importarme nada ni siquiera la lluvia que no deja de caer, podría pero se que no es posible, sé que ese abrazo, esas caricias y esos besos no me pertenecen, nunca fueron mías…nunca lo serán “quiero que sean felices” por fin me desprendo del egoísmo, finalmente puedo sentir lo que es el amor, el verdadero amor.

- No está bien, esto no debe ser así…no tienes que separarte de Jae por mi culpa…tu lo amas…yo… - quise seguir pero me interrumpe.

- No fui yo…es él quien no quiere estar a mi lado, no puedo hacer nada al respecto – concluye dejando escapar una carcajada.

- Es mi culpa… ¡todo esto es mi culpa! – exclamo, liberándome de su abrazo, levantándome y sosteniendo su mano intentando que siga mis pasos. – No puedes dejarlo ir – sentencio mirándolo seriamente.

- No lo hago…nunca lo dejaré ir, de cierta forma él siempre será mío…no puedo obligarlo a nada Min, creo que tu mejor que nadie entiendes lo que digo – afirma, mientras se pone de pie a mi lado.

Lo miro aún incapaz de comprenderlo por completo, mi rostro ha de reflejar confusión y pánico, nunca pensé que Yunho fuera de esta forma, que dejara sus sentimientos de lado tratando de dejar en libertad a la persona que ama para que sea feliz…siempre lo vi como una persona posesiva y un tanto egoísta “y así afirmas que lo amas…si ni siquiera lo conoces bien” sonrío ante la sola idea de que mi mente juegue en mi contra.

- No lo hagas…yo soy el que estorba, Jae te ama a ti y solo a ti – le aclaro mirándolo fijamente a los ojos, siendo mis mejillas bañadas con aquellas lágrimas traicioneras.

- Creo que…él también siente algo por ti Changmin, pienso que él lo sabe y está confundido – me dice desviando la mirada.

“¿Siente algo por mi? …no lo creo, mas bien trata de no lastimarme” afirma mi inconciente, sabiendo que esa es la verdad, dolorosa e injusta, pero la verdad al fin y al cabo. Sonrío para mi mismo, mientras comienzo a caminar.

- Vamos a casa…nos quedamos así mas tiempo y nos enfermamos – trato de sonar despreocupado, pero sé que no lo logro.

- Changmin… - pronuncia mi nombre en un tono hipnotizante logrando que detenga mis pasos de inmediato, sin voltear a verle directamente. – Si…todo fuera distinto, si viviéramos en otra realidad, yo…me hubiese gustado compartir mi vida contigo como pareja – su declaración logra romper en pedazos lo poco y nada que me quedaba de corazón. – Tal vez…aún exista la posibilidad de que algún día…seamos algo, la vida es impredecible – suelta una carcajada para seguir hablando. – Nunca se sabe – termina, para comenzar a caminar dejándome atrás, observando la silueta de su espalda con total asombro.

Si tan solo no lo hubiese dicho, si se hubiese guardado aquellas últimas palabras llenas de esperanza, tal vez hubiese dado vuelta la página, pero al momento de oírlo revivieron en mi cabeza todas aquellas imágenes que creé proyectándonos juntos en un futuro, los tres…viviendo una vida diferente, un amor abierto y mucho mas grande que cualquier otro. Se abre nuevamente en mi aquella inquietud y deseo de lograr que aquellas imágenes se hagan realidad “¿será posible que algún día…?” pienso, es entonces cuando me doy cuenta de que en ningún momento tuve la oportunidad de enfrentar a Yunho.

Sujeto su abrigo, logrando que detenga sus pasos, desvío mi mirada, fijándola en el piso, en las pozas de agua que se comienzan a formar, reúno la fuerza en mi interior para lograr pronunciar aquellas palabras que queman mi garganta al tratar de abrirse paso.

- Me gustas – por fin logro sacar esta verdad de mi interior, me siento ligero. – Te amo -.

- ¿Qué te puedo responder? – la voz de Yunho suena un poco atemorizante. – Vamos a casa – sentencia, mientras al mismo tiempo sujeta mi mano metiéndola al bolsillo de su abrigo, obligándome a caminar a su ritmo.

- Estas cometiendo un error… - aclaro, sintiendo como mi piel se eriza al sentir la calidez de su mano envolviendo la mía. – Me estas dando esperanzas…deberías decirme que me aleje…que no te gusto…que me odias por todo lo que te he hecho – trato de levantar la mirada sin poder lograrlo, temiendo ver su rostro, su reacción.

- ¿Me vas a decir que es lo que debo hacer? – siento su mirada sobre mi. – Yo sé lo que hago – su voz vuelve a sonar extraña.

No se que pueda estar pasando por su mente en estos momentos, pero sé lo que está pasando en su corazón, cada parte de su cuerpo grita el nombre de Jae, sin necesidad de que lo diga en voz alta…es demasiado evidente “estaré a tu lado, todo lo que me necesites…no importa si solo me utilizas…” ya esta decidido y no hay vuelta atrás, si lo que necesita es un amigo que esté a su lado lo seré, si necesita un sustituto también lo seré, después de todo…la situación actual tiene un solo culpable.

- Tu y yo… amamos a la misma persona – le hago notar este detalle, soltando las palabras con temor.

- Lo sé, lo tengo más que claro – me responde con una sonrisa forzada.

No contesto, solo lo miro fijamente mientras me aferro con fuerza a la mano con la que me sostiene.

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- ¿pongo esto aquí? – pregunto, mientras sostengo uno de los cuadros de Micky, tratando de acomodarlo en la pared de su cuarto.

- Se vería mejor acá – me señala Eunhyuk sosteniendo mi mano sin previo aviso.

- Dejen el maldito cuadro ¡donde se les de la gana!… ¿Qué no ven que es solo un cuadro?, ¿que mierda importa donde lo cuelguen?...hasta en el baño se ve bien – interviene Micky un tanto exaltado.

Eunhyuk y yo nos quedamos inmóviles un instante, mirándolo con desconcierto, hasta que mi amigo no pudo aguantar su risa contagiosa, logrando que de inmediato lo siguiera estallando ambos en carcajadas sin fin.

- Jajajajajajaj ¡ay ay duele! - exclama Eun sosteniendo su estómago, apretando mi mano.

- Jajajajaja lo se…y ni siquiera…se porque me río Jajajajaja – intervengo ya casi sin poder respirar.

Puedo sentir la mirada de Yoochun, también logro captar que no está cómodo con la situación “¿celoso?...imposible, si esta mañana me ignoró por completo” cierto, es imposible que lo esté…entonces recuerdo aquella vez en que vio el beso con Eunhyuk y la idea de que sienta celos se hace latente en mis pensamientos.

- Bueno, ya te ayudamos…ahora me lo llevo – habla mi amigo de la infancia, aún sosteniendo mi mano de manera gentil.

Sigo sus pasos mientras me guía fuera de la habitación, una vez mas la idea de los celos se borra de inmediato al presenciar como Micky ni siquiera nos presta atención al salir, giro la cabeza para verlo una última vez y se encuentra tendido sobre la cama leyendo una historieta, ajeno a lo que sucede a que en este momento me estoy alejando de su lado. Esto me duele demasiado, con cada paso que avanzo al tratar de seguir el ritmo de Eun siento una presión inexplicable en mi pecho, una sensación de que algo anda mal, es como si mi corazón estuviese atado a su persona a través de un lazo invisible, el cual al avanzar se tensa cada vez mas impidiéndome seguir adelante. Mis ganas de quedarme en casa y pasar el resto de día con Yoochun ganan fuerzas al avanzar hacia la salida, detengo mis pasos bruscamente, trato de buscar en mi mente una escusa razonable, ya que no deseo herir a mi mejor amigo, pero no encuentro ninguna, entonces decido ganar un poco de tiempo, puede sonar idiota pero pasar un rato mas en el departamento sin necesariamente estar pegado a Micky también me hace sentir cerca suyo.

- Eunhyuk…yo…tomaré una ducha antes de salir, ¿me esperarías? – suelto su mano, retrocediendo unos pasos, haciendo un gesto de suplica con mis manos y rostro.

- bueno, vale…solo apúrate – sonríe gentilmente, tomando asiento en el amplio sillón de la sala.

Al pasar por el pasillo no puedo evitar que mis ojos se desvíen hacia el cuarto de Micky al oír el fuerte estruendo proveniente de este, puso la música a todo volumen, a penas puedo oír mis propias pisadas, no logro verlo a él directamente ya que la puerta esta cerrada.

Entro a mi habitación desganado por completo, tenso, agotado, “talvez la idea de la ducha no sea tan mala” pienso un tanto desconcentrado mientras desabrocho los botones de mi camisa.

- ¿No prefieres que te ayude con eso? – susurra una voz detrás de mi.

- Micky – es lo único coherente que logra salir de mis labios.

Al instante siento como sus brazos rodean mi pecho abrazándome por la espalda a la vez atrayéndome a su cuerpo, cierro los ojos y logro sentir su pecho contra mi espalda. Sus manos comienzan a bajar delineando cada centímetro de mi cuerpo, terminando de desabrochar mi camisa, las mismas se introducen impacientes en esta, tocando directamente mi piel, quemando a su paso cada lugar que roza con los dedos, logrando que se me erice la piel y que suelte un suspiro.

Al instante siento como sus brazos rodean mi pecho abrazándome por la espalda a la vez atrayéndome a su cuerpo, cierro los ojos y logro sentir su pecho contra mi espalda. Sus manos comienzan a bajar delineando cada centímetro de mi cuerpo, terminando de desabrochar mi camisa, las mismas se introducen impacientes en esta, tocando directamente mi piel, quemando a su paso cada lugar que roza con los dedos, logrando que se me erice la piel y que suelte un suspiro.

- Yoochun…¿qu…que haces? – susurro, casi sin poder hablar.

Sus manos se divierten recorriendo mi pecho, acariciándolo, rozando apenas con las yemas de sus dedos mi piel, aun así causando el más grande de los estragos en todo mi cuerpo y mente, apenas logro respirar, cierro mis ojos disfrutando de sus caricias mientras termina de quitarme la camisa. Miles de ideas se acumulan en mi cabeza, tratando de explicar, tal vez, su comportamiento tan extraño, “en un momento me ignora y al otro me trata de esta forma… ¿Qué le pasa?” es inútil, no puedo preocuparme de eso ahora, mucho menos al sentir como sus manos van bajando, acariciando mi abdomen, siento su respiración en mi cuello, una corriente eléctrica recorre mi espalda, todo empeora al sentir el roce de sus labios sobre mi cuello, no puedo evitarlo, un gemido se escapa de mis labios, su toque es demasiado exquisito, la forma en que me acaricia y besa, me pone los nervios de punta, me atacan cientos de emociones, en especial aquel ardor que comienzo a sentir, el cual se extiende por todo mi cuerpo, los deseos de tenerlo entre mis brazos crecen con cada segundo que pasa.

- ¿Qué crees que Hago? – su voz tiene un tono bromista.

Una de sus manos se entretiene tratando de desabrochar mi pantalón, lo deseo, deseo con todas mis fuerzas estar con él aquí y ahora, sentirlo dentro de mi, disfrutar de sus besos, de sus caricias, sentir su cuerpo contra el mío, sus ansias de poseerme, quiero que estemos juntos una vez mas, lo quiero con todas mis fuerzas. Por reflejo una da mis manos busca su piel, giro mi rostro, obligándole a mirarme a los ojos, me deleito al ver en ellos el reflejo de los míos, ambos deseamos que esto suceda. Sin dudarlo ni un segundo busco sus labios, me volteo quedando frente a él, lo rodeo con mis brazos, quiero sentirlo lo mas cerca posible, su aroma, su calor, quiero que sea completamente mío. Beso sus labios con desesperación, necesitaba de ellos, son tan suaves, calidos y deliciosos que me gustaría estar así por siempre. Poco a poco me adentro en su boca, me abre paso dejándome jugar libremente con su lengua, me apego a su cuerpo en busca de mayor cercanía, siento sus manos en mis caderas y como comienza a caminar, obligándome a retroceder sin dejar de besarlo ni por un segundo.


No le presto atención a nada más, solo me concentro en comerle la boca, en quitar apresuradamente su camiseta y recorrer libremente su espalda con mis manos, su piel como siempre es tan suave y tersa que provoca besarla, morderla, acariciarla… “te amo…te necesito…” la necesidad de aire logra romper nuestro beso por un minuto.

Me encuentro apoyado contra una pared helada, agitado por completo, recuperando el aliento, siento el ardor en mis mejillas y la presión que se comienza a hacer presente bajo mis pantalones. Muerdo mi labio mientras con la punta del dedo índice recorro su pecho, escondiendo la mirada, aún me apena verlo a la cara en estas circunstancias.

- Junsu ahh ~ ~ - oigo su voz un tanto lejana, quizás porque todo esto me parece un sueño. – Junsu ¿mi amor? – susurra, rozando sus labios con el lóbulo de mi oreja.

Al instante abro los ojos de par en par, creo que ese es uno de mis puntos débiles, ya que la presión en mi entrepierna se comienza a acrecentar, es demasiado evidente el bulto que se ha formado bajo mi pantalón, eso me avergüenza aún más.

- Di…dime – escondo mi rostro, para que no vea lo sonrojado que estoy.

Siento como sujeta mi cara con suavidad, mientras la voltea obligándome a enfrentarlo, pero aun intento huir con la mirada.

- Amor… - se acerca para depositar un suave beso en mis labios. – No tienes porque esconder tu precioso rostro – muerde mi labio inferior para proseguir. – me excita, no sabes cuanto me enciende el verte de esta forma, avergonzado – comienza a quitar la correa de mi pantalón. – Así que hazme un gran favor y no vuelvas a esconderme tu rostro -.

Es entonces cuando noto donde nos encontramos, no se como llegamos hasta aquí, ni siquiera lo noté.

- Yoochun…¿el baño?...¿quieres que lo hagamos en el baño? – coloco mis manos en su pecho y lo miro un tanto sorprendido.

- Mas bien en la tina, ¿tienes que salir no?...así nos bañamos y hacemos algo mas – termina de quitar mis pantalones regalándome una de sus sonrisas.

Entonces recuerdo que a tan solo unos metros de distancia, se encuentra mi mejor amigo sentado en el sillón de la sala, esperándome “soy un imbécil” me recalco a mi mismo, lo soy…él se encuentra ahí esperando que salga a su encuentro y pasemos un rato juntos mientras yo…yo solo pienso en mis propios deseos e impulsos, dejándolo completamente de lado. “No puedo dejarlo esperando, ya se lo prometí” no se como hacerlo pero debo detener esto ahora, no es el momento, por mas que lo desee ya tenía un compromiso previo, no quiero dañar a Eunhyuk mas de lo que ya lo he hecho, se que ha sufrido mucho por mi culpa, porque no sé corresponderle y tampoco sé como alejarlo de mi vida por completo…lo menos que puedo hacer es respetar mis promesas, aunque eso signifique no poder hacer el amor con Micky…solo espero que me entienda.

- Micky…yo – la presión que ejercen mis manos sobre su pecho al tratar de alejarlo toma fuerzas.

- ¿Qué sucede mi delfín? – se detiene a mirarme, pero sus manos siguen actuando sobre mi cuerpo.

Casi pierdo el aliento cuando siento, como una de sus manos se introduce dentro de mi boxer, peor aún cuando logro experimentar el roce de su mano contra mi miembro, “Así no puedo…nunca podré decirle que debemos parar”, pierdo el uso de mis palabras por un momento, al sentir como recorre mi hombría en su totalidad, si no estuviese apoyado en la pared hubiese perdido el equilibrio al sentirlo nuevamente tocándome de esta manera.

- Yoochun…para…tienes que ahhhh~ ~ - sin prestar mucha atención a mis palabras el movimiento de su mano aumenta. - ¡para! – exclamo empujándolo con fuerza.

No presté mucha atención a mi reacción, tampoco medí la fuerza utilizada, logré que me soltara, pero con eso también logré lo que menos deseaba. Veo en su rostro el desconcierto, se aleja de mi, retrocede unos cuantos pasos, sin quitarme la mirada de encima, tal vez intenta explicarse mi comportamiento tan extraño. Ni siquiera yo lo pensé, fue un impulso, nunca quise alejarlo tan bruscamente. Me inundan los deseos de llorar, al ver como la tristeza se apoderaba de su rostro, de su hermoso rostro, trata de disimularlo pero le es imposible, debe ser demasiado para él…nunca lo había visto así, sus ojos…sus ojos ya no tienen aquel brillo que siempre estaba presente, me mira pero es como si no me viera, como si ya no sintiera mi presencia frente a él.

- Disculpa…no te volveré a molestar – puedo notar como su voz se quebranta, a pesar de su intento por parecer normal.

Se voltea, dándome la espalda, camina en dirección a la puerta, está a punto de salir y dejarme aquí, solo con el alma hecha pedazos. Me acerco rápidamente a él, alzo mis brazos atrapándolo entre ellos, apoyo mi rostro contra su nuca, sin poder contener las lágrimas provocadas por mi propio actuar, lágrimas injustas, que deberían salir de sus ojos y no de los míos.

- Lo siento…no quise alejarte de esa forma…es solo que… - apenas puedo hablar, el llanto desesperado me lo impide.

Mis brazos que rodean su cintura, lo aprietan con fuerza atrayéndolo hacia mí, no deseo dejarlo ir, no de esta forma, no así haciéndole creer que no quiero estar con él cuando es lo que mas deseo “Porque mierda tengo que estar en esta situación, entre mi mejor amigo y el hombre al que amo…si le digo lo que sucede ¿me entenderá o solo servirá para alejarlo aún mas?”. Al sentir su mano sobre la mía, quedo paralizado, no se cual será su reacción.

- Junsu… ¿me amas? – aprieta fuertemente mi mano.

Aquella pregunta me sorprende, se lo he dicho muchas veces, debería tenerlo claro, debería saber que a la única persona que amo y que amaré de esa forma es él. Sin saber porqué las lágrimas comienzan a caer en abundancia, llenando mis ojos, y cayendo sobre su espalda, al sentirlas comienza a soltar mi mano.

- ¿Qué tipo de pregunta es esa?- le contesto enfadado. – Te lo he dicho muchas veces, te lo repito a cada segundo – me aferro con aprensión a su cuerpo, no lo soltaré.

- Solo responde…. ¿me amas? – la frialdad se hace presente en su voz.

- Claro que te amo, mil veces te amo, eres lo más importante en mi vida – no puedo parar de llorar.

- ¿tanto como lo amas a él? – quita mis manos, logrando que lo suelte.

- ¿De que hablas? – sigo en mi posición, observando su espalda, ya que no se ha volteado.

- Idioteces, no me hagas caso… - suelta una carcajada mientras sus manos forman puños, ejerciendo tanta presión que parecen cambiar de color. – Junsu… -

- ¿S…si? – presiento que nada bueno se avecina, mi cuerpo también lo cree así…comienzo a tiritar sin razón aparente.

- Terminamos… - la frialdad de sus palabras aún no me azota. – volvamos a como éramos antes, borrón y cuenta nueva ¿te parece? – abre la puerta del baño y sale, sin siquiera mirar atrás.

Estoy inmóvil, ni siquiera se que acaba de suceder, aquellas palabras…aquellas últimas palabras, no quiero creer en ellas, quiero pensar que nunca las oí, que no fueron más que un invento de mi mente… “Todo esto es un sueño…una pesadilla de la cual en cualquier momento despierto”, mis piernas ya no me responden, caigo al suelo de rodillas mientras mis ojos se fijan en aquella puerta por la que él salió minutos atrás. Lentamente comienzo a comprender la realidad de sus palabras, me azotan, como si las hubiese escuchado en este instante, el dolor se hace presente, aparece de la nada para apoderarse de mí. “Es insoportable, no puedo…no puedo pensar en nada…no puedo…” Llevo mis manos a mi rostro, cubriéndolo por completo, tratando de acallar mi pena, detener las lágrimas, dejar de sentir. Quiero gritar con todas mis fuerzas, pero las cuerdas vocales no me responden, quiero ir a buscarlo, salir tras de él y explicarle todo, decirle todo lo que me pasa, porque actúo de esa forma, pero mis piernas son inútiles, mi cuerpo entero no hace mas que temblar.

- Te…amo... a ti y solo a ti – susurro, mientras me hundo en aquel dolor insoportable.

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No se como explicar como me siento en estos momentos, sé que fui yo el que tomó la decisión de darle la oportunidad a Yunho de conocer los sentimientos de Changmin, de escoger libremente sin detenerse a pensar en mí, sin sentirse culpable al cargar con el amor que siento por él “entonces ¿Por qué?... ¿porqué me siento así?” porque lo único que quiero es tenerlo a mi lado, que me abrace, que me bese, que me quiera, que me mire a mi y me ame a mí “es que… ¿en realidad soy así de egoísta?, si lo amo tanto debería ser capaz de dejarlo ir”. Me duele, mi corazón duele mucho, siento como si me estuviesen aplastando el pecho, tratando de desgarrarme la piel, quiero que sea mío y solo mío. “¡Por dios!, ¡decídete ya!” reclama aquella voz proveniente de lo mas profundo y oscuro de mi ser.

- ¿Cómo?...dime ¿Cómo lo hago? – susurro para mis oídos, sentado en la acera, apoyado en la pared de alguna tienda.

Changmin…si tan solo él no se hubiese confundido hasta este punto, si por lo menos estuviese enamorado de uno de nosotros, creo que de esa forma me sería mucho más fácil enfrentar esta situación. Al recordarlo no puedo sentir rencor, no puedo odiarlo y eso me enfada aún más, algo dentro de mi lo protege, algo dentro de mi me dice que lo que siento por él es un poco mas que simple cariño “¿te gusta?”.

- Maldita voz interior… púdrete en el infierno – sigo susurrando ahora esbozando una amplia sonrisa irónica.

Ni siquiera yo mismo entiendo… “es que acaso ¿si me gusta?”, sería el colmo, ya basta con los sentimientos complejos de Min, ¿es que ahora también tendría que lidiar con los míos?... Necesito salir de todo esto, alejarme de ellos, aclarar mi cabeza “¿Qué pasa si tu te alejas y ellos se acercan entre sí?” mi inconciente no me tiene en alta estima, pareciera que lo único que busca es autosabotaje.

El tan solo hecho de plantearme esta pregunta hipotética logra que nazca una desesperación desde lo profundo de mi alma “¿Qué pasa si ya no me quieren?” yo mismo me asusté ante este planteamiento, ya no solo hablo en mi mente de Yunho, ahora es plural, es un *ellos* en vez de un *él*.

- Estoy cada vez más loco – digo esta vez en voz alta.

“¿qué tengo en la cabeza?, siento celos al pensar en Yunho con otra persona, pero al pensar en Changmin… al pensar en él yo…” Llevo las manos a mi cabeza, en señal de desesperación, de no saber que hacer, no entiendo nada, no me entiendo a mí mismo, detengo mis pensamientos en este momento porque lo que sigue… no me hubiese gustado, lo que seguía hubiese sido reconocer que poseo otro tipo de sentimientos, mas allá de una simple amistad hacia Changmin… “es mejor detenerlo aquí mismo, no reconocerlo, por lo menos aún no”.

Sin notarlo poco a poco las lágrimas fueron desapareciendo, “tal vez ya no me quedan” pienso inútilmente mientras me levanto de aquel lugar volviendo a notar que la lluvia no ha dejado de caer en ningún momento, reviso mi ropa, me encuentro total y completamente mojado “Genial”.

Camino un par de cuadras, volviendo al departamento, me falta poco para llegar, y la verdad es que aún no quiero entrar, necesito un poco mas de tiempo para borrar de mi rostro todo rastro de sufrimiento. Decido entrar a una pequeña tienda de café Express que se encuentra a una cuadra del edificio, necesito tomar algo caliente.

- Buenas Noches – saludo a la vendedora

- Buenas noches señor – desvía la mirada al instante completamente sonrojada.

- ¿me das un café por favor? – le sonrío, al notar su sonrojo.

- Cla…claro enseguida – me responde mientras se dirige apresuradamente a preparar mi bebida caliente.

Sonrío un poco para mi mismo, no sé bien la razón pero siempre que le dirijo la palabra a una chica se sonroja, “si fuera así de fácil con Yunho” mi mente me traiciona una vez mas y para tratar de evitar recordarlo desvío la mirada hacia el mostrador de la tienda, observando fijamente el caer de la lluvia.

Al otro lado de la calle, logro reconocer la silueta de dos personas, dos muchachos que caminan de la mano bajo la lluvia “se van a enfermar” es la primera idea que se aloja en mi. Ahora sin razón aparente fijo la mirada en ellos, dejando en segundo plano las gotas provenientes del cielo que no dan descanso. “Parecen dos jóvenes normales, quizás hermanos, amigos o quien sabe pareja” sonrío ante este último planteamiento.

Me veo interrumpido por la señorita que regresa con una taza de café caliente.

- Aquí tiene señor – me entrega la taza, sonrojándose aún mas.

- Gracias – le respondo con una sonrisa, apartando por pocos segundos mi mirada de aquellos dos chicos.

Sin saber porque, algo dentro de mí me prohíbe pasar mucho tiempo sin verles, al tener la taza en mis manos mis ojos vuelven a buscarlos, para encontrarme con una sorpresa, uno de ellos voltea hacia mí recogiendo algo que seguramente dejó caer, dejándome ver su rostro. Mis ojos se abren de par en par al ver que se trata de Changmin, mi corazón comienza a latir con fuerza tal vez temiendo lo que estaba por venir. Aquel otro muchacho que lo acompaña, se le acerca, recogiendo la bufanda del menor.

- Yunho… - pronuncio su nombre al notar que es él.

No puedo apartar la mirada de ellos dos, por mas que quiero huir, no puedo…mis ojos solo los ven a ellos, ven como Yunho recoge amablemente aquella bufanda, para colocarla alrededor del cuello de Minnie de una forma sobre protectora, vuelve a sujetar su mano, le sonríe…le sonríe con aquella sonrisa que me parte en dos.

Solo puedo sentir el sonido de la taza al estrellarse contra el suelo, oigo la voz de aquella muchacha a lo lejos, como si no se encontrara frente a mí, poco a poco mis ojos se ven invadidos por gotas similares a las que caen sin parar desde el cielo…uno de mis temores se hacía realidad frente a mis ojos…

Solo puedo sentir el sonido de la taza al estrellarse contra el suelo, oigo la voz de aquella muchacha a lo lejos, como si no se encontrara frente a mí, poco a poco mis ojos se ven invadidos por gotas similares a las que caen sin parar desde el cielo…uno de mis temores se hacía realidad frente a mis ojos…

- Señor… ¡Señor! ¿Se encuentra bien? – Aquella muchacha comienza a irritarme.

- Estoy bien, gracias por el café y disculpa – soy cortante, dejo sobre la mesa lo suficiente para pagar por el café y la taza.

Algo dentro de mi me obliga a salir de esa tienda de inmediato, mis piernas se mueven por si solas, los dos juntos ejercen un tipo de magnetismo sobre mi cuerpo. Mi mente me dice que corra en la dirección opuesta, que me aleje lo más posible para no terminar peor de lo que ya estoy pero mi cuerpo es testarudo se empeña en seguirles.

Cruzo la calle sin cuidado, trotando sobre el asfalto lleno de pozas de agua, mis pasos disminuyen su rapidez quedando a sus espaldas, a unos 10 metros de distancia, por primera vez la torpeza que me caracteriza no se interpone en mi camino, de haber sido así ya hubiese tropezado debido a la lluvia o me hubiese atropellado un carro al cruzar. Siento como si alguien apretase mi corazón con sus propias manos, esa típica opresión en el pecho que se hace presente cuando recibes una noticia terrible, mis ojos los observan atentos aunque inundados en lágrimas, por lo menos la gente que pasa a mi alrededor no puede notarlo por la lluvia. Los observo a la distancia, veo como Yunho sujeta la mano de Min protegiéndola del frío dentro del bolsillo de su abrigo, puedo captar como le sonríe al voltearse a verlo, la mirada que el menor le devuelve es tan verdadera, transmite tanto amor y admiración que es imposible el no imaginárselos como pareja “Hacen bonita pareja” una vez mas mi mente autodestructiva, pero es cierto, hacen bonita pareja, es como si estuvieran hechos el uno para el otro, ese tipo de aura perfecta los rodea.

- Se…ven…bien juntos – susurro deteniendo mis pasos por completo, escondiéndome tras un arbusto dejando de verlos por un instante.

Una lucha de emociones y sentimientos comienza a desatarse en mi interior pena, rabia, celos todos a la vez. “Hace tan solo unos minutos Yunho me besaba y exigía una respuesta y ahora…ahora él…es como si me hubiese olvidado” la peor sensación del mundo se hace presente, por un segundo quise que dejasen de existir o que por lo menos se fueran lejos, lejos de mí, a un lugar donde yo no los pudiese ver esta forma, dejándome atrás e ignorándome tan fácilmente. “tu quieres estar con ellos, admítelo, tu miedo es no decidirte a tiempo, perderlos a ambos o peor aún que ellos comiencen una relación, dejándote en el olvido”.

- No… - contesto ante tal pensamiento. – Yo no… - no puedo afirmar nada con seguridad, ya que me enfrento a mi mismo, es una batalla perdida.

De pronto mis ojos los buscan, ansío verlos una vez mas, me volteo a ver el lugar donde antes se encontraban pero esta vacío “ya deben estar en el depa”. Dirijo la mirada al cielo, dejando que las gotas de lluvia que caen sobre mi rostro se lleven todo rastro de las lágrimas, aquellas que pude detener al fin, “¿debo entrar?” me pregunto “¿vas a salir huyendo como siempre o piensas enfrentar esto como hombre?” Ante tal pensamiento sonrío, a veces es como si hubiesen dos mentes dentro de mi cabeza, o tal vez eso es lo que llaman conciencia, sea lo que sea, si que molesta.

Reúno todas mis fuerzas, inhalo un bocado de aquel aire puro que produce la lluvia, trato de esconder todas mis inseguridades y sentimientos encontrados, al fin y al cabo este es mi hogar, aquí vivo. Comienzo a caminar con dirección a la entrada, justo al momento de llegar a la puerta, esta se abre encontrándome de frente con aquel muchacho Eunhyuk con quien recuerdo haber conversado una vez, quien me fue de gran ayuda “¿Qué hará por aquí?” me pregunto mientras lo miro con asombro.

- ¡Hey! Tú el pensador, ¿Cómo te ha ido? – al parecer me reconoce.

- Bien ¿y a ti? – me da gusto volver a verle.

- Si bien, ¿vives aquí?, que coincidencia – coloca una de sus manos sobre mi hombro.

Estoy a punto de responderle, pero me encuentro con la mirada atónita de Junsu, quien se encuentra tras este extraño chico, al instante noto que algo le sucede, parece normal pero sé muy bien que esta sufriendo, sus ojos lo reflejan aunque se defiende muy bien aparentando que nada le sucede, no me puede engañar, conozco ese rostro.

- Ehh si, ¿conoces a Junsu? – le sonrío, tratando de entender la situación.

- Si es mi amigo de la infancia, no me digas que… ¿viven juntos? – su rostro logra que por un momento pueda volver a reír, sus expresiones son tan graciosas.

- Claro, con algunos amigos… vaya que coincidencia, bueno chicos no les quito mas tiempo, parece que van de salida – doy palmadas en el hombro de Eun, para luego abrazar a Junsu, espero que con esto sienta que lo apoyo sin importar lo que le suceda, siempre lo haré.

- …Gracias – susurra Junsu para que solo yo pueda oírle.

- …te quiero – susurro de la misma manera, liberándolo de mi abrazo.

Camino unos cuantos metros para apretar el botón del ascensor, me quedo observando como aquellos dos salen del edificio. Me distraigo mirando hacia un punto ciego, si no fuera por la voz femenina que me indica la llegada del ascensor no lo hubiese notado.

- Hola – saluda aquella muchacha mientras sonríe. – Mi nombre es hyo rin… ¿tú eres? -

La verdad no estoy de humor para contestarle, solo quiero llegar a mi cuarto, tirarme en la cama y dormir por siempre, aún así no quiero tratarla mal, parece una buena chica.

- Kim Jaejoong – se puede notar mi poco interés.


Se oye el sonido del ascensor al abrir sus puertas, llegamos a su piso, la muchacha se baja, pero antes de que se vuelvan a cerrar por completo las puertas, se voltea.

- Kim JaeJoong, eres muy guapo – me sonríe una vez mas para luego seguir su camino.

Tal vez en otro momento de mi vida hubiese considerado esta situación vergonzosa o atrayente, ya que la chica era muy guapa, pero ahora…ahora mi cabeza y mi corazón están hechos un lío, no necesito mas enredos. La próxima parada del ascensor es en la que debo bajar.

Se abren las puertas, salgo de éste sin prisa…La sensación de opresión en el pecho se manifiesta nuevamente pero empeora con cada paso que avanzo hacia la puerta del departamento, temo verles dentro, felices de la vida, disfrutando de la compañía del otro, sin necesidad de tenerme cerca “¿es que acaso es posible que me olvidaras tan fácilmente Jung Yunho?”. Saco mi llave y la pongo en la cerradura de la puerta, pero no puedo moverla, aun siento miedo, miedo de lo que pueda encontrar ahí dentro, estoy paralizado.

Deben haber pasado unos 10 minutos, desde que estoy parado como idiota mirando la puerta, “vaya menudo idiota, gírala hacia la derecha” vocecilla molesta, aunque tiene razón, no malgasto mas mi tiempo y de una vez por todas logro abrirme paso a aquel departamento, mi hogar.

Al entrar me quedo paralizado, no puedo moverme, las mismas piernas que minutos atrás se movían por si solas, ahora no me responden, dentro de mi ganan los deseos de huir, doy un paso hacía atrás comenzando mi huída, pero soy detenido por aquella vocecilla molesta “¿huyendo de nuevo?” sonrío para mi mismo, vuelvo a dar un paso hacía adelante aun temeroso de lo que pueda encontrar.

Mis ojos se encuentran fijos observando el sillón, sin querer mirar alrededor. Me encuentro parado en la entrada, lentamente levanto la mirada examinando de a poco la sala y la cocina “No hay nadie…pero los vi entrar, tal vez en algún cuarto…” comienzo a imaginarlos juntos, detengo aquellas imágenes al instante, me dirijo a mi habitación, “me encerraré en ellla hasta que sea necesario” a lo que mi conciencia responde : “me huele a gallina”.

- ¡Mierda!, ¡¿podrías callarte ya?! – exclamo sin detenerme a pensar que hablo solo.

Oigo como la puerta de uno de los cuartos se abre y como poco a poco alguien avanza hacia la sala, mi corazón se descarrila una vez mas, me invaden los deseos de huir, escapar lo más lejos posible, pero la confusión es tan grande que no logro mover ni un solo músculo, ni siquiera me atrevo a mirar el pasillo que conecta a los cuartos, temo ver que sea Changmin o Yunho la persona que se aproxima a mi encuentro.

- ¡Ahhh!, eres tú… ¿Quién mas iba a estar tan chiflado como para hablar solo? – Comenta Micky en un tono irónico.

Al oír su voz, de inmediato mi cuerpo antes tenso se relaja, por lo menos no es ninguna de las dos personas que me atormentan, si bien me molesta su broma, no es nada que no pueda soportar.

- Claro… ¿Quién más? Si el único chiflado que queda además de mí en esta casa eres tú – contesto con sarcasmo, mientras camino hacia la cocina.

- jaja… algo has aprendido – se acerca a mí y se apoya en el mueble de la cocina, justo a mi lado. – Jae, si… si tu amas mucho a alguien ¿es normal sentir celos, querer que esa persona este todo el tiempo a tu lado y con nadie mas? – su rostro refleja nostalgia, la misma que vi en Junsu.

- pero ¿Cómo?, Cuando?, ¿Donde? y ¿Por qué?... ¿Acaso el mujeriego no lo sabe? – le respondo en tono de burla, lo observo detenidamente creyendo que me juega una broma, pero al ver el cambio en su expresión, al notar por un segundo el dolor en su semblante cambio de actitud. – Yo… Yoochun, pensé que jugabas, lo siento -.

- No hay lío – me sonríe, poniéndose de píe, dándome la espalda. – Después de todo, ni yo mismo me la creo, muchas mujeres actuaron así conmigo y las odié… es por eso que… debo dejarle ir – su voz se hace cada vez más inaudible.

- ¡Ey!, ¿Qué acaso ya volviste a casa? – trato de cambiar el tema, al parecer tiene problemas de los que no desea hablar.

- Si., ya volví… pero esté mujeriego tiene fiesta por delante – se voltea a verme guiñándome un ojo y soltando una carcajada.

- No jodas Micky, usa condón – bromeo, aún cuando me muero por dentro.

No responde, como es usual sigue su camino, al abrir la puerta hace la típica señal de saludo con la mano sin voltearse. Sonrío mientras tomo un vaso de agua, “al parecer estoy solo en casa”, la idea me relaja un poco, bloqueo aquella parte de mi inconciente que fantasea con lo que estén haciendo esos dos, la verdad es que necesito estar solo…esta fue mi decisión, darles una oportunidad, debo cumplir con lo que me propuse hasta el final, aunque termine destruido en el camino.

Me dirijo a la sala con mi vaso de agua, ocupo mi lugar habitual frente al televisor sentado en el sofá, me quedo viendo la pantalla apagada ya que no tengo deseos de ver nada, solo quiero estar…en un lugar neutro, sin pensar demasiado…quiero poder olvidar por unos minutos….por solo unos minutos olvidar el dolor que siento al pensar en todo lo que ha sucedido, en como se han desarrollado las cosas…necesito un descanso.

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Desearía que la calidez de su mano no abandonara nunca su posición actual, desearía que nuestras manos permanecieran entrelazadas por una eternidad “Deseas tantas cosas Chanminnie ~ ~” sonrío ante la infantil respuesta que elabora mi mente. Puedo notar casi al instante que se ha volteado a verme, logrando que mis mejillas se enciendan y tomen un color rojizo, me avergüenza saber que me observa, la lluvia ya ni siquiera me importa.

- ¿de que te ríes Minnie? – Yunho detiene su andar, parándose frente a mí.

- D…de nada – los nervios me traicionan.

Giro mi cara el ver como comienza a acercarse cada vez mas, de inmediato sujeta mi rostro con su mano libre, obligándome a verlo, puedo sentir como mi corazón palpita fuertemente, mi cuerpo adquiere calor y mis mejillas se sonrojan aún mas, creo que ahora entiendo lo que algunos describen como mariposas en el estómago, aunque mas bien se siente como un saco de piedras azotando contra la pared abdominal…no es nada muy placentero. Me veo obligado a mirarlo a los ojos, me parece casi un sueño, estoy seguro que en una hora sonará el despertador, esa sería la mejor de las explicaciones para todo lo que sucede.

- Changmin… - susurra mi nombre en un tono que logra erizar mi piel por completo, peor aun sosteniendo mi rostro de esa forma.

- ¿S…si? – titubeo al contestar.

- ¿para donde ibas? – suelta una carcajada mientras voltea mi rostro hacia la izquierda dejándome ver el edificio en que vivimos. – Ya llegamos despistado, ¿Qué acaso se te pegó lo de J…? – detiene sus palabras al notar el nombre que pronunciaría.

- …Que Jae – concluyo su oración, sujetándome fuertemente de su mano. – No tiene nada de malo que lo recuerdes y digas su nombre, después de todo lo amas, aunque haya pasado algo entre ustedes y su relación no sea la mejor del mundo en estos momentos, siguen siendo amigos ¿no?, amigos por siempre como de costumbre andan diciendo – Cada una de las palabras que pronuncio son sinceras, no me duele el reconocer su amor, ya no, lo que me lastima es verlos separados.


Solo recibo una sonrisa como respuesta, literalmente siento como mi corazón se detiene por un par de segundos, “esa sonrisa…esa sonrisa es la que siempre tiene cuando esta alrededor de Jae”. Sin soltar mi mano, se encamina con dirección al edificio, iba directo al ascensor, pero lo detengo con un jalón.

- No me gustan los ascensores, ¿te parece si escalamos nuestro camino al depa? – le señalo las escaleras de emergencias, un tanto entretenido con su expresión.

-…está bien, usemos tus benditas escaleras – me complace, siguiéndome.

- ¿Esta es la primera vez que las usas? – sonrío al ver su cara de frustración mientras subimos escalón a escalón.

- Solo calla y camina no me hagas.. – se ve interrumpido al tropezar en un escalón.

Rápidamente lo sostuve atrayéndolo hacía mí con fuerza, logro evitar que caiga de espaldas, pero utilicé demasiada fuerza, caemos los dos sobre los escalones, por lo menos no rodamos por ellos. Cierro mis ojos esperando el dolor que debería sentir en cualquier momento, pero me sorprendo al no sentir nada, entonces vuelvo a abrirlos encontrándome sobre el cuerpo de Yunho.

- ¿Yun…ho?....¿estas bien? – golpeo su cara, al no recibir respuesta inmediata, parece inconciente.

Me acomodo, apoyo mis manos en los escalones a nivel de su cabeza dejando caer mi peso en ellas para no lastimarlo, también temo moverme bruscamente “por dios Changmin a cada minuto la jodes mas, debería mantenerme alejado de Yunho, soy un peligro público”. Golpeo su rostro repetidas veces, sin lograr que despierte, acerco mi rostro al suyo tratando de sentir su respiración, talvez demasiado cerca ya que en vez de intentar ayudarlo me invadieron los deseos de besarlo. Rozo sus labios con los míos, dejándome llevar por mis deseos, de inmediato siento su mano en mi espalda, en menos del tiempo que toma parpadear es Yunho el que se encuentra sobre mi, dejándome apoyado contra los escalones en una posición molesta “Tal vez le molestó el intento de violación” aun en momentos como estos tengo tiempo de bromear.

- Lo siento yo…no quise – no tengo excusas que inventar, son inútiles, solo queda la simple verdad. – si quise, no aguanté el no poder besarte, lo siento – mis mejillas se vuelven a tornar rojas.

Voy notando la posición en la que me encuentro con lentitud, sintiendo su cuerpo sobre el mío, su calidez aún a través de la ropa, su aroma delicioso, el mismo que rodea a Jae últimamente, sin si quiera evitarlo mis manos se posan en cada costado de su cintura…ya no tengo control sobre mi cuerpo.

Acerca su rostro al mío lentamente, sus labios rozan con suavidad el borde de mi boca, permaneciendo inmóviles unos segundos, ahora estoy convencido de que todo es tan solo un sueño “¿pero porque los escalones me lastiman la espalda como el carajo?, ¿es que acaso esto es real?”. Sus labios se mueven suavemente sobre los míos, sin adentrarse en mi boca, es apenas un suave roce.

- Changmin yo… - se aleja unos centímetros. – no puedo decir que te amo, mucho menos puedo afirmar que llegaremos a ser algo en un futuro – ahora se inclina dejando que nuestras mejillas rocen entre si. – Lo que si te prometo es que no lucharé en contra de lo que pueda llegar a sentir por ti, no te miento tu sabes muy bien que amo a Jae, pero es él mismo quien parece desear nuestro acercamiento…así que.. – levanta su rostro mirándome fijamente.

- No hacen falta promesas – sujeto su rostro entre mis manos para atraerlo al mío y besarlo. – Créeme con lo vivido hoy me basta, yo solo quiero lo mejor para ustedes – pongo mis manos en su pecho empujándolo suavemente, dándole a entender que debíamos seguir nuestro camino.

Hubiese deseado que siguiéramos tirados en las escaleras por horas, aún si quedaba inválido o incapacitado de alguna forma por el dolor de espalda, pero es mejor así, no quiero que haga algo que luego lamente… no quiero que sufra él, ni mucho menos Jae.

- Jae… ¿Dónde está? – le pregunto al levantarnos.

- No lo sé…él – creo que le resulta doloroso recordar. – nos separamos en el camino – concluye volviendo a subir por las escaleras.

- pero… está lloviendo y jae es…es – estoy a punto de dar media vuelta y salir a buscarlo.

- ¿idiota?, ¿imbécil?, ¿patoso de porquería? – sonríe mientras me extiende la mano, invitándome a seguirle.

- Me preocupa… ¿a ti no? – me cuesta creer eso, pero sigo sus pasos, sin obtener respuesta alguna.

Por fin llegamos a nuestro piso, me apresuro a abrir la puerta, en cuanto ingreso me encuentro de frente con la mirada llena de sorpresa de Jae, quien se encuentra bebiendo agua.

- ¿te vas a hacer a un lado? – Yunho intenta pasar, ya que me encuentro inmóvil bloqueándole el camino.

Al instante en que Jae oye su voz, suelta toda el agua que aún mantenía en la boca, logrando rosear el televisor y parte de la sala con agua. Como siempre Jae tan patoso, me provoca reír a carcajadas aunque debido a la situación intento contener la risa. Finalmente Yunho me hace a un lado logrando entrar, ve el desastre que provocó aquel muchacho sorprendido y solo esboza una sonrisa, camina en total silencio hacia su cuarto.

- la pantalla no va a crecer mas con agua, se queda en 28 pulgadas –comento en tono burlón, no logro borrar aquella burla de mi cabeza.

El rostro de Jae en este preciso momento es digno de fotografiar, sin pensarlo dos veces saco mi celular y me apresuro a retratar este momento Kodak, su rostro se encuentra pasmado con la boca abierta y ni siquiera parpadea. Sé que debería sentirme incómodo estando los tres bajo el mismo techo, pero no puedo, esto es lo que quiero, los amo a ambos, necesito de la presencia de ambos, sentirlos a mi lado… me hace feliz, aunque sé muy bien que a ellos no, debe dolerles demasiado…quiero disfrutar de esta felicidad lo máximo posible…antes de irme.


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Por unos minutos había logrado estar tranquilo, pero al momento de ver a Changmin cruzar esa puerta y oír la voz de Yunho, todos aquellos sentimientos encontrados volvieron a azotarme con fuerza, ni siquiera fui capaz de tragarme el agua que tenía en la boca…no se como diablos logré pararme y entrar a mi cuarto, cambiarme la ropa mojada, tampoco sé como diablos pude dormir ni como carajos me levanté hoy por la mañana…mucho menos sé como llegué a la universidad encontrándola vacía, ya que según me informó el cuidador al llegar salimos de vacaciones “pero por un demonio, ¿Dónde diablos ha estado tu mente estos días” ni siquiera el planteamiento de la pregunta era necesario, vagando entre Yunho y Changmin, su posible relación, mi amor hacia uno de ellos y mis posibles sentimientos hacia el otro.

Había olvidado por completo que en estas fechas regreso a mi ciudad natal junto a Yunho a pasar un tiempo con nuestros padres, la verdad dudo que viajemos juntos, por lo menos esto me servirá para pensar…rápido antes de que sea demasiado tarde.

Luego de mi vergonzosa llegada a la universidad, me regresé a casa y comencé a empacar mis cosas, todo esto mientras el resto dormía placidamente o al menos eso pensaba. Entré al cuarto de Yoochun para encontrarlo vacío, de igual forma se encontraba el de Junsu pensé que nuevamente viviría la tortura de quedarme a solas con ellos, de soportar el dolor de tener a Yunho tan cerca y a la vez tan lejos, de querer dormir a su lado, a la vez me sentía nervioso por la cercanía de Min, aquel muchacho a quien creo haber empezado a ver de otra forma, mi mente estaba hecha un desastre así que me apresuré en arreglar todo para mi viaje.

Ya tengo todo listo y a penas dan las 11 de la mañana, “creo que lo mejor es que me vaya mientras aún duermen”, salgo de mi habitación con las maletas a cuestas, camino hacia la salida encontrándome con Yunho sentado en la mesa del comedor desayunando, ni siquiera se voltea a verme, su frialdad cala en lo mas profundo de mi corazón, duele tanto…duele tanto pensar que hace a penas unas horas decía amarme… “¿Acaso el amor se olvida de un día para el otro?” con este pensamiento recuerdo aquellos momentos que pasamos juntos, todas aquellas veces en las que me acarició, besó y amó sin parar, casi pude sentirlo dentro de mi con tan solo recordar…desearía poder dejarlo todo atrás, acercarme y besarlo, acariciarlo…llevarlo a mi cuarto y sentir sus caricias…pero creo que para él todo eso ya quedó atrás y me merezco esta frialdad…yo fui el que lo alejó…pensando en que era lo mejor para todos, “pero entonces ¿porque se siente tan mal?, ¿porqué siento que cometí el peor error de mi vida?”.

Con pesar lo ignoro de la misma forma siguiendo mi camino, dejando atrás los pedazos de mi corazón roto, al salir por la puerta las lágrimas que creí agotadas inundan mis mejillas “Por favor no me dejes ir tan fácilmente…Has que me quede a tu lado, di que me necesitas que me amas, no dejes que me vaya creyendo que no me amas” me aferro a las maletas con fuerza mientras espero el elevador.

Repentinamente siento unas manos en mi espalda, soy empujado hacía el interior del ascensor en el mismo momento en que este abre sus puertas, me hubiese caído de no ser por aquellos brazos que rodean mi cintura por detrás, las puertas del elevador se cierran tras nosotros…Sé que es él, lo supe en el mismo instante en que colocó sus manos en mi espalda, lo confirmó así la sensación que invadió mi cuerpo, el deseo de tenerlo cerca, su aroma, aquel que se impregnó en mí…Sé que es Yunho.

Su respiración chocando sobre mi cuello, la sensación de tener sus labios tan cerca de mi piel, provoca estragos en mi cuerpo, aquel calor casi inhumano se hace presente, mi piel se eriza ante el simple hecho de sentirlo contra mi espalda, mi corazón late fuertemente, mi cuerpo lo desea, desea sentir sus caricias, desea sentir su amor, desea ser suyo una vez más. Intento voltearme en busca de sus labios, pero soy prisionero de sus brazos los cuales me lo impiden, me abraza con tanta fuerza que parece no querer soltarme. Una de sus manos se abre paso por mi pecho para descansar sobre mi lado izquierdo, justo sobre mi corazón, es como si quisiera sentirlo, su otra mano baja por el contorno de mis caderas hasta encontrarse con la mía logrando entrelazarlas, comienzo a sentir como tiembla.

Intento voltearme nuevamente, necesito abrazarlo rodearlo con mis brazos decirle cuanto lo amo, pedirle disculpas por mi estupidez, por tratar de alejarlo cuando debimos resolver nuestros problemas juntos. Repentinamente siento como besa mi cuello estrechando aun mas nuestras manos aumentando la fuerza de su abrazo a medida que el elevador se acerca al primer piso…es entonces cuando por fin caigo en cuenta temblando de la misma manera que él…derramando un mar de lágrimas “esto es…¿una…despedida?…”.





Continuara...

2 comentarios:

Mayela Hernandez dijo...

hola como estas mira me encanto este fics yo soy fanatica obseciva del yunjae me encanto me gusto muchisimo y quisiera que me pusieras al tanto de la continuacion me encanto en verdad este apenas lo comence a leer ayer y ya lo termine no conocia esta pagina seguire leyendo los dema spero me gustaria que me etiquetaras en la continuacion porfa si no es mucha molestia

Mayela Hernandez dijo...

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